Capítulo 39

192 5 0
                                        

- Bien, - la voz de mamá suena asustada, - en realidad no hemos compartido mucho.. el no es muy abierto.

No le comento mucho, se que está incómoda, recuerdo el desprecio con el que me trató y me revive la rabia.

No quiero que la vuelvan a dañar, la miro y vienen a mí mente las infidelidades de papá y lo mucho que sufrió en silencio.

Miro por el retrovisor y veo a nuestro escolta, mi panza sigue emocionando se, pero mi mente me grita que no puedo olvidar todas las mentiras que ha dicho.

Llegamos a casa, estacionó y bajamos al mismo tiempo. Tengo un poco de hambre mi panza me lo recuerda.

- Hija mientras hablan voy a cocinar, - nos abrazamos y eso me llena de fuerzas. Asiento y la veo alejarse.

Al girarme está cerca de mi, su olor me lo anuncia, sigue causando ese efecto en mí que antes amaba y hoy odio.

- ¿Podemos pasar a tu casa? - no lo miro, pero la idea de estar sola con el no me gusta.

- Hablemos acá, - señaló el porche y sin esperar respuesta camino hasta allá.

Me sigue muy de cerca y siento que le estoy dando mucha confianza para lo que debemos hablar.

Nos sentamos, uno frente al otro, no sé si sea posible que lo vea nervioso, total todo en el es mentira aunque mi subconsciente quiera creerle su engaño.

- Te escucho.. - lo aliento a que terminemos esto ya.

- No se por donde comenzar, - sonrió irónicamente, de verdad es un descarado, - ¿por qué no volviste a la constructora?

- Ah disculpa nunca te pase la renuncia por escrito, - mi sarcasmo lo toma por sorpresa.

- Ana por favor lo que sientas dímelo.. - mi carcajada detiene lo que iba a decir.

- ¿Tantos rodeos para una renuncia? - no lo miro, solo me dedico a drenar mi rabia, - para el lunes la tendrás en tu escritorio.

- Sabes que eso es lo de menos, ¿por qué te alejaste Ana? ¿Que te hice? - trata de acercarse y lo detengo con una mano.

- ¿Todavía lo preguntas? - sigo siendo sarcástica.

- ¿Que te dijo Ángela? - se le escapa y hasta ahí llega mi más remota esperanza.

- No me dijo nada, yo los vi juntos, pero eso es lo de menos, - decido poner fin a esta conversación, nunca debió suceder, - es mas, nunca tuvimos futuro, lograste lo que querías y yo comprobé quien realmente eres, nunca hubo nada serio y dejemos esto hasta acá.

- Cometí un error y necesito una oportunidad - no lo niega, se levanta para detenerme y me alejo.

- Ya hasta te pareces a Fabián, - me río y no lo dejo hablar, - no me digas, ¿lo planificaron juntos?

- Ana por favor déjame hablar, no me compares con el, - su voz es un ruego, - cometí errores, pero necesito arreglarlos, esto para mí es nuevo, no puedo negar nada, pero este sentimiento de culpabilidad es nuevo.

Me quedo callada, algo en mi quiere creerle y quisiera agarrarme a golpes por ser tan masoquista.

- ¿Dime ya a que viniste? no tengo tiempo para tonterías, - me pongo muy seria y me mira sabiendo que estoy molesta.

- Por favor perdóname, - lo suelta después de mirarme directamente a los ojos, - no se qué me pasó, no se qué es este sentimiento tan extraño, pero necesito probar, es la primera vez que esto me sucede, - me dejó llevar por sus ojos, es tan tentador creer lo que me dice y simplemente vivir de su mentira.

Enamorada Del PeligroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora