-Sara, ¿me podrías acompañar al centro comercial? – podio Millie.
-Claro pequeña – Millie sonrió satisfecha – voy a cambiarme.
-Yo también, nos vemos abajo.
Sara salió de la habitación de Millie, y se fue a la de ella, se colocó un poco de perfume y un poco de maquillaje, no mucho ya que le gustaba ir natural, solo un poco de rímel en las pestañas y un brillo transparente en los labios. Salió de su habitación y vio a Millie sentada en la sala y fue hacia ella, cuando la pequeña se dio la vuelta y vio a Sara se quedó boquiabierta.
- ¿Qué? – pregunto Sara - ¿me veo mal?
-No Sara, todo lo contrario, estás preciosa.
- ¿Preciosa? Ja, no me hagas reír – esa voz, si esa voz Sara la conocía perfectamente y sabía que se trataba de la rubia cabeza hueca quien veía bajando el ultimo escalón de la escalera.
-No es para reírse Cameron – regaño la pequeña – Sara es muy guapa y hasta podría decir que es mucho mas guapa que tu – soltó Millie, la cara de Cameron se deformo por completo al escuchar eso y fulmino con la mirada a Millie.
- ¿Cómo te atreves a mentir de esa manera mocosa? ¿sabes que es de mala educación? – retó esta tomando fuertemente de los brazos a Millie y moviéndola con brusquedad.
- ¡Hey! – exclamo Sara – suéltala, es una niña – pero ésta no obedeció y siguió regañando a Millie quien en su rostro mostraba asombro y miedo.
- ¡Te ha dicho que la sueltes! – Sara se dio la vuelta para ver de donde provenía aquella voz, y se encontró con Noah - ¡No vuelvas a tocar a mi hermana así nunca mas Cameron y te estoy hablando enserio! – dijo amenazante.
-Valla con el intelectual – dijo burlándose - ¿No tienes deberes que hacer? Molestas.
-A mi hermana no le toques nunca más porque tú todavía no me conoces Cameron, yo no soy Tom que aguanta todo – replico Noah enojado ante lo que vio, Sara solo miraba aquella escena, y se pegó mas a Millie, la pequeña inmediatamente se abrazo a Sara por las caderas y Sara abrazándolas por sus hombros.
-Entonces que me respete – pidió frustrada la rubia.
- ¿Cómo pides que te respete si tu no lo haces? – retó Noah serio, estaba molesto, muy molesto.
- ¡Eres un inútil! – grito Cameron.
-La inútil eres tú Cameron, y ya te dije, que no quiero saber que vuelves a tocar a mi hermana así, es mas no te acerques a ella, o me veré en la obligación de echarte de esta casa y decírselo a mis padres y tengo testigos – detallo mirando a Millie y a Sara – tu decides, no lo tomes como una amenaza, tómalo como una advertencia.
Cameron no dijo más y se fue rozando el hombro de Noah, definitivamente no tenía opción.
- ¿Estas bien? – pregunto Noah a su hermana.
-Si... - respondió en un hilo de voz.
-Bueno, ya todo paso a si que vamos a comer un helado para olvidarnos de este momento desagradable – Sara le dijo a Millie - ¿quieres?
- ¡Si! – sonrió la pequeña – Noah, ¿quieres venir?
-Si no os molesta... - dijo haciéndose el tímido.
-Claro que no – dijo Sara – vamos.
Sara, Noah y Millie llegaron a la heladería, donde cada uno pidió su sabor favorito, se sentaron en una mesa donde disfrutaron de su helado, rieron y hablaron, los tres parecían hermanos.
-Tengo que ir al baño – les aviso Millie levantándose de su asiento en dirección a los baños.
- ¿Sabes? – Sara miro a Noah – a veces pienso bien las cosas y siento mis leves sospechas de que Cameron fue quien te empujo a la piscina, solo son sospechas, no estoy seguro.
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Solo soy una empleada
CintaSara Hyland una muchacha de veintidós años, humilde, de buen corazón. Ella decide trabajar en una casa de ricos, la casa de los "Hiddleston". Una familia que se deja llevar por la avaricia, las apariencias y la ambición. Jamás pensó que trabajar en...
