Esta es una chica que es fan de la literatura, naturaleza, y de el agua natural, suele cuidar mucho su peso, le encanta el ejercicio y es muy pesimista.
Ella estudia la universidad, es la tercera mejor de su clase, a su derecha vive Simón su vecino...
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Villa, y Vanessa Relata Vanessa:
Despedir a Martín el 3 de septiembre me dejó un vacío tenaz; verlo con sus maletas listo para México me conmovió el alma, porque aunque fuéramos polos opuestos, el tipo se había vuelto mi apoyo. El lunes, primer día sin él, la Uni se sentía distinta, como más gris. Vi a Simón saliendo solo, con esa cara de misterio que se manda, y de no ser por lo raro que me trata a veces, le hubiera dicho que compartiéramos el taxi. Cuando por fin llegué al salón y abrí la puerta, casi me voy de para atrás: globos por todo el techo. Simón se paró al lado mío, mirando el desorden con la misma cara de despiste.
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... y una sospechosa mesa con bocadillos
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—¿A qué se debe todo este visaje? —le pregunté gringa.
—Creo que la profe les dio permiso de hacerle una fiesta sorpresa a Papo —contestó Simón sin mucha emoción.
—¿Pero fiesta de qué o qué?
—El primero de septiembre fue el cumple de Villa, pero como cayó sábado, nadie le hizo nada —me soltó y se fue a su asiento. Me quedé ahí parada, estorbando en la entrada. Me sentía mal, ¿cómo era que yo no sabía cuándo cumplía años el hombre que me tenía mal de la cabeza? Sentí unas náuseas horribles, no por él, sino por la situación tan harta. De repente, sentí un golpe seco.