Cuándo Olivia y su madre se marcharon Leonard se fue al despacho de su padre para que él le ayudará a preparar su boda, ya que él no tenía ni la más mínima idea de que hacer; al entrar al despacho su padre levantó la cabeza de los papeles que tenía en la mesa y le dijo.
_ ¿Y ahora que quieres?
_ Ayúdame a planear mi boda.
_ Estoy muy ocupado ve busca a alguien más para que te ayude.
_ No tengo a nadie más para pedírselo, tú ya te has casado una vez así que supongo que ya sabes de qué va así que ayúdame.
El padre de Leonard dio un suspiro y como su hijo no pensaba marcharse hasta que él le diera alguna idea, le dijo.
_ Puedes empezar por preguntarle a Olivia que le gustaría a ella, eso siempre es lo más fácil a mi me funciono con tu madre.
_ Hum... Quizá tengas razón.
_ Si que la tengo y ahora vete tengo mucho trabajo que hacer.
Leonard salió del despacho de su padre y al salir se encontró con una bella joven de cabello rubio sentada en la sala de estar, ella al verle se levantó y le dijo.
_ Hace mucho tiempo que no te veía.
Leonard al ver bien el rostro de la chica recordó quién era y le dijo.
_ Si, ha sido un largo tiempo.
***
Cuándo llegaron a la ciudad a Sarine llevó a Olivia a su casa de modas favorita, en la entrada de la tienda habían hermosos vestidos en un escaparate, al entrar fueron muy bien recibidas ya que al parecer la duquesa solía ir muy seguido a comprar ropa, una señora muy elegante se acercó a ellas y les preguntó.
_ ¿En qué puedo ayudarlas?
_ Queremos un vestido de novia. Contestó Sarine.
La señora quien al parecer era la dueña las guió hasta una pequeña sala les sirvieron té y galletas y les mostraron un catálogo con bellos vestidos llenos de pedrería y volantes, a Olivia no le gustó ninguno así que al final le dijo a la señora que los había atendido.
Podrías hacer algún vestido sin volantes, ni pedrería y que sea sencillo.
_¡OH! Cariño, el día de tu boda debes lucir espectacular, no puedes llevar algo sencillo.
Olivia se sintió incómoda ya que ella odiaba ese tipo de vestidos, la primera vez que se realizó su ceremonia de bodas había odiado el vestido de su madre precisamente por eso, y ya que tenía la oportunidad de enmendar ese recuerdo tan bochornoso no pensaba volver a usar un vestido así.
_ Lo siento pero no me gustan ese tipo de vestidos me resultan realmente incómodos, si no puede hacer el vestido que pido será mejor que vayamos a otro lugar.
La Dueña de la tienda al escuchar a Olivia que se iría a otra tienda le dijo muy nerviosa.
_ Claro que no mi lady solo le estaba dando una sugerencia, haremos el vestido como lo desee, por favor dígame exactamente como lo desea y nos encargaremos de hacerlo lo más pronto posible.
Olivia le dijo cómo lo quería y la dueña hizo varios bocetos para ella, pero algunos eran demasiado sencillos y aburridos y no le gustaron, al final le dijo que combinará dos de los bocetos que había hecho y después se marcharon, Sarine llevó a Olivia a una tienda de dulces, ellas pidieron una gran variedad de todos ya que Olivia quería probarlos todos.
Sarine no podía creer que alguien tan pequeña comiera tanto incluso llegó a pensar que quizá estuviera embarazada y que estaba comiendo por dos, en parte por eso había llevado a Olivia a su habitación ya que si su hijo era como su padre lo más seguro era que no le diera ningún descanso a Olivia durante la noche, sin embargo él se la había llevado a propósito a la montaña para así poder quedarse con ella toda la noche.
Cuándo Leonard y Olivia regresaron, ella vio como a Olivia le costaba un poco caminar, así que ya se imaginaba lo que ambos habían estado haciendo el día anterior, Sarine le pasó un plato con pastel de fresa y le dijo.
_ ¿Quieres probar este?
_ Si.
Olivia se había comido una gran cantidad de pasteles sin embargo aún le quedaba espacio para uno más ya que ella había comido muy poco durante la mañana la madre de Leonard no paraba de observarla y se había sentido un poco incómoda.
Cuándo terminaron de comer Sarine le preguntó.
_ ¿ Quieres que regresemos a casa o te gustaría que diéramos una vuelta antes de regresar?
Olivia aún sentía las piernas adoloridas al igual que la espalda así que le dijo.
_ La verdad es que estoy un poco cansada, preferiría regresar a casa y descansar un poco si te parece bien.
_ Claro que sí cariño, vendremos en otro momento para que puedas conocer mejor la ciudad.
Al salir de la tienda ellas se subieron al carruaje y Sarine le preguntó a Olivia.
_ Cómo has estado últimamente, ¿Te sientes mareada o has tenido náuseas?
_ Hum... Antes de venir estuve en cama unos días ya que me mareaba mucho, sin embargo ahora estoy bien.
Olivia no le dijo a Sarine que sus mareos se debían al golpe en la cabeza que se había dado al caerse de la cama por culpa de Leonard ya que no quería meterlo en más problemas.
_ Ya veo, debes cuidar mucho de tu salud.
_ Sí lo haré.
Cuando llegaron a la mansión Olivia vio a Leonard que paseaba por el jardín con una hermosa chica de cabello rubio, ellos iban caminando a la par, la chica tropezó y antes de caer al suelo Leonard la atrapó en sus brazos, Olivia al ver esa escena, sintió que su corazón se estrujaba en su pecho y se sintió molesta, hacía solo unas horas él había estado con ella susurrándole palabras de amor al oído y ahora lo encontraba abrazando a otra chica.
Olivia entró hecha una furia a la casa y se fue a encerrar a su habitación, Sarine quien se había bajado de ultimo no sabía porqué Olivia se había ido con tanta prisa, ella al mirar al jardín pudo ver a su hijo con Vanessa Graham, ella era la hija de uno de sus parientes lejanos quien solía ir de visita de vez en cuándo, Sarine al ver a Leonard que la tenía sujeta de la cintura se dio cuenta de porqué Olivia había entrado a la casa con tanta rapidez y quien al ver aquella escena debía de estar muy molesta.
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Mi vida como la esposa del duque
RomanceCompleta Olivia Carter es una joven de 16 años que toda su vida a tenido mala suerte y ahora se verá obligada a casarse con el temible duque de Forest para salvar a su familia de la ruina. GANADORA DE LOS ROMANTIC AWARDS 2020. Categoría mejor roman...
