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CHRIS Y AMELIA entraron a la casa cansados, habían pasado gran parte de la tarde y noche en hospital esperando por Tara y la pequeña Winnie pero habían tenido que regresar a casa por las niñas y para arreglar las maletas.
—No puedo creer que estos tres días pasaron tan rápido —sintió las lágrimas acumularse en sus ojos—. Tengo que volver a Londres y esperar una eternidad para verte.
—Lia —la tomo de su brazo sentándola en sus piernas—. Sabes como son las cosas.
—Lo sé, amor, pero es difícil —lo abrazó—. Quiero quedarme así toda la vida.
—Te prometo que todo va a cambiar el próximo año —beso su frente—. Seremos tu, las niñas y yo.
— ¿Lo prometes?
—Lo juro por mi vida, Lia —la apretó a su cuerpo—. Te amo tanto que daría mi vida porque tu fueras feliz.
—Yo daría mi vida por ti, siempre —beso sus labios.
Se quedaron unos minutos más así hasta que se obligaron a regresar a sus actividades anteriores.
— ¿Qué te parece si preparo la cena? —Chris dejo su maleta lista en la entrada de la puerta—. Puedo preparar macarrones con queso.
—Me encantaría —sonrío—. Voy a bañar a las niñas, las duermo y bajo.
Mientras Amelia bañaba a las niñas se puso a pensar en su regreso a Londres, sabía perfectamente que en el palacio de Buckingham habían empezado a correr los rumores de su salida y temía que si esos rumores salían del palacio sería un escándalo grandísimo en todo Reino Unido.
Eso arruinaría sus planes de querer dejar la Corona de manera silenciosa y tranquila.
—Listo —Chris entro a la habitación encontrándose a Amelia colocándole a Diana un mameluco calientito.
Margaret ya se encontraba arropada en su lugar.
—Chris, debes saber que en Buckingham ya sospechan de nuestra huida —le dijo—. Cuando regresas probablemente las cosas vayan a estar más tensas que nunca.
—Lo sé, Lia. Charles me lo dijo más de una vez.
—Ya quiero que sea 2016 y poder irnos de ahí, que nuestras hijas crezcan en este lugar y vivan tranquilamente —murmuró.
—Yo igual lo deseo pero debemos llevar esto con calma —le recordó.
Una vez las niñas se encontraron en su cuna Chris y Amelia se sentaron en el piso de la habitación y se dedicaron a comer de los macarrones mientras hablaban de su futuro.
—Si tenemos un niño me gustaría que se llamara Philip —le dijo—. En honor a mi abuelo.
—Me gusta —asintió—. ¿Y si es niña?
—Lisa —sonrió—. En honor a tu mamá.
— ¿De verdad?
—Es un hermoso nombre y tu madre ha sido muy importante no solo en tu vida sino también en nuestra relación —explico—. Ama a nuestras hijas y estoy segura que si tenemos otro más le amaría de igual manera.
—Esta bien, Lisa será.
—Pero quiero que si tenemos más hijos sea después de salirnos de Reino Unido —pidió.
—Y que nuestras princesitas ya estén grandecitas —asintió.
Amelia beso a Chris una vez más.
—Hablemos de tu hijo no hijo y el escándalo que se hará.
Chris hizo una mueca—. Ya estamos preparados para todo.
Amelia lo miro fijamente y suspiro—. Quiero que me prometas algo.
—Dime.
—Siempre que llegues a Europa me digas —pidió—. Donde vayas a estar, con quién vayas a estar y lo que vayas a hacer... no importa que sea, solo quiero... quiero que estés bien.
—Te lo prometo, amor —frunció el ceño—. ¿Qué pasa?
—Nada, solo... tengo un sentimiento extraño en mi pecho y no me perdonaría si algo malo te llega a suceder.
—No me va a pasar nada malo.
Amelia lo abrazo—. Eso deseo —beso su pecho—. Te amo.
—Y yo a ti.
Ambos se quedaron un rato más ahí hasta que finalmente decidieron dormir, mañana iba a ser un día largo y ninguno estaba preparado para ello.
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N/A:
¡Feliz cumpleaños #41 a mi guapoooo!
chiquitxs no puedo con lo feliz que estoy de saber que nuestro Chris este cumpliendo años.
deseo que tenga un día increíble rodeado de mucho amor<3