Para traer aquí a Lauren
Mia salió del apartamento y cerró la puerta. Un silencio sepulcral se hizo tras su marcha. Seguía lloviendo intensamente y el ruido de las gotas impactando contra la tierra fría permanecía.
– Ella está aquí. – dijo Lady Murphy.
– ¿Ella? ¿Te refieres a la mujer que te asesinó?
– Sí, me refiero a ella. He venido a lanzarte una advertencia, Michael O'Ryan. No me causes problemas o lo pagarás muy caro.
– ¿Qué quieres decir con que está aquí? ¿Está en este apartamento?
– No, pero sí que está en esta ciudad. En este barrio. En esta calle.
– ¿Cómo sé que no lo dices por decir? ¿Cómo sé que no es una trampa para acabar conmigo y que de ese modo tu asesina nunca descubra lo que no debe saber?
– Cierto, es un problema para ti. Podría decirte que has de creerme por la arena, pero ahora ya no es suficiente, ¿no crees? La arena sólo es señal de mi presencia, podría lanzar toda la arena que hiciese falta, que tu posición respecto a este caso seguiría siendo la misma. Así que dímelo tú, ¿cómo puedo demostrarte que lo que te digo es cierto?
– ¿Tienes alguna prueba de que ella esté aquí?
– Es una buena pregunta. Ella aún no es consciente de que yo estoy aquí, ni muchísimo menos de que yo sé que ella está aquí. Aún no ha visto la arena, pero yo sí que he visto el hielo.
– ¿El hielo?
– No voy a decirte qué pasa con el hielo y esa chica, pero el caso es que yo he visto el hielo. Pero el resto de gente no puede verlo aún. Ella sólo está empezando a descubrir sus poderes.
– ¿Sus poderes?
– ¿Es que acaso has olvidado todo lo que te dije? Recuerda que esa chica no es una humana normal. Tiene los poderes de los transeúntes temporales, y es una mente omnipresente. Pero aún no es consciente de ello. Ya te digo que desconoce sus poderes casi en su totalidad.
– ¿Qué poderes tenéis las mentes omnipresentes?
– Depende. Existen dos tipos de mentes omnipresentes. Las mentes omnipresentes relativas y las mentes omnipresentes absolutas. Ella pertenece al grupo de las absolutas, mucho más poderosas. Yo soy relativa, pero conozco los poderes de las absolutas.
– ¿Y qué diferencia hay?
– La gente como yo, las mentes omnipresentes relativas, somos las mentes omnipresentes que hemos perdido nuestros vínculos con nuestra realidad temporal original a través de la muerte, ya sea natural o intervenida. Podemos viajar en el tiempo libremente desde el comienzo del Universo hasta el momento en que morimos. Podemos usar la telepatía, teletransportarnos libremente y entrar en las mentes de las personas. También tenemos la inmortalidad y la juventud eterna. Por otra parte, las mentes omnipresentes absolutas, como la mujer que tu hermana se ha ido a buscar, son las mentes omnipresentes que no comparten vínculo alguno con su realidad temporal original aun sin haber muerto. Tienen todos los poderes de las mentes omnipresentes relativas más la posibilidad de viajar en el tiempo a cualquier punto de la Historia, desde el comienzo del Universo hasta el final, capacidad de controlar las mentes de otras personas y capacidad de quitar la vida a cualquier persona sólo con desearlo, incluyendo a mentes omnipresentes relativas.
– Entonces esa mujer te mató usando sus poderes de mente omnipresente absoluta, ¿no?
– No. Recuerda que ella ni siquiera sabe qué son las mentes omnipresentes relativas y absolutas. Ni siquiera sabe que ella es una mente omnipresente, apenas tiene idea de hasta dónde llega su poder.
– ¿Y cómo te mató?
