"Nuevos aires"🍷

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Isaza, y VanessaRelata Vanessa:

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Isaza, y Vanessa
Relata Vanessa:

Me puse como cada noche a escribir en mis notas todo lo que sentía por Villa, aún que pensar en imaginarme Villa estando en intimidad con Tini me enfermaba, sentía mi estómago como se retorcía, me sentía enojada, siempre comenzaba escribiendo maravillas y terminaba golpeando mi escritorio,

Me puse como cada noche a escribir en mis notas todo lo que sentía por Villa, aún que pensar en imaginarme Villa estando en intimidad con Tini me enfermaba, sentía mi estómago como se retorcía, me sentía enojada, siempre comenzaba escribiendo mara...

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Como cada mañana, armé mi maleta, desayuné a las carreras y salí a esperar un taxi.

—¡Ya me voy, ma! —grité despidiéndome. Al abrir la puerta, casi me da un infarto. Había alguien parado ahí mismo—. ¡Ay, hijoeputa! ¡Casi me mata del susto, imbécil! —exclamé cuando reconocí a Martín.

—¡Perdón! No era mi intención —dijo el muy bobo, cagándose de la risa. Yo lo miré sin cinco de gracia.

—¿Usted qué hace aquí?

—Nada, solo que hoy vamos a salir después de la uni a dar una vuelta y quería saber si nos quería acompañar —me soltó. Arqueé una ceja, desconfiada.
—¿Y quiénes van?

—Ahm, no sé... Isaza, Aitana...

—No voy —lo interrumpí de un tajo.

—¿Le cae mal? —preguntó extrañado. Reviré los ojos.

—Martín, Aitana es la mejor amiga de Tini. No quiero involucrarme con nada que tenga que ver con esa sapa. Además, Isaza es íntimo de ella también, así que no, no me sentiría cómoda ni por el chiras.

—Bueno, entonces la sacamos de la lista y ya —dijo él, tratando de convencerme.

—No se esfuerce, Martín. Sé que quiere ayudarme, pero yo no encajo en su parche —cerré la puerta y caminé hacia la banqueta.

—No sea cerrada, Vanessa. No le vendrían mal unos nuevos aires, busque gente diferente —me gritó mientras se iba donde Isaza.
Me quedé pensando. Justo en ese momento pasó el deportivo de Tini pitando y sentí que la bilis se me revolvía. Tenía razón Martín, pero estar cerca de ellos era recordarme que Villa se había revolcado con esa presumida. Tomé mi taxi y me fui pal' instituto con el corazón hecho un nudo.
Me senté al lado de Villa usando toda mi fuerza de voluntad para no darle una cachetada o comérmelo a besos. Estaba ahí, respirando el mismo aire, cuando apareció la dueña de sus quincenas.

"𝑷𝒐𝒓𝒇𝒂 𝒏𝒐 𝒕𝒆 𝒗𝒂𝒚𝒂𝒔" Donde viven las historias. Descúbrelo ahora