CAPÍTULO 14

907 121 23
                                        

Sí, lo sé he estado muy perdida, y les pido perdón por eso, pero tuve que preocuparme de otras cosas en estos días además que tanto tiempo cerca de la pantalla me ha hecho tener muchos dolores de cabeza y me sentía fatal. En estos días he tenido que hacerme cargo del cuidado de mi abuelita, y darle muchas vitaminas para que no enferme este invierno, y obviamente protegerla de COVID19. Recuerden readers, sea donde sea pero laven sus manos siempre, no solo por ustedes sino por su entorno sean empáticos.

Sin conocerlos los amo así que cuídense lo mas que puedan y mucha fuerza para ustedes, espero poder actualizar nuevamente dentro de poco.

Un beso gigante, LiKana.

En el profundo dormir, me dirigí al país de los sueños y fantasía, el lugar en donde nuestra mente juega de una manera retorcida con nosotros, creando diversos escenarios incoherentes o difíciles de explicar

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

En el profundo dormir, me dirigí al país de los sueños y fantasía, el lugar en donde nuestra mente juega de una manera retorcida con nosotros, creando diversos escenarios incoherentes o difíciles de explicar.

Y eso sucedió conmigo. Me llevó a un lugar en donde estaba él, As.

Se encontraba en la punta de una colina bastante baja, que podría recorrer a pie sin problema. Sus pantalones oscuros de tela y su torso descubierto, me daba la impresión de que era de la misma manera en que se encuentra en el sótano, sólo que estaba limpio y sin andrajos, además que estaba en buena forma, había subido de peso y tonificado su cuerpo. Su postura era bastante imponente, con sus brazos a ambos lados y manos en puños, espalda recta y barbilla levantada, con una expresión fría, pero ojos totalmente determinados y fijos en mí, observándome desde arriba.

Lo sentía superior, y yo me sentía nada.

Con un pie delante de otro comencé mi camino hasta él, pero por más que subía esa pequeña colina no lograba avanzar, como si estuviese caminando en el mismo sitio.

¿Qué sucede? —Musité para mí, mientras sentía un calor abrazante en todo mi cuerpo, el cual a medida que avanzaba, más intenso y sofocante se ponía.

Observé a Asmodeo, quien anteriormente tenía su mirada fija en mí, pero ahora miraba a mi espalda. Giré mi cabeza inmediatamente y observé sorprendida que un fuego rojizo y abrazante se extendía por aquel prado, viniendo directamente hacia mi dirección. Presa del miedo corrí a la mayor velocidad que pude, sin embargo, no lograba moverme.

¡No lograba moverme!

—Asmodeo... no puedo subir. —Clamé con desesperación, pero él me observo sin decir nada. Miré nuevamente hacia atrás y casi lloré al ver que el fuego estaba a tres metros de mí.

¿Cómo había avanzado tan rápido?

Corrí, corrí tan rápido como nunca, y a pesar de eso seguía en el mismo sitio. Grité, chillé y me desesperé al ver que no podía alejarme de esas llamas y de la que sería una muerte segura. Agarraba mi vestido y trataba de alejarlo de las flameantes lenguas rojizas, mas era inútil, el fuego ya me había alcanzado.

ASMODEUS: Las Cadenas del Pasado.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora