16. Mala Suerte.

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Esa mañana el duque se quedó en la cama con Olivia hasta el mediodía cuando Amelia tocó la puerta de su habitación, el duque se había vuelto a quedar dormido en su regazo y Olivia movió ligeramente el hombro del duque para que se despertará, el estaba medio dormido y rodeo con demasiada fuerza la cintura de Olivia haciendo que ella se quejará de dolor. 

_ ¡Hay! 

Leonard al escucharla quejarse se despejó y vio a Olivia quien tenía una mueca de dolor en su rostro y le dijo. 

_ Por favor para me estas estrujando. 

Al percatarse de por qué Olivia se estaba quejando inmediatamente la soltó y dijo. 

_ Lo siento estaba medio dormido. 

_ No importa. 

Amelia volvió a tocar la puerta y al final Leonard se levantó, se cambió y abrió la puerta, cuando Amelia vio salir al duque le lanzó una mirada acusatoria la cual el duque ignoró por completo y se fue, Amelia al entrar saludo a Olivia. 

_ Buenos días mi lady, como ha amanecido. 

_ Me encuentro mucho mejor gracias a ti Amelia. 

_ No tiene nada que agradecer mi lady. 

_ Se siente lo suficientemente bien como para levantarse a desayunar o desea hacerlo en la cama. 

_ Intentaré levantarme. 

A Olivia todavía le dolía la espalda y las piernas y que el duque estuviera apunto de estrujarla hacía solo un momento no ayudaba a que mejorará,al levantarse Amelia y Mari quien la acompañaba le sostuvieron para que no cayera y la ayudaron a llegar hasta la pequeña sala donde tenía una mesa con dos sillas y le sirvieron el desayuno, aunque por la hora ya debía de ser el almuerzo debido a que el duque se había quedado durmiendo hasta tarde Olivia no había podido desayunar. 

Cuando terminó de comer la llevaron al baño y cuando Olivia se estaba quitando la ropa Amelia se fijó en las nuevas marcas que habían alrededor de la cintura de Olivia y ella empezó a insultar al duque. 

_ Ese maldito idiota claramente le dije ayer que debía de ser amable con usted, pero no hace más que llenarla de morados por todas partes, si esto sigue así terminará por estropear su piel. 

Amelia estaba verdaderamente furiosa y Olivia intentó calmarla diciendo. 

_ El duque no lo ha hecho a propósito Amelia, él estaba medio dormido cuando lo hizo. 

_ Aún así el debería ser más amable, usted es tan pequeña y delgada temo que cualquier día la aplaste con sus brazos. 

_ Amelia no crees que estás exagerando un poquito. 

_ Lo que pasa es que él es demasiado bruto y nunca limita su fuerza, eso está bien en el campo de batalla pero no en la cama. 

Cuando Amelia dijo eso el rostro de Olivia se tiñó de rojo por la vergüenza y se zambulló en la bañera, ese día cuando el duque regresó a casa Amelia le prohibió al duque dormir en la misma cama que olivia hasta después del baile, ya que ella alegaba de que si eso continuaba el día del baile Olivia no podría asistir, aunque eso a ella no le molestaba en lo absoluto. 

Durante toda la semana que Olivia se vio forzada a quedarse en cama el duque llegaba tarde del trabajo y salía muy temprano ya que tenía mucho trabajo atrasado por culpa del príncipe heredero, y como Amelia le había prohibido dormir con ella no lo había podido ver. 

A la siguiente semana Olivia estaba recuperada gracias a los cuidados y mimos de Amelia, así que esa semana estaría regresando a sus clases de baile con el profesor Wilson a quien en realidad no le hacía mucha gracia ya que Olivia no hacía más pisarle los pies todo el tiempo. 

Olivia deseaba que esa semana acabará lo antes posible ya que desde que se había recuperado no había tenido ni un solo momento de tranquilidad, todas las mañanas repasaba sus clase de modales por la tarde tenía clases de baile y cuando tenía un momento libre las sirvienta lo usaban para ponerle mascarillas y hacerle masajes o cuidarle las uñas, cuando caía la noche Olivia caía completamente rendida, se metía en la cama y no se despertaba hasta la mañana siguiente que las sirvientas la movían hasta que ella se despertaba. 

Cuando menos acordó solo faltaba un día para el baile y Olivia tenía los nervios de punta, ese día durante en sus clases de baile piso más veces al profesor Wilson y hubo un momento en el que se enredó con su vestido y tiró al profesor Wilson al suelo, varios sirvientes tuvieron que ayudarle a levantarse ya que al parecer se había lastimado la espalda, Olivia antes de que los sirvientes lo llevarán de regreso a su casa, le dijo.

_ ¡Lo siento!

El profesor Wilson parecía estar furioso pero por alguna razón simplemente le dijo.

_ No se preocupe mi lady, fue un accidente, no se sienta culpable.

Después de provocarle la caída al profesor Wilson Olivia no se sentía con ánimos de nada, Amelia al verla tan decaída le dijo que podía tomar un descanso ese día le sirvió el té en la terraza y le llevó una bandeja llena de sus pasteles favoritos, pero ese día andaba tan patosa que derramó el té sobre la mesa unos pájaros la atacaron para robarle sus bocadillos y terminó cayéndose de la silla.

Olivia se había olvidado de su mala suerte porque tenía varios días en los que no le pasaba nada, pero al parecer su mala suerte estaba de regreso y con mayor fuerza.

Esa noche ella no quiso cenar y se fue directamente a la cama para evitar que le pasara algo peor ese día, se quedó en la cama dando vueltas sin poder dormir, muy preocupada de que fuera avergonzar al duque en el baile, entre las vueltas que estaba dando llegó un momento en el que no se dio cuenta que la cama se estaba acabando y callo de la cama.

Olivia se sentía tan frustrada que se quedó en el suelo llorando, cuando de golpe se abrió la puerta de su habitación y el duque al verla tirada en el suelo llorando le preguntó. 

_ Olivia, ¿Estás bien qué te ha pasado?

Sin embargo ella no pudo parar de llorar, él la levantó del suelo y la sentó en su regazo, ella se aferró a su pecho y siguió llorando como una niña pequeña, Leonard no sabía qué hacer ni qué decirle para que se calmara así que simplemente se limitó a abrazarla y darle palmaditas en su cabeza hasta que ella se calmó. 







Mi vida como la esposa del duqueDonde viven las historias. Descúbrelo ahora