Leonard tuvo que quedarse en la ciudad de Ludo una semana, ya que al parecer el barco que estaba esperando el barón Norris se había retrasado.
Cuando el barco llegó al puerto Leonard y Darius, atraparon al barón Norris y lo llevaron a prisión donde le interrogaron y confesó todas las fechorías que había cometido, incluso confesó haber matado a su esposa cuando está quiso dejarle al descubrir que estaba comprando esclavos para torturarlos y desmenbrarlos por diversión.
Después de confesar todo lo que había hecho el barón Norris se había ahorcado en su celda, porque decía que escuchaba voces que lo atormentaban, por esa razón él había estado usando el opio y al final se había convertido en un criminal.
Cuando Leonard dio todo por zanjado regreso a casa, Leonard estaba deseoso de poder ver a Olivia nuevamente deseaba poder perderse en su aroma y hacerla suya hasta que ella no pudiera más.
Pero cuando llegó a la mansión ya era tarde y Olivia ya estaba durmiendo profundamente, Leonard se quitó la ropa y al meterse en la cama por poco y aplasta a Vándalo que estaba hecho una bola a la par de Olivia Leonard lo tomó por el lomo y lo sacó de la habitación, y el cachorro comenzó a chillar al ser separado de su ama.
Olivia al escuchar los chillidos de Vándalo se despertó porque creyó que lo estaba aplastando, pero al abrir sus ojos como había poca luz en la habitación, vio la sombra de un hombre a su lado y se asustó mucho, retrocedió rápidamente y se callo de la cama golpeándose la cabeza.
Leonard encendió una luz para ver qué Olivia se encontrara bien, y ella al verle le dijo.
_ Me has asustado.
Leonard le ayudó a levantarse.
_ ¿Te encuentras bien?
_ La verdad no, siento que todo me da vueltas.
El duque le reviso la cabeza para ver que no tuviera ningún herida, por suerte ella solo se había hecho un chichón, Leonard fue a buscar a Alfred y le pido algo para el golpe, cuando él abrió la puerta Vándalo aprovechó para colarse nuevamente en la habitación y se paró en dos Patitas chillando hasta que Olivia lo volvió a subir a la cama.
Leonard quiso tirar a Vándalo por la ventana sin embargo si hacía eso estaba seguro que Olivia no se lo perdonaría nunca, ya que ella le tenía mucho cariño a esa bola de pelos, así que se fue y al rato regreso con una pomada y se la puso en el chichón que tenía en la cabeza.
Olivia se quejó cuando Leonard la tocó ya que le dolía mucho, él intentó ser lo más gentil que pudo y cuando hubo terminado, ella olía a menta y romero, Olivia puso su cabeza en la almohada y le preguntó.
_ ¿ Hace mucho que has llegado?
_ No regrese hace poco, como estabas dormida no quise despertarte pero cuando saqué esa bola de pelos que tienes a tu lado, sus infernales chillidos te despertaron.
Olivia acarició la cabeza de vándalo y dijo.
_ Es que me sentía sola, así que él comenzó a dormir conmigo para hacerme compañía.
_ No debiste acostumbrarlo a dormir contigo los lobos suelen ser muy territoriales ahora no querrá irse de tu lado.
_ Puede quedarse por hoy, mañana no dejaré que se suba a la cama.
_ Sabes eres demasiado permisiva con esa bola de pelos.
_ Es que aún es muy pequeño.
Olivia volteo a ver a Leonard con ojitos de cordero degollado y al final él le dijo.
_ Esta bien, dejaré que esa bestia se quede por hoy pero más te vale que no lo vea aquí mañana o lo lanzaré por la ventana.
_ Si.
Leonard se metió en la cama y se acostó para el lado donde vándalo no estaba y la abrazo.
_ Ahora duerme ya es tarde.
Olivia lo rodeó con sus brazos y le dijo.
_ Si.
Ella estaba feliz de volver a estar en sus brazos, podía sentir los latidos de su corazón, y el calor de su cuerpo la hizo sentir segura y se volvió a quedar dormida.
A la mañana siguiente ellos fueron despertados por los chillidos de Vándalo y en ese momento Leonard sintió el irresistible deseo de aplastarlo con la mano, Olivia al despertarse quiso levantarse para darle de comer ya que ella sabía que hasta que no se levantara para que comiera él no pensaba callarse.
El tener un cachorro tan pequeño a Olivia le parecía más difícil de lo que había creído, pero al levantarse sintió como todo le daba vueltas, Leonard la sujetó y le preguntó.
_ ¿ Te encuentras bien?
_ No creo que lo mejor será que me quede en cama por hoy.
Leonard se puso los pantalones y sacó a vándalo al pasillo y las sirvientas que estaban cerca se lo llevaron al jardín para que dejara de molestar.
Leonard le dijo a una de las sirvientas que mandara a llamar al médico ya que Olivia no se encontraba muy bien.
Él término de cambiarse y se recostó a su lado, Amelia al enterarse de que la duquesa no se encontraba bien fue a su habitación y al entrar dijo.
_ Mi lady me ha dicho que no se encuentra bien, ¿que tiene?
_ Ayer me golpeé la cabeza, me siento un poco mareada.
_ ¡OH!, ¿Mi lady cómo pudo pasar eso?
Amelia se acercó a ellos y le dijo a Leonard.
_ Mi lord por favor deje a la duquesa descansar.
Amelia prácticamente levantó a Leonard a empujones, miró el chichón que tenía Olivia en la cabeza y le dijo.
_ Mi lady ese golpe se ve muy mal, como se lo ha hecho.
_ Me caí de la cama y golpeé la cabeza contra el suelo.
Amelia la quedó viendo y le dijo.
_ Mi lady enserio debe dejar ese mal hábito que tiene para dormir.
Leonard al escuchar a Amelia regañar a Olivia por su mala costumbre de dormir no pudo evitar reírse, y dijo.
_ Olivia sin duda alguna debería escuchar a Amelia.
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Mi vida como la esposa del duque
RomanceCompleta Olivia Carter es una joven de 16 años que toda su vida a tenido mala suerte y ahora se verá obligada a casarse con el temible duque de Forest para salvar a su familia de la ruina. GANADORA DE LOS ROMANTIC AWARDS 2020. Categoría mejor roman...