– Con ácido cianhídrico que yo misma le vendí. Lo vertió en dos copas de vino que posteriormente puso en una mesa ofreciéndome una. Aseguró que sólo una estaba envenenada, y que yo escogiera una y la bebiera, que pasara lo que pasara, ella se bebería la otra. Yo bebí una y ella bebió la otra. Después sacó un antídoto contra el ácido cianhídrico que ella misma había creado en la universidad y se lo bebió. Y así es como me mató.
– Y te mató porque tú habías intentado matarla.
– Era una cuestión de supervivencia. El que ella esté en esta realidad temporal representa un grave peligro para mí. Si intenté matarla fue para que no viajase hasta esta realidad temporal. Tenía que hacerlo para sobrevivir.
– Pues al igual que ella. Si te mató fue para que tú no la matases a ella. También fue una cuestión de supervivencia.
– Ándate con más cuidado cuando hables conmigo, O'Ryan. No olvides que puedo matarte si quiero.
– Entonces, ¿por qué no me matas? Si tan peligroso soy para ti, ¿por qué no me sentencias a muerte? Sólo tienes que imaginártelo para que sea real. ¿Por qué no lo haces?
– Porque, al mismo tiempo que representas para mí un peligro, también eres el cebo perfecto para esa chica.
– ¿El cebo perfecto?
– Sí. Tú y Mia me podéis ser muy útiles para traer aquí a Lauren. Y, una vez que esté aquí, ella y yo ya hablaremos en privado.
– ¿Quién es Lauren?
– Lauren es el nombre de la mujer que me asesinó.
– Creía que no querías que supiera su nombre.
– Y yo también, pero ahora yo no importa. Todo está saliendo exactamente como había planeado. Lauren vendrá aquí en un momento u otro. Y llegará el momento en que podamos negociar a solas. No podrás intervenir, ni Mia tampoco.
– ¿Y qué le harás?
– Nada. No podré hacer nada contra ella. Es muchísimo más poderosa que yo. Antes ella podrá hacerme daño que yo a ella.
– ¿Y qué pasaría si Lauren descubriera lo que no debe saber?
– Tal vez me mate del todo. Tal vez me convierta en hielo. El único límite es su imaginación.
– Y vas a matarla para que no lo descubra.
– Ya te he dicho que yo no puedo matar a Lauren. Pero el caso es que ella no ha venido aquí a averiguar lo que no me interesa que sepa. Ella está aquí para desentrañar todos los misterios que encierra la Nueva Guerra Fría. Que descubra todo lo que encierra la Nueva Guerra Fría no me importa; lo que es verdaderamente peligroso para mi persona es que investigue acerca de las llamadas Bombas 09.
– ¿Por qué es peligroso?
– No voy a decírtelo. Ni a ti ni a nadie. El caso es que tú y tu hermana me venís muy bien para usaros como distracción, de modo que Lauren lo tenga más difícil para averiguar lo que no debe saber.
– ¿Y qué harás si Lauren descubre tu secreto?
– Nada. Es un secreto que estoy intentando por todos mis medios que no salga a la luz. Si sale, aceptaré lo que Lauren quiera hacerme como castigo. Un mínimo es mantener un orgullo conmigo.
– ¿Y lo descubrirá?
– Es una buena pregunta. Yo la conozco. Sé cómo es de perseverante cuando algo se le mete entre ceja y ceja. Será terriblemente problemática para mí.
– ¿Y por qué yo y Mia somos una distracción para el objetivo de Lauren?
– Porque vosotros tenéis lo que su cuerpo y su mente necesitan.
– ¿Hablas de sexo?
– En parte. Pero hay más. Ella no tiene nada que reprocharle a su vida sexual. Hay más aparte de simplemente sexo. La gente no la mira como una persona cualquiera. No es una persona cualquiera. Al igual que vosotros.
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8 St-NYU
Bilim KurguEn el año 2.532, 400 años después de la violenta Guerra de las 57 Tormentas, la Tierra se ha convertido en un páramo contaminado donde el aire es tóxico y los últimos reductos de la raza humana viven en cápsulas respirando aire en conserva. Lauren...
