46.

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No es un día bueno para mi

—Bajate con cuidado —me dice cuando estaciona la motocicleta.

Él ni siquiera espera que lo haga por si sola y me toma de la cintura dejándome en el suelo de la cochera.

Decido no hablar, las últimas veces que intente hacerlo el solo me calla porque dice que estoy muy ebria para hacerlo así que ya no lo intento.

Esto no está saliendo como lo planee pero al menos estoy con él y eso me hace sentir bien.

Siento su mano aferrándose a mi cintura con miedo a que me caiga seguramente y me guía por unas escaleras hasta el pasillo del ya edificio. Es bastante feo y eso me molesta, el tendría que estar en casa de su madre, cerca de mi, no en un lugar así.

El lugar ni siquiera tiene ascensor, solo anchas escaleras. Agradezco internamente que apenas sean tres pisos y su departamento se encuentro en el piso número dos.

James abre una puerta marrón y opaca y me hace entrar. Prende las luces y me encuentro con un lugar frío, oscuro y con algo de humedad.

—¿Por qué estas aquí? —suelto y de inmediato me arrepiento porque no suena a nada en lo que se fijaría alguien en el supuesto estado en el que estoy.

Aunque James ni siquiera me presta atención, solo cierra la puerta y desaparece por otra en la otra punta de la habitación.

Escucho que me llama y voy hacia donde se fue.

—¿Puedes cambiarte sola? —pregunta y me tiende una remera y unos shorts nike suyos.

Muerdo el interior de mi mejilla y discuto conmigo misma si decirle o no la respuesta que quiero.

Aunque ya estoy aquí y no quiero quedarme con las ganas de portarme como una descarada. Hoy no quiero portarme como Jade lo haría, prefiero ser James. Solo por hoy.

—No —niego repetidas veces y me tiró en su cama.

Él no dice nada, se que me está observando pero yo estoy muy ocupada mirando el techo fingiendo no tener idea de nada.

—Ven aquí.

Tira de mi brazo derecho y me sienta en la cama, lo veo arrodillado frente a mi con la cara cansada, ya no está preocupado como antes, está con el semblante serio.

Pasa su playera por mi cabeza con cuidado y lo miro con las cejas fruncidas porque está poniéndola sobre el vestido.

Comprendo lo que pretende cuando baja los breteles del vestido con cuidado y me "ayuda" a poner mis brazos en las mangas. El se ha dado cuenta que no llevo brasier y baja la playera antes de quitar el vestido por abajo. Tira de el despacio y con cuidado, ni siquiera me mira y eso me hace sentir algo mal.

Quise provocar algo en el y me salió completamente fallido.

Al quitar por completo el vestido, quita también mis zapatos y pasa su short por mis piernas. Despego un poco el trasero de la cama y los subo por completo.

—Duerme en mi cama.

—¿Y tú? —pregunto bajito.

Es evidente que no quiere estar tan cerca de mi y eso me está doliendo.

—Solo descansa.

Cierra la puerta tras él y me ha tratado tan distante con aquello último que ni siquiera me animo a salir para preguntarle si lo he hecho enojar.

Me acuesto sintiéndome una tonta y negandome a creer que James realmente quiere estar lejos de mi. No quiero eso, enserio que no lo quiero.

El color de la inocenciaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora