Capítulo 55 - Lauren

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Esta Tierra que compartimos

Lauren se sentó en el andén de 8 St-NYU después de todo lo sucedido en aquel sueño desconocido en que había entrado involuntariamente.

– Joder, todo lo que está pasando. Tantas cosas que dependen de mí son incontrolables. Tres mundos paralelos que se están mezclando porque fui yo quien abrió aquí un portal a la pantalla del tiempo al destrozar la mente de Murphy por dentro. Creo que cometí un error, pero sinceramente lo necesitaba. Ahora sólo queda una cosa por hacer: descubrir quién está detrás de las Bombas 09 y qué es eso que Murphy no quiere que descubra. No puedo intentar averiguarlo a través de un sueño. Tengo que descubrirlo en mi Universo. Si es que el mundo real es mi Universo.

Lauren se levantó del asiento y miró a su alrededor; la estación seguía prácticamente vacía. Nadie se había acercado a ella después de todo lo sucedido. Probablemente nadie se hubiese siquiera dado cuenta.

– Nadie ve lo que yo veo. Nadie escucha lo que yo escucho. Nadie siente lo que yo siento. Tal vez sea yo la que está completa e irremediablemente loca. O tal vez no sea así del todo. Tal vez esté contagiando mi incurable locura al Universo. Así aparece su locura. De un modo u otro, toda la locura pertenece a un origen común: la mente humana.

Después de volver a echar un vistazo al andén, Lauren salió de la estación. La calle continuaba igual, y la lluvia seguía cayendo, aunque la 53a tormenta parecía haberse calmado un poco. Miró al reloj de una farmacia: las 16:47.

– ¡Imposible! Es imposible que haya pasado tanto tiempo. ¿Cómo puedo llevar más de seis horas en la estación y que se me hayan pasado como un cuarto de hora? Más de 24 veces más rápido... Tal vez ya sepa qué es la pantalla del tiempo. Un agujero negro supermasivo. Es coherente con sus características: es tan oscuro que no puede verse, atrapa a las personas, desintegra la materia de los objetos tan rápido que es imposible darse cuenta, mientras la materia que constituye a alguien se está disgregando, ves el espectáculo más impresionante que existe: toda la vida del Universo y su futuro en unos instantes... y es tan extraño que todo el mundo quiere verlo. Es casi una analogía. Tal vez la única forma de movernos entre los tres mundos paralelos sea con la curvatura infinita del espacio-tiempo que se da en las singularidades. Pero ni siquiera yo estoy tan loca como para saltar por un agujero negro esperando acabar en un Universo paralelo. Al menos, aún no.

Lauren se alejó de la estación a pesar de empaparse con la lluvia. Entró en un bar abierto las 24 horas y pidió un café con leche. Dio un trago lentamente y miró el cielo nublado por la ventana.

– Quizás no haga falta un agujero negro. Una singularidad desnuda podría ser suficiente. Podría crearla ahora mismo, devolver todo el Universo a la normalidad, saltar por ella y salir de 2.157 a cambio de la incapacidad de volver a viajar por el tiempo. Si abriera una singularidad desnuda por mí misma podría llegar a destruir la pantalla del tiempo, y si eso sucediera terminaría atrapada en un tiempo irreal, y un espacio irreal. No estaría en ningún eje. Ni en el x, ni en el y, ni en el z, ni en el w. Para volver a viajar en el tiempo tengo que usar mis propios poderes o una máquina del tiempo. Aunque destruya esta realidad temporal en el intento. Si no la destruyo, todo volverá a la normalidad. Yo me iré, sabré lo que he venido a investigar, estallará la Guerra de las 57 Tormentas y morirán todos.

Lauren suspiró y dio otro trago al café con leche.

– ¿De verdad es necesario que mueran todos? Sé que no debo disgregar la línea temporal; sé que crear realidades paralelas es peligroso. Pero miro a todas estas personas... ¿De verdad tienen que morir todos?

Lauren se levantó de la mesa en que se había sentado. Se acercó a la barra, pagó y salió del local. La lluvia había amainado, pero el cielo nublado se mantenía uniforme.

8 St-NYUDonde viven las historias. Descúbrelo ahora