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💕"Una Familia para Celeste"💕

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"Isaza, Cel, & Vanessa"Relata Vanessa

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"Isaza, Cel, & Vanessa"
Relata Vanessa

— Listo, yo le aviso —le dije a Isaza despidiéndolo en la puerta. Cel lo abrazó con una fuerza ni la más berraca y yo me quedé ahí, dándole vueltas al asunto. Isaza me había pedido el favor de llevarse a la niña a Bogotá, a casa de la mamá; y pues, a mí no me molestaba que los Piñeros o los Isaza conocieran a alguien de su propia sangre, pero es que yo nunca le había confiado mi china a nadie, solo a mi mamá, a Rosita y a Nath. Y no era por desconfiar de Juan Pablo, sino porque me daba un pavor ni el más tremendo que algo pasara lejos de mí y que él no supiera cómo reaccionar, ¡se me fruncía el alma de solo pensarlo!

— ¡Ya quiero conocer a mis abuelitos y a mis tías! —gritó ella toda emocionada entrando a la casa. Yo sentía que necesitaba un consejo urgente, estaba más perdida que embolatada. Hablé con Nath y ella me sugirió que los acompañara mientras me acostumbraba a ver a Isaza con ella; al principio pensé que iba a ser un estorbo, pero me pareció muy lógico. Eso sí, también tuve en cuenta a Álvaro; aunque no fuera mi pareja, el tipo es mi amigo y su opinión me importa un resto.

— ¿De qué quería que habláramos? —me preguntó Álvaro en la noche. Respiré profundo y empecé a soltarle todo el rollo. El semblante se le empezó a poner pesado, todo disgustado cuando le conté la idea de Nath, pero yo seguí explicándole.

— ¿Entonces qué opina? —le pregunté toda nerviosa, y el hombre seguía ahí, con una cara de pocos amigos.

— Honestamente, no me parece que sea buena idea —me soltó así, de una.

— ¿Por qué? —le pregunté preocupada, y él soltó un bufido, todo fastidiado.

— Pues no sé, ¿usted, la china y él juntos? Eso no suena a familia. Yo respeto sus decisiones, obvio, pero la verdad es que ustedes no son nada —me contestó con una lógica que me dio piedra. Me di cuenta de que últimamente Álvaro ya ni le decía a Cel por el nombre ni "princesa", ahora solo era "la niña" o "su hija", ¡qué mamera!

— Yo sé, pero es que yo no viajo con la idea de que seamos familia ni nada de eso. Yo viajo es por el cuidado de Cel. Además, ¿no ve que nunca la he dejado sola con nadie? Yo no voy a estar metida con su familia, yo me voy es para donde mi mamá —le dije, y él solo se encogió de hombros con un desprecio...

— Como usted vea, ya sabrá lo que hace, usted no es ninguna carajita ni es boba. Yo ya le dije que no me parece buena idea; si se quiere ir, pues ya es decisión suya —me dijo saliendo de la habitación. ¡Hágame el bendito favor! Me pareció que estaba exagerando un jurado. No era como si en un fin de semana Juan Pablo y yo fuéramos a volver, ¡por favor!
Después de mucho pensarlo, tomé mi decisión: me iba para Bogotá con ellos. Le informé a Isaza esperando que entendiera mis condiciones y, para mi sorpresa, el hombre accedió sin chistar. Llegó la madrugada del viaje y estábamos las dos haciendo maletas a las carreras. Isaza iba a pasar por nosotras y Álvaro estaba ahí sentado en el sofá viendo infomerciales, con una jeta que le llegaba al piso. Sabía que la idea le sabía a cacho, pero no tenía de otra. Escuchamos el pito del carro y apuré a Cel.

"𝑷𝒐𝒓𝒇𝒂 𝒏𝒐 𝒕𝒆 𝒗𝒂𝒚𝒂𝒔" Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora