¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
LOS DÍAS PASARON rápido, días en donde Chris junto a Sarah estudiaron el protocolo punto por punto, leyeron y releyeron las reglas, aprendieron a cabalgar, los juegos familiares y las actividades que hacía la familia Real allá, etc.
— ¿Estás nervioso? —pregunto Amelia divertida dejando el libro que leía en la mesa.
Iban camino a Balmoral en tren con los hermanos de Amelia, ambos se habían alejado del clan para poder pasar un rato a solas.
— ¿Yo? ¿Nervioso? —Rio—. Tal vez un poco.
—Amor, le agradas a mi abuelo, le agradas a Harry... ¡Le agradas a William! —explico—. Con ellos de nuestro lado lo tenemos casi ganado.
Chris asintió—. ¿Le diremos a la reina de nuestro compromiso?
Amelia llevo su mano derecha a su dedo anular, acaricio el zafiro de su anillo con delicadeza y asintió—. Es tiempo.
—Hola, tortolitos —saludo Sarah sentándose junto a su hermana, recargo su cabeza en el hombro de su hermana—. Necesito un consejo de ustedes... una porque pertenece a todo este mundo de fantasía y el otro porque es un anciano sabio que sabe de la vida.
Chris y Amelia se vieron divertidos.
—Empecé a ver a alguien —explico jugando con sus dedos—. Es ella. Me gusta mucho, realmente me encanta, es divertida, tierna, hermosa, carismática, inteligente... ¡Es perfecta!
—Qué bueno, Sarah —sonrió Amelia—. ¿Qué consejo necesitas?
—Pues de que existen un sinfín de riesgos, para empezar yo pertenezco a la familia más machista, homofóbica, xenofóbica y racista que existe —enumero—. Y ella es una celebridad americana... tiene tres cosas que ellos odian.
—Número uno, estás hablando de los boomers, nosotros los más jóvenes no pensamos nada de eso —corrigió—. Y número dos, tu misma dijiste que ibas a renunciar a lo que te toca por derecho.
—Es lo que planeo hacer —murmuro—. Pero se lo conté a tu abuela se negó y quiere que lleguemos a un acuerdo para que yo pueda seguir con mi carrera pero al mismo tiempo pertenecer a la corona... lo cual sé que es falso porque apenas baje la guardia ella va a obligarme a dejar de actuar. No nací ayer, conozco a la gente de su tipo.
Harry llego acostándose encima de sus hermanas—. ¿De qué hablan? —pregunto.
—De que tu hermana está enamorada pero tu familia machista, homofóbica, xenofóbica y racista no va a dejar que estén juntas —explico Amelia.
Harry arrugo la nariz—. ¿Desde cuándo nos preocupa lo que piensen?
—Pensé que desde siempre.
El pelirrojo carcajeo—. Querida, un Halloween me vestí de nazi —le recordó—. He salido en muchas portadas desnudo, he tenido novias que para ellos no son correctas... Amelia, ha estado con italianos y coreanos, ¡Se va a casar con un americano!