Olivia se había dirigido a la cocina donde el chef Layner estaba preparado bocadillos, pasteles y galletas con forma de flores para el picnic, las sirvientas ya tenían una cesta llena de fruta fresca, habían preparado la mermelada y la mantequilla así como ella lo había pedido, todo parecía ir perfectamente bien.
Después de revisar todo ella regresó al jardín vio que Alfred ya había quitado la mesa y en su lugar había una gran manta a cuadros en la que las sirvientas habían puesto cojines para que ellos pudieran sentarse, Olivia estaba tan emocionada que no veía la hora en la que el duque llegará.
Cuando las sirvientas habían terminado de colocar todo y de poner la comida sobre la manta Olivia les dijo que fueran a llamar al duque.
Leonard estaba en su estudio revisando y firmando papeles cuando Alfred tocó la puerta y entró a la habitación y le dijo.
_ Mi lord, la lady lo está esperando en la parte sur del jardín enfrente del lago para el picnic.
_ Iré enseguida.
_ Mi lord no vaya a enfadarse con la lady por como lo ha organizado.
_ Hum... Acaso ha hecho algo mal.
_ Bueno ella ha insistido en que retiráramos la mesa y que pusiéramos una manta en el suelo, yo le he dicho que eso no era adecuado pero no hubo manera de hacerla cambiar de opinión.
_ No te preocupes por eso Alfred supongo que será interesante ver lo que ha preparado.
Leonard salió de la habitación deseoso de pasar la tarde con su esposa, al llegar a la parte sur del jardín se podía escuchar el canto de los pájaros y el aleteo de los cisnes que se bañaban en el lago, Olivia estaba muy concentrada observando el lago y no se percató de su presencia, ella lanzaba pequeños pedazos de pan a los cisnes y tenía una enorme sonrisa en su rostro, pequeños mechones de cabello se habían salido de su trenza y se movían con la cálida briza que corría por todo el jardín.
Los sirvientes al verlo llegar dieron una reverencia, Leonard con un movimiento de su mano les dio una orden silenciosa para que se fueran y los dejarán solos, él se colocó detrás de Olivia y rodeo su pequeña cintura con sus brazos sorprendiéndola y haciendo los cisnes se asustaron y huyeron.
_ ¡Me has asustado!, Exclamó Olivia.
Leonard le dio un beso en la sien y le dijo.
_ Lo siento no era mi intención asustarte pero parecías tan concentrada y feliz que no quise molestarte.
_ No me molestas, es solo que no te he sentido llegar por eso me he asustado.
_ ¿Te gusta este lugar?
_ Sí me encanta, es realmente maravilloso.
_ Sí lo es, hacía tanto tiempo que no venía aquí que había olvidado que existía este lugar.
_ Es una lástima este lugar es precioso.
Leonard se quedó observando el rostro de su esposa y dijo.
_ Sí lo es.
_ Layner ha preparado deliciosos pasteles y galletas debes probarlos.
Olivia tomó a Leonard de la mano y le mostró todo lo que había preparado para ellos, Olivia se sentó en la manta y le dijo a Leonard.
_ Ven siéntate.
Leonard se sentó e inmediatamente Olivia le pasó un plato lleno de comida después de eso ella se le quedó viendo hasta que él probó la comida y le dijo.
_ Esta delicioso.
_ Si todo lo que prepara Layner siempre es delicioso.
Leonard se sintió un poco molesto por escuchar a su esposa elogiar al chef y levantando una ceja dijo.
_ ¿Desde cuando eres tan cercana a él para que le llames por su nombre?
_ Bueno mientras su gracia estuvo fuera yo solía ir mucho a la cocina para que me enseñara a cocinar.
_ ¿Por qué quieres aprender a cocinar?, como duquesa no hay necesidad de que hagas eso.
Olivia se sintió un poco apenada y dijo.
_ Lo sé pero antes de venir aquí solía cocinar de vez en cuando y aunque no lo hago también es algo que me gustaba hacer, así que le dije que me enseñará hacer unos cuantos platillos.
_ ¿Así que te gusta cocinar?
_ Sí pero no lo hago muy bien.
_ Aún así quiero probar tu comida algún día.
A Olivia se le iluminaron los ojos cuando Leonard le dijo que quería probar su comida y aunque ella sabía que lo hacía fatal, bueno decir que lo hacía fatal era poco decir en realidad una vez ella había cocinado para su familia pero todos los que probaron su comida se habían enfermado, desde ese día su padre le había prohibido rotundamente que volviera a cocinar pero aún así ella quería aprender a hacerlo y se sintió muy feliz por las palabras del duque y dijo.
_ ¿ Enserio quieres probar mi comida?
_ Si no creo que lo hagas tan mal.
_ Me esforzaré y practicaré mucho para hacer algo delicioso.
Después de decir eso Olivia no sabía qué más decir así que comenzó a comer todo con gran apetito, a veces Leonard se preguntaba cómo le hacía ella para estar tan delgada si comía tanto, pero no le dijo nada porque no quería que ella se enfadara ya que las mujeres solían ser un poco sensibles con ese tipo de cosas.
Cuando terminaron de comer Olivia apartó las cosas que habían en la manta y se recostó boca arriba y observo como las ramas de los árboles oscilaban perezosamente con la cálida briza que corría por el jardín, y le empezó a dar sueño pero como Leonard aún seguía a su lado ella no podía simplemente dormirse así que se incorporó hasta quedarse sentada y se quedó mirando el lago mientras Leonard la miraba fijamente lo cual hizo que ella se pusiera nerviosa y le dijo.
_ Espero que haya disfrutado de la comida su gracia.
Leonard se acercó más a ella y le dijo.
_ Ya te he dicho que me llames por mi nombre.
_ Si lo se pero es que aún no me acostumbro a llamarte por tu nombre.
_ De ahora en adelante si no me llamas por mi nombre no te contestaré cuando me hables.
A Olivia eso le parecía algo muy infantil y dijo.
_ ¿Qué?, eso no es justo.
_ El que yo te conteste depende solamente de ti.
Se acercó aún más a Olivia hasta que quedaron nariz con nariz respirando el mismo aire, él le acomodó unos mechones de cabello que salían de su trenza, Olivia pensó que él iba a besarla y cerró los ojos, Leonard eso le pareció lindo y quiso molestarla un poquito y le mordisqueó la nariz.
Olivia se sorprendió mucho y se apartó bruscamente de Leonard y le dio vuelta a la cesta llena de frutas, aplasto con la espalda la bandeja llena pasteles, derramó por toda la manta la jarra de vino y la de zumo de naranja, Leonard solo había querido molestarla un poco pero había hecho que Olivia derramara todo por el suelo y eso le causo mucho gracia y no pudo evitar reírse a carcajadas.
_ Jajaja enserio eres nunca dejas de sorprenderme.
Olivia se sentía muy molesta por ver a Leonard burlarse de ella así que se levantó con la ropa manchada de pastel y la cara roja por la vergüenza y se regresó a la Mansión hecha una furia.
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Mi vida como la esposa del duque
RomansaCompleta Olivia Carter es una joven de 16 años que toda su vida a tenido mala suerte y ahora se verá obligada a casarse con el temible duque de Forest para salvar a su familia de la ruina. GANADORA DE LOS ROMANTIC AWARDS 2020. Categoría mejor roman...
