CAPÍTULO XXXIV "BIENVENIDA CLAIRE"

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Claire había llamado a Emma y se contaron mil cosas mientras yo, como idiota, solo tenía que fingir que no estaba pasando, que no había vuelto, que no volvería a mirar detrás y joderme con ello

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Claire había llamado a Emma y se contaron mil cosas mientras yo, como idiota, solo tenía que fingir que no estaba pasando, que no había vuelto, que no volvería a mirar detrás y joderme con ello. 

Pero a quién quiero engañar, quería verla, pero algo muy en el núcleo de mi cerebro me decía que esto iba a terminar muy mal, de nuevo heridas que si bien es cierto no había cerrado, sí había podido ignorar que estaban ahí. 

Emma y yo llegamos a esa fiesta en uno de los lugares más exclusivos de Londres, supuse que Emma le ayudó a conseguir éste lugar, suspiré y bajé del auto con toda la elegancia posible, un parking me saludó, correspondí y le entregué las llaves del auto. 

—Ni un rasguño, hijo —le indiqué. Era una fiesta semiformal así que elegí saco, jeans, camisa y cero corbata, mi hermana tenía un vestido abajo de la rodilla, supongo que estamos aptos para la fiesta. Al ingresar solo los Wolffer estaban aquí, Michael con la gitana y Corey ya se había descarado con la chica pelirroja, es bueno que estén bien. 

—¡Amiga! —Emma y Claire Wolffer se abrazaron, yo me quedé detrás, muy detrás fingiendo que miraba el lugar, todo es mejor que cualquier otra cosa. Deambulé por el lugar que poco a poco comenzaba a llenarse, dentro del sofisticado piso, había una pintura enorme, la que miré por varios minutos hasta que decidí seguir caminando sin notar que Claire saludaba a algunos varones que estaban cerca de mí, iba a pasar de largo fingiendo de forma efectiva que no la vi, pero una mano forzó mi detención, golpeteé mis mejillas con la lengua antes de girarme y mirar. 

—Claire, siempre sí volviste —dije mientras metía mis manos en los bolsillos, eso sonó más calmado de lo que pensé. 

—Creí que ya era tiempo de que todos los Wolffer estuvieran juntos. 

—Supongo —respondí.

—Veo que no dejas a Emma sola ni un rato, estaba casi segura que no vendrías.

—Es mi hermana, eso hacen los hermanos. 

—Me esperaba esa respuesta de ti, no cambias Harry. 

—¿Ah sí? ¿Eso esperabas de mí? Me preguntó qué más estarás esperando y no, no necesito hacer una transición, yo no —sonreí. 

—Cuando se trata de una pregunta o conversación puedo esperar una respuesta, pero de acciones —rió—, créeme que en ese aspecto no espero nada de ti. 

—Es muy irónico, yo tampoco ¿No es fantástico? Al fin estamos de acuerdo en algo. 

—No te equivoques, no estuvimos de acuerdo cuando salíamos y tampoco lo estaremos ahora, sería una locura de mi parte estar de acuerdo contigo y no estoy loca. 

Sonreí de manera amplia—, tienes razón, no estamos de acuerdo, ah y otra cosa, no salimos, fueron encuentros violentos que terminaban en una cama, salir es algo serio y tú de eso no sabes nada —busqué entre mi saco la cajetilla de cigarros, se supone que ya no fumo pero, el momento lo amerita. 

▪️𝑰𝑵𝑭𝑰𝑬𝑹𝑵𝑶▪️Donde viven las historias. Descúbrelo ahora