El otro día, por la mañana, Irene se despertó y vio a Tamara durmiendo a su lado con la cara tan tranquila que no se atrevió a despertarla. Se levantó, fue al baño, se puso la bata y llamó a la cocina por un desayuno. Mientras esperaba, miró por la ventana el paisaje. Ni siquiera se dio cuenta cuando Tamara se le acercó por detrás y la abrazó.
-Buenos días, amor. - dijo Tamara.
-Buen días, mi amor. - Irene volteó y besó a Tamara - Vístete, ya pedí el desayuno.
-Si señora. - Besó a Irene - Vuelvo enseguida.
Cuando Tamara volvió, vio que Irene estaba en el porche.
-¿No me esperaste? - Tamara hizo un puchero - Vaya...
-Hermosa - Irene la besó, apasionadamente.
-Hmmmm - Tamara se humedeció los labios - El mejor desayuno del mundo.
-Idiota. - dijo Irene, haciendo que Tamara se sentara a la mesa - Todavía no he comido. Estaba esperando te. Solo vine a respirar ese aire fresco y vigorizante.
-Ven aquí entonces - Tamara sentó a Irene en su regazo - Déjame servirte. - Tomó una fresa y la puso en la boca de Irene y luego la besó - Maravilloso.
-Sí. Quiero más. - Besó a Tamara - Unas ganas de probar todo lo que hay en esta mesa.
-Y quiero probarlo todo contigo. - besó a Irene - Cada poquito.
Después del largo desayuno con besos y caricias, se fueron al mar.
-Amor - dijo Irene, agarrando el cuello de Tamara - ¿Estás segura de que es seguro hacerlo aquí?
-Tengo amor. Mira a tu alrededor, no hay nadie, estamos solas.
-Entonces vamos. - besó a Tamara - Me emociona tu camiseta mojada.
-¿Y si te digo -dijo al oído de Irene- que no tengo nada debajo?
-Hmmm - Irene pasó su mano por la espalda de Tamara y se metió dentro de su camiseta, apretando su trasero - Me gusta.
Tamara besó a Irene con entusiasmo mientras la acercaba, pasando sus manos por las piernas de Irene que estaban envueltas alrededor de su cuerpo. Mientras Irene pasaba las manos por la espalda de Tamara debajo de la camisa, Tamara acariciaba los muslos de Irene. Sin demorarse demasiado, apartó el biquini de Irene y comenzó a estimular su clítoris, provocando un fuerte gemido de Irene, que se sobresaltó por el toque.
-¿Qué es esta prisa, amor? - preguntó Irene.
- Cuanto más rápido, más a menudo hacemos el amor. - Besó a Irene - Al final del día quiero perder la cuenta.
- Eres inteligente. - Besó a Tamara - Vamos entonces, ya tengo una idea para el próximo.
Unos minutos más tarde, las dos estaban tumbadas en la arena, tomadas de la mano, mirando al cielo.
-Qué sensación tan maravillosa hacer el amor al aire libre, sin miedo a que aparezca alguien. - dijo Irene.
-Y lo mejor es que aún podemos repetirlo todo - besó a Irene - No hay tiempo para terminar.
-Amor cálmate. - Besó a Tamara - Aún nos quedan varios días aquí.
-¿Vas a decir que ya no quieres? - besó a Irene - Señora:"por favor no se detenga".
-Ay, amor. ¿Seguirás recordándome esto para siempre?
-Tu cara fue muy graciosa cuando fingí que alguien venía. - se rió Tamara.
-Casi me da un infarto si quieres saberlo - le dio una bofetada a Tamara - Me aseguraste que nadie iba a aparecer y, justo cuando estoy... Entretenida, te detienes y me miras con esa cara.
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Fly con vos (Español)
Fiksi PenggemarComencé a escribir este Fic en un vuelo, por lo que literalmente apareció en las nubes. Este es un gran recordatorio para nunca perder la esperanza. Como dice la propia Tamara: si sucede algo malo, conviértalo en algo bueno. Entonces, ¡soñemos!
