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Altagracia entró en la habitación principal enfurecida. Saúl estaba en la ventana mirando a la nada perdido entre sus pensamientos. Los celos aún le consumían, no podía pensar libre de ellos. Cuando escuchó la puerta abrirse él se volvió hacia ella, él la miró con aire de desaprobación y amenazó con decir algo. Cuando el abrió la boca para decir algo, ella tiró el bolso en la cama y le gritó:
_ ¡Tú, no vas a decirme nada! ¿Qué piensas? ¿Estás loco, Saúl? – le reclamó sorprendiéndolo, porque nunca había visto a Altagracia tan alterada. Nunca habían discutido acaloradamente, alzando la voz.
_ Altagracia ese imbécil te estaba a... – Él trató de justificar su actitud durante la fiesta, Altagracia lo cortó.
_ No justifiques tu comportamiento culpando a Daniel ¡Saúl! – Ella alzó la voz de nuevo – ¡El único que actuó como un niño imprudente fuiste tú! ¿Te das cuenta de la importancia de ese evento para mí? El evento se celebra una vez al año, habían periodistas cubriendo el evento sobre las joyas que van a salir al mercado y tu ¿qué hiciste? Hiciste todo un show sin detenerte a pensar en mí, ¿Qué crees que pondrán mañana los periódicos? "Acalorada discusión provocada por el marido y un mi amigo de la diseñadora Sandoval, opaca su evento" ¡Por un ataque de celos infantiles, Saúl! ¡No eres un adolescente eres un hombre!
_ Altagracia yo trato, pero... – volvió a justificar su actitud, pero ni siquiera él conocía las palabras para decirle en ese momento.
_ Esta vez no voy a aceptar tus justificaciones tan fácilmente. ¿En qué momento te di motivos para que desconfiaras de mí? ¿En qué momento te falté con respeto a tu casa, a tu apellido, a este matrimonio? Si realizamos este matrimonio en nuestra etapa madura, actuemos como personas maduras, Saúl, no como adolescentes que éramos cuando nos separamos. – Ella se mantuvo firme.
_ Sí, tienes toda la razón. Entiendo que estés enojada conmigo, he actuado como un idiota. Como siempre me quedo al sacar mis sentimientos por ti...
_ Los sentimientos no son idiotas, Saúl. ¡Lo que sí es estúpido e intolerable son tus celos! ¡Tú cambias! Además de casi golpear a Daniel también me dejaste allí sola, llena de vergüenza, teniendo que explicarle todo a los que tuvieron la desgracia de presenciar esa discusión tan fuera de lugar y sin ninguna razón.
_ Por supuesto que tenía razón. Él estaba otra vez abrazado a ti, se aprovechaba del momento. ¡No soporto cuando él se acerca a ti, Altagracia y mucho menos cuando te abraza, no puedo soportarlo! Por favor entiéndeme.
_ No puedo entender, pero tú si entenderás que si sigues actuando así, lo único que lograrás es que ¡yo me quite de tu camino! – Dijo mirándolo firmemente en los ojos simulando que le daba igual y con el rostro completamente serio.
_ ¿Qué estás diciendo? – Saúl preguntó asustado con los ojos muy abiertos por esas palabras.
_ ¡Lo que escuchaste, Saúl! No veo ninguna dificultad en terminar este matrimonio. Puedo recoger ahora mismo mis cosas e irme de esta casa.
_ ¡Tú no vas a ninguna parte! – Ahora fue él quien elevó la voz y caminando rápidamente hacia ella sosteniéndola por los brazos.
_ ¿Y por qué no habría de hacerlo si no confías en mi? – Ella lo desafió mirándolo con los ojos brillando de rabia.
_ ¡No permitiré que te vayas! – Dijo en un tono autoritario, pero con la voz baja acercando su cara a la de ella. – Tú eres mía... – le susurró cerca del rostro: – ¡mía! – Se acercó a su boca para besarla, pero ella giró.
_ No, no quiero, déjame. – Ella se negó no muy segura jadeante por los nervios de la discusión.
_ No voy a dejarte ir de ninguna manera. – Él reafirmó colocando su frente en la de ella con los ojos cerrados. Agarró su rostro con ambas manos obligándola no sólo a mirarlo, sino que también su boca estuviera muy cerca de la suya. – ¡Tú eres mía! – volvió a decir pero ahora rozaba sus labios contra los suyos. – ¡Mi Altagracia!
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La Socia
FanfictionAltagracia y Saúl se vuelven a ver después de 20 años. Este encuentro fue planeado y calculado por Altagracia. Él es el dueño de un prestigioso bufete de abogados, ella la dueña de una joyería muy reconocida que ahora sorprendentemente se quiere hac...
