28 - Acepto casarme contigo

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Canción del capítulo I Don't Want to Miss a Thing - Aerosmith

***
_ Ella fue a mi universidad a dar una conferencia. Como yo no sabía qué clase de persona era ella, yo la admiraba e incluso acepté su invitación para ir a su joyería a conocer el proceso de fabricación de piezas exclusivas... – Isabela trató de explicar de dónde sacaba que Altagracia tenía intenciones obscuras.

_ Y por eso ¿llegaste a la conclusión de que ella 'pretende algo"? – Saúl frunció el ceño. – Y por tu tono, imagino que hablas de algo malo.

_ Por supuesto que ella tiene un plan, algo oscuro que no sé todavía, pero voy a averiguar ¿No lo ves? Primero se acercó a mí, y ahora está detrás de ti. Compró parte de la empresa y te está seduciendo.

_ Isabela, Altagracia no está detrás de mí. De hecho, desde que nos volvimos a encontrar soy yo el que desea y me he dado cuenta  que aquél amor todavía podría estar vivo. Ella tiene miedo y no quiere involucrarse en una relación porque yo, yo hija mía, la decepcioné y la lastimé en el pasado.

_ Papá no puedes actuar como un tonto, cayendo en su trampa.

_ Isabela respeta a Altagracia que apenas conoces y a mí que soy tu padre y me conoces muy bien. Yo no soy un tonto y ella no está tejiendo ninguna trampa. Si algún día quieres oírme, voy a estar listo para contarte cómo fue nuestra historia en el pasado y quién es realmente Altagracia.

_ No quiero saber nada de esta mujer! Yo sé muy bien que ella te está engañando y no quiero oír cómo te enreda. De esto puedes estar seguro! No la quiero en nuestras vidas. – Dijo subiendo por las escaleras y dejándolo atrás, huyendo como una niña consentida que era.

_ Lo siento mi princesa, pero no todo lo puedes controlar. Y esta es una de las cosas que no está en tus manos... – Saúl habló en tono de broma, mientras su hija se alejaba demostrándole que no le daba mucha importancia a su resistencia hacia Altagracia.

Sabía que no seria fácil tratar con ella y los celos que siempre sintió por él, la relación con Altagracia, no seria simple para sus hijos aceptarla. Pero en ese momento, Saúl no se preocupaba por la reacción de sus hijos al saber que le había propuesto matrimonio a Altagracia. Para él, en ese momento lo más importante era que ella lo aceptara, el resto, el lo trataría después.

_ Si ella dice que sí, voy a ser el hombre más feliz del mundo! – se dijo en voz baja sonriendo.

***

_ Regina, que bueno que eres tú, ¿qué haces aquí?

_ Tengo una cita con un galán que conocí y le pedí que me buscara aquí en tu casa porque quería hablar contigo antes.

_ ¿Conmigo? ¿Y cuándo necesitaste hablar conmigo antes de tus citas?

_ No es de mí, sino de ti. Quería saber cómo te fue en el bufete con Saúl y por la forma en que me recibiste, veo que he intuído bien.

_ Como siempre, Regina, no lo vas a creer!

_ ¡Por supuesto que voy a creerlo, es sólo que me lo cuentes! ¿Y por qué estás vestida así? ¿A dónde vas?

_ ¿Te gusta el vestido? ¿Crees que me veo bien?

_ Altagracia, siempre te ves bien. Con cualquier ropa que te pongas te ves bella. Ahora deja de darle vueltas al asunto y dime, ¿A qué viene todo esto? ¿Por qué estás vestida así y como te fue en el bufete?

_ En el bufete salió todo bien. Saúl no sospecha que he comprado las acciones con otras intenciones. Creyó la explicaciones que di, pero se puso nervioso por algo más.

La SociaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora