9. Mas cerca del otro (parte 2).

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Después de un baño rápido Leonard bajó a desayunar y se volvió a encerrar en su despacho, para ponerse al día con todo el trabajo pendiente que tenía por haber estado fuera por tanto tiempo.

Le había dado la orden a la sirvienta que estaba cuidando de Olivia, que le llamará cuando ella estuviera despierta.

Olivia se había despertado al medio día y la sirvienta había hecho lo que le había ordenado y le dijo que ella se encontraba un poco mejor, y que había insistido en salir de la cama.

_ Mi lady por favor no se levante, el médico ha dicho que debe descansar.

_ No te preocupes Rose, estoy perfectamente bien, después de una buena noche de descanso estoy como nueva, además ya no tengo fiebre.

Cuando Leonard abrió la puerta, miró a Olivia, ella parecía estar mucho mejor pero aún se veía un poco pálida.

Ella hizo una pequeña inclinación y le saludo como lo haría una dama de la nobleza, cosa que después de lo que Leonard había visto en la noche, era algo que ya no se creía.

_ Buenos días duque.

_ ¿Qué crees que haces?, preguntó.

Leonard.

¿....?

_ El médico ha dicho que debes descansar, así que vuelve a la cama.

_ Ahora me encuentro bien, no necesito estar en cama todo el día.

_ ¡Ah...!, en serio te gusta dar problemas.

Como parecía que ella no iba hacer caso a lo que Leonard le decía, él la tomó en brazos y la tiró en la cama, esta vez no había sido tan amable como el día anterior ya que estaba un poco irritado.

_ No tienes permitido salir de esta habitación hasta que estés completamente recuperada.

_ Pero...

_ Deja de dar problemas y obedece.

Al final de mala gana Olivia se quedó en la cama durante toda la tarde y Leonard regresó a su despacho a continuar trabajando hasta la hora de la cena.

Durante la noche Leonard regresó a la habitación, Olivia estaba sentada en un sillón leyendo un libro con aspecto de estar aburrida, cuando se percató de su presencia ella quiso levantarse.

_ No hace falta que te levantes.

_ ¿A qué debo debo su visita a esta hora duque?

_ Vengo a dormir...

¡....!

_ Ya me encuentro bien, no hace falta que se quede conmigo esta noche.

_ Soy tu esposo es natural que duerma contigo, ¿O acaso te molesta?

_ ¿Qué? No .

Dos sirvientas entraron a la habitación y prepararon el baño para Leonard y dejaron un cambio de ropa. Luego se retiraron y volvieron a quedar los dos solos.

_ Me iré a dar un baño tu puedes ir a la cama primero si lo prefieres, le dijo Leonard.

Después la dejó sola y se fue a dar un baño, al salir del baño Leonard solo llevaba puesta una bata. Olivia aún seguía en el sillón y al verlo se levantó para meterse a la cama, ella llevaba un camisón blanco con encaje, se metió en la cama rápidamente y se tapó con la manta hasta el cuello, cosa que a Leonard le pareció muy graciosa.

Pero no dije nada y se metió en la cama, cómo estaba realmente cansado por la mala noche que había pasado, se quedé dormido rápidamente y Olivia volvió a despertarlo en medio de la noche dándole un golpe en las costillas, como él ya sabía que ella seguiría así el resto de la noche, la abrazó, mientras Olivia dormía tiró su brazo sobre él y se acomodo en su pecho, Leonard se volvió a quedar dormido.

A la mañana siguiente Leonard se despertó al sentir que Olivia se escapaba de entre sus brazos, y como creía que aún seguía dormida la trajo nuevamente hacia él, hasta que ella empezó a darle golpes en el brazo he hizo que se despertará por completo.

_ Por favor suéltame, no puedo respirar..

Al parecer Leonard la había abrazado con demasiada fuerza y la estaba aplastando.

Él flojo sus brazos un poco, ella estaba respirando con dificultad, se le quedó mirando sin decir nada hasta que su respiración se normalizó y al darse cuenta que la veía, cubrió su cara con ambas manos, ella tenía el cuello y las orejas completamente rojas.

_¿Te encuentras bien?

Dándole la espalda y aún cubriendo su rostro le contestó.

_ si mi lord, me encuentro bien, lamento haberle despertado de esa manera, pero no podía respirar.

A Olivia le daba miedo haberle ofendido, por los golpes que le había dado en el brazo.

_ No te preocupes, contestó, es mi culpa por haber empleado demasiada fuerza al abrazarte.

Mientras hablaba con Olivia el mayordomo tocó la puerta...

_ Mi señor, lamento interrumpir, pero un mensajero ha traído una carta urgente del palacio.

Al escuchar que tenía una carta urgente de palacio, Leonard se levantó, se cambió apresuradamente y salió de la habitación, al salir le dio una mirada rápida a Olivia quien parecía muy agradecida de que él se marchara.

Al llegar a su despacho Alfred le entregó la carta, la cual era del príncipe heredero que solicitaba su presencia con urgencia.

Cuando Leonard llegó al palacio el príncipe le estaba esperando en el jardín, él tenía en brazos a su hijo, él era el primer hijo del príncipe y por lo que Leonard tenía entendido era muy apegado a su padre.

_ Buenos días su majestad.

_ Leonard, me alegro de verte, creí que vendrías ayer pero al final no lo hiciste por eso te mandé a llamar.

_ He estado algo ocupado con los problemas de casa.

_ ¿Acaso ha ocurrido algo?

Mientras hablaba con el príncipe su hijo se metía en la boca los botones de la chaqueta de su padre, como si se los quisiera comer, cosa que a Leonard no le pareció que estuviera bien, pero al príncipe no parecía molestarle así que él no dijo nada.

_ Mi esposa ha estado enferma y he tenido que cuidar de ella.

_ Me sorprende que te preocupes por ella, creí que no tenías ningún sentimiento por ella.

_ Y no lo tengo, pero digamos que fue mi culpa el que ella se encontrará peor.

_ He mandado a llamarte para decirte que dentro de unos días haré un baile en tu honor por haber vencido al ejército de Azur.

_ Te lo agradezco, pero eso no es algo que me agrade.

_ Lo sé, sin embargo es necesario hacerlo, me parece que sería una buena idea que presentará formalmente a la duquesa.

Leonard se quedó pensando un momento en las palabras del príncipe, y le pareció buena idea que el debut de Olivia fuera en el baile que sería en su honor, así todos podrían ver que él la apoyaba y nadie se atrevería a acosarla.

_ Así será su majestad, ¿Cuál era el tema urgente que necesitabas hablar conmigo?

_ Era el del baile, sabía que si no te lo decía personalmente, te hubieras negado, esperaré ansioso al baile para que pueda conocer a tu pequeña duquesa.

Mi vida como la esposa del duqueHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora