¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
LA MAÑANA SIGUIENTE Chris y Amelia despertaron abrazados con una delgada sabana cubriendo sus cuerpos desnudos.
Chris sonrió viendo a la mujer de su vida hacer pucheros queriendo volver a dormirse, sus mejillas estaban sonrosadas por el calor y su cabello estaba despeinado con sus rizos a todos lados... era hermosa.
—Buen día —Amelia sonrió ampliamente descansando su cabeza en el pecho de Chris—. No me veas así.
—Buen día, amor —rió al verla sonrojarse—. Eres hermosa.
—Te amo.
—Yo a ti —beso su frente.
Amelia mordió su labio inferior—. Chris...
— ¿Mande?
— ¿Qué somos? —preguntó confundida.
—No lo sé —frunció las cejas—. ¿Quieres que volvamos a retomar nuestra relación?
— ¿Tu quieres?
—Más que nada en el mundo —con su dedo formaba círculos imaginarios en la espalda de la rubia—. ¿Tu?
—A mi no me importa si somos novios o lo que sea... con estar así contigo me basta —beso su mandíbula—. Pero si, creo que regresamos.
—Oficialmente regresamos —asintió.
Se quedaron un rato acostados hasta que vieron el reloj que había en la mesita de noche.
—Mierda —murmuró Amelia—. Son las diez.
Ambos se levantaron con rapidez y tomaron su ropa, se arreglaron y mientras Chris estaba en el baño Amelia se dedico a dejar la habitación en orden.
—Veré si hay algo de comer —Chris beso su frente saliendo de la habitación.
Amelia se miro en el espejo y sonrió, tenía mucho tiempo que no se sentía tan plena y feliz como lo estaba en ese momento. Lavo su cara y boca, hizo sus necesidades y finalmente salió del baño y habitación.
Camino hasta la cocina encontrándose a Chris comiendo una manzana y hablando por teléfono.
— ¿Cómo carajos que nadie va a venir por nosotros? —frunció el ceño—. ¿Quieres que yo maneje ese bote, Robert?
Amelia lo miro curiosa, tomo una manzana verde y la lavo para poderla comer.
—No puedo creerlo —dejo el celular en la mesa.
Amelia se sentó en sus piernas—. ¿Qué pasa? —preguntó.
—Robert dice que nosotros vamos a regresar solitos a Santorini —paso sus brazos por la cintura de Amelia abrazandola.
— ¿Qué?
—Dice que todos están ocupados por la boda —explicó—. Pero que le avisemos cuando salgamos de la isla para mandara alguien por nosotros al puerto... o sea, no le importa a nadie si morimos.
Amelia no pudo evitar carcajearse—. Amor, tienes suerte de que tu linda novia haya aceptado que su abuelo le enseñara a navegar —beso su nariz.
— ¿Sabes navegar?
Amelia se encogió de hombros—. Lo básico.
— ¿Hay algo que no hagas bien? —sonrió ampliamente.
—Muchas cosas, sí.
Chris negó tomándola de la nuca acercándola a el para besarla.
—Debemos irnos —murmuró Amelia cuando los labios de Chris bajaron a su cuello—. La boda empieza a las seis y ambos no queremos que Johanna nos mate.
—Tienes razón —volvió a besarla—. Diablos, te extrañé como no tienes idea.
Amelia sonrió—. También te extrañé.
Finalmente ambos salieron de la casa con dirección a la playa.
—Bien, sube —Amelia hizo lo que Chris le dijo.
El actor empujó el bote para que saliera de la arena, después subió el.
— ¿Quieres aprender a navegar? —lo miro.
Chris se acercó a ella y presto atención a todo lo que decía.
—Es fácil —sonrió dejándolo tomar el mando.
Ambos llegaron a Santorini a la una en punto.
—Su alteza —llamaron—. Por acá, por favor.
La princesa camino con Chris siguiéndola de cerca, agradecían al cielo que el lugar no estuviera tan lleno. Subieron al automóvil sin rechistar.
—Al hotel, por favor.
Chris abrazó a su novia—. ¿Qué crees?
— ¿Qué paso? —subió su mano a la mejilla del actor acariciandola.
—Resulta que Joss Whedon, el director de Avengers 2 nos comento que algunas escenas de la película serán grabadas en Inglaterra —explicó—. Eso quiere decir que unas semanas vamos a viajar a Londres.
Amelia lo miro emocionada—. No puedo creerlo —lo beso—. ¿Cuánto tiempo vas a estar allá?
—Dos semanas, regresamos a Estados Unidos el 3 de Agosto.
—Me parece perfecto —sonrío.
—Su alteza, me informaron que la entrada principal esta llena de camarógrafos —ambos miraron al chófer con preocupación—. Los tendré que dejar por la entrada del personal.
—Muchas gracias.
El automóvil paso a un lado de la entrada principal donde pudieron ver el lugar infestado de camarógrafos.
—Sé que están haciendo su trabajo pero deben entender que nosotros también queremos tener espacio —Chris bufó.
—Lo sé, es estresante.
Ambos bajaron con rapidez adentrándose al hotel—. Tu primero.
Amelia subió al elevador que estaba vacío, Chris la siguió segundos después.
—Supongo que en la boda no podremos estar cerca —ambos miraban el reflejo del otro por las puertas del elevador.
—Lamentablemente no podremos —Amelia suspiró—. Pero debe apenas termine iré a tu habitación.
—No se podrá, Scott comparte habitación conmigo —hizo una mueca—. Mejor yo voy al tuyo.
—Bien.
El elevador se detuvo en el piso de Amelia, Chris sonrió divertido.
—Nos vemos en la boda, Amy.
Amelia captó al instante y con una sonrisa amplia susurró—. Hasta pronto.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
N/A:
Amigos, perdón por no narrar cuando ambos tienen relaciones pero es muy difícil para mi escribir eso. Les prometo que algún día si lo voy a escribir.