Posparto

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Cuando los bebés cumplieron un mes, Malvina decidió irse a casa.

-Mamá, quédate más. - dijo Tamara abrazándola - Me acostumbré a ti aquí.

-Hija, sabes que no puedo. Tengo que volver al trabajo, mis vacaciones terminaron.

-Los niños también te extrañarán.

-Y yo los extrañaré. Pero le prometo que vendré más a menudo a visitarlos. Y quiero que también te lleves a los niños a mí casa.

-Los llevaremos, sí. - abrazó Malvina - Gracias por todo, mamá.

-De nada, hija. Mamá te ama.

-Te acompañaré hasta la puerta, Malvina. - dijo Irene.

Bajaron y, antes de irse, Malvina dijo:

-Irene, estoy preocupada por Tam. Me temo que lamentará que me vaya.

-No voy a negar que yo también tengo miedo. Es solo que se acostumbró a ti aquí desde el primer día. Pero la vigilaré. Si noto algo diferente, me pondré en contacto con su psicólogo.

-Muchas gracias por cuidar a mi hija. Estoy segura de que está en buenas manos contigo.

-De nada. Hago todo por ella. Es mi vida. Lo mínimo que puedo hacer es amarla tanto como ella me ama a mí. Y nunca antes me habían amado tanto. Tamara lo es todo para mí.

-Es hermoso ver lo emocionada que estás cuando hablas de ella. - Malvina abrazó a Irene - Yo también te extrañaré. Me gustas mucho, hija.

-También me gustas. Gracias por ayudarnos estos días.

-De nada. Bueno, déjame ir, todavía necesito pasar por la casa de Gaia antes del viaje.

-Envíale un abrazo y dile que la esperamos aquí mañana.

-OK. Adiós, Irene.

-Adiós. Buen viaje.

-Gracias.

Irene regresó a la habitación y encontró a Tamara tumbada, llorando.

-Oye, ¿qué es? - Irene se sentó en la cama y pasó una mano por el cabello de Tamara - No llores, amor.

-Disculpa, amor. No sé qué pasó. - Tamara se secó las lágrimas - Solo me lavaré la cara y volveré enseguida para cuidar a los bebés.

-Puedes ir tranquila, ahora van a dormir mucho.

-¿Y si se despiertan?

-Estoy aquí.

-OK. Voy allí.

Tamara fue al baño y empezó a llorar de nuevo. Después de un rato, escuchó a un bebé refunfuñar, respiró hondo, se lavó la cara y regresó a la habitación.

-¿Qué pasó?

-Nada amor. Noah que debe haber soñado con algo. Pero ya se ha vuelto a dormir.

-Puedes irte ahora, yo me quedaré con ellos.

-¿Ir a dónde?

-No sé. Hacer algo.

-No tengo nada que hacer más que cuidar a mis hijos.

-Pero es mi obligación.

-También tengo que ayudar.

-¿Y no vas a volver al trabajo?

-Claro que no. Estoy de licencia, como acordamos.

-No sé si lo necesitas, de todas formas me voy a tener que quedar sin trabajar. ¿Para qué?

Fly con vos (Español)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora