Convertirse en madre

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El otro día, Tamara se despertó y se levantó en silencio, para no despertar a Irene. Se duchó y se preparó para salir. Cuando estuvo lista, bajó las escaleras, preparó el desayuno y se lo llevó a Irene. Cuando llegó a la habitación, Irene dijo:

-¡Buen día, amor!

-¡Buen día, amor!

-Wow, ¿dormí tanto? Ya está lista para ir.

-De verdad tienes que dormir. - Puso la bandeja en la cama - Es bueno para ustedes. - besó el vientre de Irene - Buenos días, vidita.

-¡También quiero un beso de buenos días! - Dijo Irene, fingiendo estar molesta.

-Celosa. - besó a Irene - Incluso ganaste café en la cama.

-Amor, ¿qué perfume es este?

-¿Como así? Lo mismo de siempre.

Irene corrió hacia el baño.

-¿Qué sucedió? - Tamara fue tras ella y vio que estaba vomitando. - Oh, mi bebé... - Ayudó a sostener su pelo.

Irene se lavó la boca y la cara.

-Ugh, que cosa tan horrible. - dijo Irene

-¿Es normal que suceda? ¿O es mejor llamar a la médica?

-Es normal, amor. Pero, algunas mujeres no pasan por esto.

-¿Y qué haces para no tener?

-No tengo idea. Creo que necesitamos un curso para mujeres embarazadas.

-Mira eso y luego dime. Tengo que ir. - besó a Irene - No te olvides de tomar tu café, ¿eh?

-Ay amor. Creo que deberás dejar de usar este perfume. - Irene hizo una mueca de disgusto.

-Claro amor. Si te hace sentir mejor. Sin problemas.

-Vamos, no quiero que llegues tarde.

-¿Quieres que recoja a Alex? - dijo Tamara, saliendo del baño.

-Por favor. Te espero para el almuerzo.

-Está bueno. Adiós cariño. - Le lanzó un beso a Irene - No volveré a acercarte.

-Tonta. - le lanzó un beso a Tamara - Adiós, amor.

Irene volvió a la cama y desayunó. Luego investigó los cursos para mujeres embarazadas y terminó durmiendo nuevamente. Cuando se despertó y miró la hora, se sorprendió.

-Wow! En poco tiempo llegan y no preparé el almuerzo.

Se duchó y bajó a la cocina. Cuando estaba empezando a preparar el almuerzo, Tamara la llamó diciendo que llegaría con el almuerzo. Así que se sentó en la sala de estar, mirando televisión y haciendo cariño a Sky y esperó. Tan pronto como llegaron, Alex corrió al encuentro a Irene.

-¡Mamá te extraño!

-Hola mi pequeño. - lo sentó en su regazo y le dio un beso - yo también te extrañé.

-¿Puedo ver un dibujo?

-Almorcemos ahora. Veamos dibujo más tarde, ¿de acuerdo?

-Yo no tengo hambre. - Él dejó su regazo y se sentó en el sofá, enfurruñado.

-No verás un dibujo si no comes.

-Ah no. No quiero comer.

-Vale. No comas. Pero tampoco ve un dibujo.

-Mamá es aburrida.

-¡Alex! Estarás castigado. - gritó Irene.

El empezó a llorar. Tamara estaba en la cocina, escuchó y fue a ver qué era.

Fly con vos (Español)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora