Leonard al escuchar hablar a su madre pensó que ambas tenían más cosas en común de lo que él se habría imaginado.
_ Yo también tengo un gato como mascota déjame que te lo presente, ven conmigo.
El padre de Leonard se acercó a su hijo y le dijo, lo mejor será que sigas a tu pequeña esposa y recuerda llevar una espada, por si acaso.
_ Solo van a ver a un gato.
_ Sí ya, y tu esposa solo tiene como mascota a un cachorro, date prisa y ve yo les espero aquí, no le caigo muy bien a ese maldito gato.
Leonard pensó que su padre estaba exagerando un poco por más feroz que fuera un gato no era como que se lo pudiera comer, él se fue unos pasos detrás de ellas y su madre se dirigió a un invernadero que había al fondo del jardín, a su madre siempre le habían gustado mucho las flores y se había encargado de que la casa estuviera llena de flores aún en invierno, al entrará al invernadero un enorme tigre salió de entre las flores y se abalanzó sobre su madre, Leonard no sabía de dónde podía haber salido pero él estaba lejos de su madre y no iba a poder evitar que la atacarán pero para su sorpresa el tigre no la mordió y ni la desgarro sino que se puso en dos patas y lamió la cara de su madre.
Olivia se había sorprendido al ver al tigre también y se había quedado detrás de su suegra, Leonard se acercó a ella y la cubrió con sus brazos instintivamente, la madre de Leonard le dijo a Olivia.
_¡OH! Cariño no le tengas miedo ven acércate un poco más.
Leonard sujetó firmemente a Olivia con sus brazos y le dijo a su madre.
_ Ella no va a acercarse a esa bestia.
_ ¿Y tú qué haces aquí?, yo no te invite a verle, tú tienes mal genio como tu padre y eso pone nervioso a mi pequeño gatito.
_ Madre, ¡eso no es un gato!
_ Claro que lo es.
_ ¡Eso es un tigre!
_ Sí pero lo he criado desde pequeño así que es muy manso.
Olivia se libró de los brazos de Leonard para poder acercarse al tigre, y poder acariciar su pelo ya que se veía suave y esponjoso, pero Leonard volvió a atraparla y le dijo.
_ Te prohíbo acercarte a esa bestia.
_ Leonard tu madre ha dicho que es inofensivo.
Sarina se acercó a ellos y le dio un fuerte golpe a Leonard en la espalda y le dijo.
_ Deja de ser tan sobre protector la estás asfixiando.
_ ¡Oye! eso duele.
_ Si no dejas de hacer el tonto y te largas te echaré al gato.
_ Soy tu único hijo sabes.
_ Lo sé, así que más te vale que nos dejes solas.
Leonard aflojó su agarre y se separó un poco de Olivia, ya que sabía que su madre estaba tan loca como para hacer lo que había dicho.
Olivia se acercó al tigre y le acarició la cabeza.
_ ¿Cómo se llama?
Sarina puso su mano sobre el lomo del tigre y le dijo.
_ Se llama Blas, ¿ a que es lindo?
_ Si su pelaje es tan suave y esponjoso me encanta.
_ Lo obtuve de unos viajeros que pasaron por aquí, ellos me lo dieron como agradecimiento por dejarles pasar aquí la noche, cuando lo obtuve el era apenas era un cachorro ni siquiera le habían salido los colmillos y mira lo grande que se ha hecho.
Leonard quiso acercarse a ellas pero el tigre comenzó a rugir y tuvo que retroceder, él se quedó a cierta distancia y se mantuvo alerta todo el tiempo por si aquel enorme gato se decidía a atacar, y dio gracias a Dios que Olivia hubiera encontrado un lobo y no un tigre o un jaguar en el bosque.
Ellas estuvieron jugando con Blas un buen rato y después decidieron que tenían hambre así que se fueron a tomar el té al jardín.
Cuando salieron del invernadero, Leonard se fue a buscar a su padre que se encontraba en su estudio, irrumpió de repente y le dijo.
_ ¿Un tigre?, ¿Cómo has podido dejar que madre tenga un tigre como mascota?
_ Leonard tu has dejado que tu esposa tenga a un lobo como mascota y me parece que no dejaste que se quedara con él porque te guste, pues lo mio es lo mismo, cuando tu madre lo vio se enamoró de esa bestia y se puso a llorar cuando le dije que no podía tenerlo, además de que me envió a dormir a la habitación de invitados hasta que la dejara tenerlo.
_ Pero un tigre.
_ No te preocupes ese maldito gato no le hace nada a las mujeres, sin embargo yo te aconsejaría que no te acercarás mucho a él, al parecer no le agradan los hombres, ni te imaginas las cicatrices que me ha hecho.
_ Yo que tu le habría matado hace tiempo.
_ Para que tu madre me corra de la casa, no gracias.
_ Pareciera que le temes a mamá, ¿sabes?
_ Parece que te has olvidado de cómo es por estar tanto tiempo fuera, tu madre es encantadora pero cuando se enfada es mejor tratar con ese tigre que con ella, por cierto, que no deberías estar planeando tu boda en vez de estar aquí interrumpiendo mi trabajo
_ ¿Y qué demonios se supone que debo hacer?
_ Puedes empezar por buscar el lugar en el que te vas a casar, por ejemplo la capilla que queda arriba de la montaña es hermosa ahí nos casamos tu madre y yo.
A Leonard le pareció una buena idea la sugerencia de su padre y se fue a ver aquel lugar, la capilla estaba en la cima de una montaña que quedaba en los terrenos de su familia y como era un lugar del cual su madre tenía buenos recuerdos estaba muy bien cuidado, desde ahí se podía el valle serpenteando a través de las montañas, el paisaje era hermoso e increíble, Leonard estaba casi seguro que a Olivia le iba a encantar aquel lugar.
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Mi vida como la esposa del duque
RomanceCompleta Olivia Carter es una joven de 16 años que toda su vida a tenido mala suerte y ahora se verá obligada a casarse con el temible duque de Forest para salvar a su familia de la ruina. GANADORA DE LOS ROMANTIC AWARDS 2020. Categoría mejor roman...
