Ha tenido tiempo para pensar, quizás más del que a él le gustaría. Porque la última vez qué se sumergió demasiado en sus pensamientos tomó decisiones que ahora se empieza a arrepentir. Ha analizado cada trazo de ese dibujo que ahora adorna la mesa de esa fría habitación de hotel. Ha llorado y se ha culpado, tal vez tanto como se merece o quizás no. Porque todos tenemos algo de cristal. Y el suyo, hace años, aunque no lo supieran, estaba a punto de resquebrajarse por completo. Ha intercambiado algún breve mensaje con Laia y también ha recibido cada día las visitas de Roi y su hermana.
Esa que pretende mostrarse una vez más invencible a pesar de encontrarse en esa situación tan perdida como el resto. Esa que casi parece llevar una doble vida, porque no encuentra el momento de dar un paso más. Ni Jimena ni Noe sabe a dónde va la gallega cuando se ausenta. Ausencias que aprovecha para ir poniendo al día a su hermano. El primer tema que tocaron, fue algo que le dejó preocupado tras hablar con Laia y respiró tranquilo, cuando su hermana le explicó que si bien la enfermedad de su tío no tiene cura, se mantiene estable sin riesgo. Pero Miriam se está empezando a cansar de ser ella la que responde a las preguntas...
- Si quieres que te ayude con Aitana y el niño necesito saber que carallo pasó...- se atreve a preguntar al fin
- Ya os lo conté, había dejado el otro trabajo, aunque solo lo sabía ella... Me ofrecieron esto y joder... – dice en un suspiro- Sí era algo que realmente me llenaba...- se excusa
- Eso me parece perfecto- rebate la gallega- pero en ese cambio laboral... ¿qué pinta esa desconexión absoluta? o qué menos que avisar... Un "oye que me voy a Ghana a currar no me ha secuestrado una mafia rusa"- ironiza
- Sabes que no se me dan bien las despedidas- se defiende- ya os dejé las cartas y no sé...- mide sus palabras pues no quiere recordar esos días, pues teme sumergirse en el mismo abismo
- Puedo entender todo Luis- responde firme- ¿pero desconectar con Laia y Jimena?- le pregunta molesta- que son tu sobrina y tu hija- expone- y no me vengas a negar nada que los dos sabemos que quieres a esa chiquilla como a una hija o al menos mi hermano la quería así- rebate levantando su dedo índice
- ¿Tú tampoco me vas a dejar ver a Jimena nunca?- cambia de tema intentando rascar algo que lleva deseando mucho y aun no lo ha conseguido
- Pues mira, hasta que no sepa la verdad no, no es tu hija, pero lo ha pasado mal y no la quiero exponer a tus arrebatos- contesta molesta cogiendo su bolso- yo también tengo miedo- admite
- Espera joder...- la frena sujetando su brazo- no te vayas así
- Pues empieza a ser mi hermano y no alguien que no conozco- le recrimina
- Podemos hablarlo...- dice más suave intentando solucionarlo
- Llego tarde a trabajar- se excusa justo antes de salir de esa habitación
Quizás sacar a la luz el carácter de su hermana era lo que necesitaba para que algo le hiciera click. Porque es cierto que hubo un momento que no fue él, aquella decisión la tomó una versión de Luis que ni él mismo reconoce, que incluso odia, un Luis al que no quiere volver. Y ocultándose en esa habitación no ayuda a espantarlo. Tiene que tomar de una vez las riendas de su vida, esa que descarriló hace casi 5 años. Y el primer paso una vez más es ella ¿Acaso ese dibujo no era una tendida de mano?
No le cuesta encontrar el lugar, aún recuerda la ilusión en la mirada de Aitana el día que quiso enseñarle el local, el día que la catalana veía como su sueño de niña empezaba a cobrar vida. No puede evitar que una lágrima se escape de sus ojos al leer el nombre del atelier, "Bruixa". Uno más de los guiños que se hacían entre ellos, guiño que ella quiso hacer al estudio musical de la familia del gallego "Meiga estudios".
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Saudade
FanfictionSegunda parte de "Ohana" Ya han pasado 13 años desde que la vida volvió a dar un vuelco, desde que Laia abandonó ese lugar en el que nunca escogió estar, pero del que no se arrepiente haber vivido. ¿Cómo será su vida ahora? ¿En qué tipo de adolescen...
