Completa
Olivia Carter es una joven de 16 años que toda su vida a tenido mala suerte y ahora se verá obligada a casarse con el temible duque de Forest para salvar a su familia de la ruina.
GANADORA DE LOS ROMANTIC AWARDS 2020.
Categoría mejor roman...
Mientras Leonard practicaba, uno de los guardias se acercó a él y le dijo que la duquesa había llegado hacía un rato y que lo más seguro era que ella lo estuviera esperando en su oficina.
Leonard al escuchar que Olivia había ido a verle dio por terminado el entrenamiento, se puso la camisa sin abrochar los botones y se fue a su oficina, pero cuando llegó sólo encontró a Darius revisando unos papeles, y le preguntó.
_ ¿Dónde está mi esposa?
_ ¿ Disculpe señor?
_ Te he preguntado, ¿Dónde está mi esposa?, Uno de los guardias me ha dicho que ella estaba aquí.
_ Lo siento señor pero las únicas mujeres que han venido aquí hoy han sido una señora de mediana edad y una jovencita de cabello castaño y ojos verdes que vestía unas ropas extrañas.
_ ¿Dónde están?
_ Les he dicho que usted estaba ocupado y que no podía atenderlas, así que se han marchado.
Leonard salió corriendo a la entrada para ver si aún podía alcanzarlas, Olivia estaba subiendo al carruaje cuando él llegó y le dijo.
_ Pensabas irte sin decir nada.
Olivia al escuchar la voz del duque se dio la vuelta rápidamente y tropezó con sus pies, pero Leonard la atrapó antes de que cayera al suelo y la levantó en brazos y le preguntó.
_ ¿Qué haces aquí?
Olivia no sabía si Leonard se había enojado porque había ido verle así que se puso nerviosa y le dijo.
_ Yo solo vine porque quería traerte unos bocadillos y un cambio de ropa, ¿estas molesto?
_ No, solo me ha tomado por sorpresa, no pensé que podría verte hoy.
_ Lo sé, me han dicho que estabas muy ocupado así que ya nos vamos.
_ Ahora he terminado mi entrenamiento así que tengo un rato libre, quédate.
_ ¿Estás seguro que no molestó?
Leonard le dio un beso en la frente y le dijo.
_ Tu nunca me molestas.
Olivia se sintió feliz ya que iba a poder estar con él un rato, y había estado tan nerviosa que incluso se olvidó que Leonard aún la sostenía en sus brazos y le dijo.
_Por favor bájame.
_ No quiero, será más rápido si te llevo así.
Leonard la llevó en brazos hasta su oficina, cuando Darius los vio entrar se quedó piedra al ver que el duque llevaba en brazos a la chica que él le había dicho que el duque estaba demasiado ocupado para verla, él había creído que era una de esas chicas locas acosadoras que siempre iban detrás del duque, Darius jamás se habría imaginado que esa joven de aspecto sencillo fuera la duquesa de Forest.
Leonard depositó a Olivia en el sofá y le dijo a Darius .
_ Atiéndela mientras me doy un baño.
_ Como ordene mi lord.
Olivia se levantó del sofá tomó la cesta que estaba sobre la mesa y sacó el cambió de ropa que le habían llevado y le dijo .
_ Te he traído un cambió de ropa.
Leonard se acercó a Olivia, tomó la ropa y le dio un beso en la frente y le dijo.
_ Gracias.
Darius se quedó con la boca abierta al ver al duque ser tan cariñoso con su esposa, ya que él le había conocido muchas amantes y él nunca mostró amabilidad por ninguna de ellas, el duque se retiró al cuarto de baño que había a la par de su oficina dejándolos a ellos dos solos.
Darius se acercó a la duquesa y le dijo.
_ Desea algo para beber mi lady.
_ No muchas gracias.
Olivia comenzó a dar vueltas alrededor de la oficina mientras esperaba a su esposo, y aprovecho para ver cómo era el lugar donde él trabajaba. Ella se veía como una niña admirando todo detenidamente, y como Darius no le apartaba la vista de encima analizándola ella se sintió un poco incómoda y se volvió a sentar en el sofá.
Mientras más la veía Darius, él no podía encontrar nada por lo cual el duque estuviera tan enamorado de la pequeña duquesa, todas las amantes que él le había conocido al duque eran curvilíneas y voluptuosas, sin embargo la duquesa era de contextura pequeña, y además vestía con ropas que parecían de hombre, y eso lo dejó aún más desconcertado ya que era la primera vez que él veía a una mujer vestir pantalones y camisas, normalmente las mujeres siempre usaban hermosos vestidos llenos de pedrería y encajes, pero la ropa de la duquesa era sencillas, de buena calidad pero sencilla y no llevaban ni una sola joya encima.
El duque apareció después de haberse duchado, con la camisa medio abierta y con el cabello húmedo él se sentó en el sofá al lado de la duquesa y la rodeo con sus brazos, el rostro de Olivia se tiñó de rojo ya que Darius seguía viéndolos fijamente, ella intentó levantarse para tomar la cesta con los bocadillos pero Leonard la atrajo hacia él e hizo ella se sentará en su regazo.
Leonard sabía que a Olivia le daba vergüenza que otros vieran sus demostraciones de afecto, así que le dio una mirada asesina a Darius para que este se largara y los dejara solos, sin embargo él no entendió lo que él quería decirle y al final tuvo que decirle.
_ Darius deberías de ir a fuera a tomar un descanso ya que has estado trabajando tan duramente.
_No se preocupe mi señor no estoy cansado.
A veces a Leonard le molestaba un poco lo insensible que podía ser Darius ya que por más que le diera indirectas el nunca entendía así que tuvo que decirle directamente.
_ Quiero pasar tiempo con mi esposa así que lárgate y no regreses hasta que te mandé a llamar.
Darius se quedó muy sorprendido por lo que le había dicho el duque ya que él jamás se imaginó que el temible y frío duque dejara su trabajo solo para coquetear con su esposa, Darius le dijo.
_ Como ordene.
Cuando Darius salió de la oficina Leonard tumbó a Olivia en el sofá y le dio un apasionado beso entrelazando su lengua con la de ella y le arrancó un gemido por la intensidad de su beso, Darius que aún seguía detrás de la puerta muy sorprendido por la actitud del duque al escuchar los gemidos detrás de la puerta, se alejó rápidamente y se fue a dar una vuelta.
Olivia sintió mucha vergüenza al hacer ese tipo de cosas en aquel lugar así que puso sus manos en el rostro de su esposo, le alejó un poco y le dijo.
_ Leonard, he traído pastel.
Leonard beso una de las manos de Olivia y le mordisqueó uno de los dedos y le dijo.
_ Te prefiero a ti antes que al postre.
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