400 años los que nos separan
Lauren desapareció del escenario de 8 St-NYU y abrió los ojos dentro de un túnel aparentemente infinito, teñido de tonos violetas y azules oscuros.
– Es igual que siempre. La pantalla del tiempo no cambia.
Al cabo de unos instantes, Lauren apareció en el mismo lugar desde el que había viajado en el tiempo por primera vez: la habitación de la cápsula de William donde habían mantenido relaciones sexuales. Lauren salió de la pequeña estructura de poliuretano y miró al cielo nocturno verdoso del año 2.532, en una noche en que eran dos las lunas que flotaban sobre el firmamento.
– Qué falso es todo. Tal vez debería dejar de pensar que vivo en la Tierra. Yo ya no vivo en la Tierra. Yo vivo en el distrito 25.530, o Londres para la civilización antigua. Pero yo no soy londinense. No soy ni tan solo británica. Sólo habito en este mundo destruido por la violencia de la humanidad y por su ansia de obtener más y más poder y más y más beneficios económicos. Ahora tal vez los seres humanos seamos capaces de ver que fuimos demasiado lejos. Y ahora, nuestra sangre con nuestro ADN ha heredado esta Tierra destruida. Han pasado 375 años desde la Guerra de las 57 Tormentas convirtió en esto la Tierra. Pero vuelvo a equivocarme. La Guerra de las 57 Tormentas no convirtió la Tierra en un páramo contaminado, sencillamente la destruyó. Y los últimos reductos de la raza humana la resucitaron como pudieron.
Lauren tomó un transportador de materia hasta su cápsula personal. Entró y subió hasta su habitación decorada en violeta oscuro al estilo de la Inglaterra victoriana, desde donde volvió a observar las dos lunas que flotaban sobre aquel cielo verdoso inundado de smog fotoquímico y de aire tóxico.
– Esto nunca dejará de hacerme reflexionar. Aunque ya sepa que la Tierra únicamente dispone de un único satélite. El número variante de lunas que nos muestra el cielo nocturno siempre ha sido el constante recuerdo de que vivimos en un mundo posterior al verdadero, y continuará siéndolo hasta que toda la humanidad sea destruida definitivamente. Hasta que nos destruyamos entre nosotros.
Lauren bajó hasta el sótano donde guardaba el ordenador en que escribía sus novelas. Abrió el documento de texto donde tenía guardada "La pantalla del tiempo" y leyó el final.
"Entonces podía comprender que estaba cometiendo un error irreversible. La pantalla del tiempo lo engullía como un agujero negro mientras sólo podía sentir un placer absoluto y totalmente incomparable a cualquier otra situación por la que hubiera pasado antes. Pero la pantalla del tiempo no se detenía y lo consumía por dentro, desgarrándole desde sus entrañas y acelerando el tiempo y la putrefacción hasta que se convertía en nadie, enterrado en su propio sueño por su propia ansia de placer. Al otro lado, ella lo miraba, mientras no se movía y lo veía con los ojos cerrados y envuelto de una extraña pantalla oscura que lo absorbía, pero ella no podía ver cómo lo hacía. Corrió sin pensar hacia él, pero entonces también vio que el Sol estaba frente a ella, bloqueando el camino con sus temibles gases en llamas. Cerró los ojos y vio la pantalla del tiempo. En aquel mundo donde cerraba los ojos el Sol no estaba frente a ella. No podía sentir su luz ni su calor, que con los ojos abiertos se clavaba en su piel como un insufrible foco de alta potencia proyectado directamente hacia ella. Estaba a salvo del sufrimiento y de la desolación. La pantalla del tiempo la salvaba de la tristeza, la muerte y la desolación. Le ofrecía una sensación de satisfacción eterna. Miró hacia adelante y vio a él, con los ojos abiertos aunque los tenía cerrados. La pantalla del tiempo invertía la realidad onírica falsa que los rodeaba y mezclaba sus extraños sueños en aquella atmósfera oscura que representaba la parte imaginaria