*Visión de Pablo*
-Pablo… Despierta. Hay que recoger toda la mierda del apartamento. –dijo la voz de John en mi oído.
-¿Mary? –pregunté aún con los ojos cerrados.
-No, no soy Mary. Soy John. –dijo él riendo. –Levántate, son ya las 05:00 PM.
Entreabrí un poco los ojos y vislumbré a John en la claridad de la habitación dándome tortas en la cara. Miré a mi derecha y vi que Mary no estaba. Se había marchado.
El dolor de cabeza no tardó en llegarme, y una presión muy fuerte hizo que me tambaleara. Me estaba empezando a acostumbrar a aquella sensación. Me terminé de incorporar y me lie la sábana de la cama alrededor de mi cintura desnuda. Salí de la habitación a paso muy lento y me dirigí al salón. John ya se encontraba allí dando vueltas recogiendo todo lo que veía.
Casi me da un infarto cuando eché un vistazo al apartamento. Si Matthew llegaba en aquel mismo instante seguro que me echaba del apartamento sin pensarlo con una patada en el culo. Con toda la gente que había ayer no podía ver cómo estaban dejando el salón de desperdicios. Había latas, cigarrillos consumidos, botellines, vasos de plástico y botellas de alcohol por todo el suelo. Casi no podía ver la moqueta debido a que estaba cubierta casi por completo por todas esas cosas. Las sillas estaban caídas y desperdigadas por todo el salón. Había manchas en la moqueta e incluso en la pared, y temía porque fuesen vómitos a parte del alcohol. Lo peor fue cuando vi el cristal del balcón roto y los cristales en el suelo. Eché mis manos a mi cabeza y me quedé paralizado. ¿Cuándo se habría roto aquello? Yo no escuché nada, y la última vez que estuve en el salón el cristal estaba intacto. Y desde luego cuando se rompió yo no me enteré de nada.
Aquello era un verdadero caos. Sin embargo, a pesar de aquel desastre, había pasado una buena noche. Y me estaba empezando a aficionar a aquellas noches de descontrol. A pesar de todo, me gustaba aquel caos. Comenzaba a adicionarme a lo que acompañaba a esas noches de locura y descontrol: alcohol, drogas, chicas…
-¡John! ¡John! –dije corriendo acercándome a él.
-¿Qué pasa? –preguntó asustado.
-Lo tengo. –contesté sonriendo.
-¿Tienes el qué? –volvió a preguntar sin entender nada.
-Addicted To Chaos. –dije con una amplia sonrisa.
-¿Cómo? Pablo, no entiendo nada. Y tampoco estoy para pensar mucho… -contestó John llevando una mano a su cabeza.
-¡El nombre del grupo! –exclamé zarandeando sus hombros.
John se quedó sin habla. Empezó a decir por lo bajo el nombre de grupo que acababa de decirle. Intentaba entender el motivo de porqué ese nombre. Miró a su alrededor y observó el estado del apartamento. Volvió a mirarme con una sonrisa, lo había comprendido.
-Es… Perfecto. –contestó lentamente.
*Fin de la visión de Pablo*
*Visión de Carol*
-Vamos, Carol. Sube. –dijo la voz de James.
Ya teníamos todo listo para marcharnos de gira. Por ahora iría a unas cuantas ciudades a trabajar, las más cercanas. Habían empezado la gira por ciudades próximas a San Francisco para que yo pudiese ir con ellos y realizar mi trabajo.
Me despedí de Alex aquella mañana con algo de pena. Le había cogido mucho cariño en el tiempo que había estado con él, desde que me instalé en el apartamento. Christian y Sarah también eran majos, la verdad es que había entablado una buena amistad con los tres.
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The Day That Never Comes
FanfictionCorría el año 1988. La monotonía invadía su vida. Los días de Carol, una chica de 17 años de lo más peculiar, pasaban uno tras otro sin diferencia entre ellos. Ella quería emociones, las cuales nunca llegaban. Acontecimientos que no tardarán en lleg...
