BIENVENIDA

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Einar se encontraba en el patio pateando una pequeña roca, zapato estaba dormido y el estaba aburrido, cuando escucho algunos ruidos y despues una Liska era arrojada a sus pies, el rostro de Einar era de sorpresa y alegría—LISKA—grito emocionado ayudándola a ponerse de pie para despues abrazarla, la mujer tembló al sentir los brazos de Einar, la pureza de su corazón era algo a lo que no estaba acostumbrada--¿estas bien?—

La mirada que Einar le dio hizo que su podrido corazón latiera como loco—ahora lo estoy—contesto tomando el rostro de el chico uniendo sus labios en un tierno beso.

--¿ que haces aquí?, ¿quieres comerte a alguien?—el tono de tristeza que le dio Einar partio su corazón, su mirada enfoco a la Reina, la cual la veia la escena sonriente, ver a su hijo feliz era lo mejor del mundo.

La pelirroja alzo su mirada al cielo esperanzada, solo habia un solo ser que podía ayudarle--se que nos odias, y que no nos debes nada, pero te imploro que me cumplas esta petición—

Einar vio a Liska confundido--¿ a quien le hablas?—pregunto levantando su vista al cielo--¿ tienes un halcón como la tia Alex?—

Liska se echo a reir y negó con la cabeza, escucho el sonido de un cuervo y aquello hizo que sus ojos se pusieran brillosos debido a las lagrimas que amenazaban con salir—el me escucho—susurro para si misma, cerro sus ojos y se hinco, no le importaba ya su orgullo, necesitaba que Odin la ayudara.

--¿ Liska?, ¿ estas bien?, ¿te comiste a alguien ebrio?— pregunto el chico preocupado—mi madre Kara en ocasiones se pone bien borracha con el hidromiel y termino golpeando una silla porque dijo que la silla estaba viendo indecorosamente a mi mami Len--

La mujer sonrio de medio lado y alzo su vista al cielo, estaba enamorada, de eso ya no tenia dudas, pero aun asi dejar de ser un ser místico le era difícil, despues de que se despidió de Einar la ultima vez que estuvieron juntos, pensar en darse la oportunidad de amar le ocasiono una risa amarga, ella no estaba hecha para el amor, ella solo estaba hecha para la lujuria y el miedo, aun tenia sus dudas de dejarlo todo, llevaba cientos de años en esas tierras custodiando celosamente su tesoro, el cual ya habia regalado sin dudarlo, cientos de años hechizando hombres intentando saciar su libido o apetito, su corazón estaba lleno de miedo, pensó que si Odin le concedía su petición tendría consecuencias, como quitarle la juventud eterna y volverla una vieja arrugada, o peor aun, hacerla cenizas, pero la imagen de Einar sonriendo hizo que su corazón latiera mas deprisa, recordar los detalles que el chico tuvo con ella era algo que la hacia sentir feliz, no por el hecho de esperar regalos, si no por el hecho de que Einar lo hacia por que quería, lo hacia desinteresadamente sin esperar algo a cambio, no como los otros hombres que lo hacían buscando satisfacción, sintio su estomago revolverse al recordar los hombres con los que habia estado, era su naturaleza, no podía evitarlo, pero con Einar fue todo muy diferente, el no solo se enfocaba en el acto sexual, cosa que sin duda era muy satisfactorio, si no que despues se tomaba el tiempo para abrazarla y hablar de cualquier cosa, se entretenía jugando con sus risos pelirojos mientras yacían recostados en el suelo, aunque ella era una mujer de pocas palabras, Einar hablaba por ambos, le encantaba escucharlo hablar sobre su familia, y sobre su mala suerte, aunque ella sabia que no era mala suerte, solo era torpe, pero era el chico mas tierno, torpe, guapo y apasionado que habia conocido en toda su vida, y lo amaba, por pimera vez en su vida sentía amor, y podía gritar a los cuatro vientos que su amor era correspondido y real, escucho el sonido de el cuervo dándole a entender que el tiempo se agotaba, era ahora o nunca, lo arriesgaba todo o perdia todo, apretó sus puños y despues hablo fuerte y claro –aquí y ahora, renuncio a mi inmortalidad, renuncio a mis poderes y renuncio a la promiscuidad, renuncio a lo que soy ahora para poder ser amada y amar, para poder vivir el resto de mis días feliz —un estruendo se escucho y un destello dorado se vio, Lena que habia estado de espectadora junto a sus mellizas del mal, de inmediato se pusieron en guardia listas para atacar.

JUNTAS HASTA EL VALHALLA.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora