Una paranoia
Mia observó detenidamente el lugar en que se encontraba. Indudablemente, se trataba de su habitación en el apartamento de Michael. Sobre su mano aún estaba la arena que había recogido del suelo.
– Sí que hay arena... ¿Por qué? ¿Qué puede significar esto?
Se volvió y vio a Michael en la misma habitación, mientras la miraba fijamente boquiabierto.
– ¿Qué ha pasado aquí? – preguntó ella.
– Te contestaría, pero es que no lo sé. La cama estaba vacía, y en un momento determinado, has salido de ella.
– ¿He salido de la cama?
– Sí... como si te hubieras descompuesto y te hubieras materializado de nuevo.
– ¿Me había descompuesto?
– No... más bien habías... desaparecido. ¿Tienes idea de dónde estabas?
– En un sueño.
– ¿En un sueño? ¿A qué te refieres con eso?
– Una mujer a la que no podía ver estaba hablándome. Autonombrándose como un ser omnipresente. Decía que era una transeúnte temporal. Y que debía creer lo que me estaba diciendo por la arena.
– ¿Lo dices en serio? A mí me ha sucedido exactamente lo mismo pero sin estar dentro de un sueño.
– ¿Y has visto la arena?
– La he tocado. Arena negra y fría.
– ¿Te ha hablado sobre una mujer?
– Sí, la mujer que la asesinó en su realidad temporal. Dice que es la persona más inteligente que conocerá nunca. Dice que es escritora y química, y muy hermosa.
– A mí me ha dicho que me está buscando. Porque tengo lo que su cuerpo y su mente necesitan.
– Me habló del conflicto definitivo de la Historia. De la Guerra de las 57 Tormentas.
– ¿Qué es eso?
– Es una guerra que estallará dentro de 9 tormentas, y que representará casi el final de la raza humana. Pero que la mujer que nos está buscando tiene el poder de reparar los daños causados en la Tierra del siglo XXVI.
– ¿Cómo puede ser eso?
– No lo sé. Pero lo que sí sé es que esa mujer va a viajar a esta época buscando información acerca de qué condiciones se dieron para que estallase la Guerra de las 57 Tormentas. Y que hay algo que nosotros sabemos que esa mujer no debe saber.
– Algo que pondría en peligro la subsistencia de esa, por tomar sus palabras, "vagabunda temporal".
– ¿Y qué podría ser que, sólo porque esa mujer lo supiera, pusiera en peligro la subsistencia de la vagabunda temporal?
– No lo sé.
– Yo tampoco. Ni siquiera sé si entiendo qué son las realidades temporales, los transeúntes temporales, las subdivisiones de la línea del tiempo, ni las mentes omnipresentes.
– ¿Subdivisiones de la línea del tiempo?
– Ah, no te habló de ellas. Al parecer, cuando una persona viaja en el tiempo, subdivide la línea del tiempo en varias realidades paralelas.
– Todo esto es una locura. Y es tremendamente extraño. ¿Por qué el simple hecho de que una mujer conozca algo que oculta esta época pondría en peligro a esa vagabunda temporal?
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8 St-NYU
Ciencia FicciónEn el año 2.532, 400 años después de la violenta Guerra de las 57 Tormentas, la Tierra se ha convertido en un páramo contaminado donde el aire es tóxico y los últimos reductos de la raza humana viven en cápsulas respirando aire en conserva. Lauren...