de una realidad falsa. O cierta. Cierta para unos ojos y falsa para otros. La pantalla del tiempo alteraba la realidad y la imaginación y trastornaba las mentes de las personas. La pantalla del tiempo era real para quien supiera interpretarla e irreal para quien no. Pero era onírica para quien intentara interpretarla. Sólo la mente podía hacer que la pantalla del tiempo fuera real, onírica o irreal. Pero nadie podía ver la pantalla del tiempo. Ella comenzó a correr en dirección a él con los ojos cerrados, atrapada por la pantalla del tiempo. No buscaba destruirla, sino advertirle de que no se dejara atrapar por lo irreal. La realidad debía estar verificada. No debía buscar a quien existía separada de ella por la misma pantalla del tiempo. La separaba y la castigaba, como si hubiera cometido un error que la hubiera hecho perder aquello que más valoraba. Continuó corriendo hasta que vio que él también corría en la misma dirección. Pero la pantalla del tiempo no perdonaba. Ambos corrían el uno hacia el otro hasta que se terminaba el camino y se encontraban, cuando la pantalla del tiempo los destruía. La falsa realidad onírica combinada desaparecía y ambos caían hacia sus propios pensamientos falsos. Él abrió los ojos. Estaba en su cama, en su habitación, solo. Las sábanas estaban revueltas y él estaba cubierto de sudor. La noche aún caía sobre él, pero era una noche sin lunas. O sin Luna. Ella despertó. También estaba sola en su habitación. Se veían cuatro lunas aquella noche. No sabía qué era la pantalla del tiempo, pero estaba ahí. Los separaba irremediablemente. 400 años de diferencia entre una noche y otra. 400 años entre un sueño y otro."
– En efecto, 400 años los que nos separan. Bueno, exactamente 375 años, pero se puede redondear a 400. Desde el 27 de febrero de 2.157 hasta el 15 de julio de 2.532 ha pasado mucho tiempo. Todos hemos cambiado. Nuestro mundo ha cambiado. Yo he cambiado. Michael y Mia han cambiado. Todos hemos pasado por el cambio que necesitábamos. Yo he vuelto con lo que había ido a investigar. La Guerra de las 57 Tormentas estalló a causa de la tensión bélica existente entre Estados Unidos y Rusia provocada por la crisis económica que se estaba produciendo simultáneamente. Murphy intentó matarme porque no quería que descubriera que ella creó el isótopo laurencio 264. Y la participación de Murphy en la Guerra de las 57 Tormentas fue esa: crear el laurencio 264. Y mi sistema de ecuaciones con tres incógnitas está por fin resuelto.
Lauren se acostó en su cama al cabo de un rato. Estuvo tumbada sin poder dormir durante alrededor de dos horas. Finalmente, se levantó de la cama y volvió a asomarse a la ventana para observar las lunas que flotaban sobre el horizonte.
– Sólo hay una Luna orbitando la Tierra. Pero, a decir verdad, me gustaba pasarme horas y horas imaginando cuántas lunas habrían en realidad. Siempre he tenido una gran imaginación y siempre he sido feliz disfrutando de ella. La imaginación nos abre la mente a posibilidades superiores a la simple mediocridad, a crear realidades que están por encima de lo que simplemente existe. La imaginación permite a los científicos crear, a los artistas innovar y, en conjunto, a los genios alcanzar dicho estatus. Es sólo cuando las personas disponemos de sueños que perseguir cuando conseguimos pasar a la Historia. Porque, si no fuera así, nada existiría. Yo no sería nadie. Los sueños nos crean y nos destruyen. Y, si es así, ¿cómo sería un mundo sin sueños?
FIN
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8 St-NYU
Ciencia FicciónEn el año 2.532, 400 años después de la violenta Guerra de las 57 Tormentas, la Tierra se ha convertido en un páramo contaminado donde el aire es tóxico y los últimos reductos de la raza humana viven en cápsulas respirando aire en conserva. Lauren...
