🥳 "En la fiesta" parte2

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Alejandro, y VanessaRelata Vanessa:

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Alejandro, y Vanessa
Relata Vanessa:

—Sabe una cosa, Martín, no quiero escuchar su explicación. Es más, ¡no lo quiero ni ver por ahora! —le dije, tragándome las ganas de llorar y tomando mi dignidad para salir de ese hueco.
Obviamente ya pasaban de las diez de la noche. Estaba perdida, no tenía ni idea de dónde estaba parada, pero necesitaba aire. Salí a la calle, respiré profundo e intenté aguantarme ese nudo que sentía en la garganta.

—¿Está bien? —escuché a alguien detrás de mí y pegué un brinco del susto.

—¡No me moleste, Alejandro! —le solté de una, dando unos pasos lejos de él. Pero de una vez recapacité, el pobre no tenía la culpa de mis rayes. —Perdón, Alejo... no era mi intención. Va a creer que soy un ogro.

—No, para nada pienso eso de usted —me dijo mirándome fijamente con esa sonrisa de niño bueno.

—¿De verdad? Porque todos creen eso, y en especial su queridísimo primo —intenté sonreír, pero me salió más como una mueca.

—Isaza está loco, no le haga caso —me dijo y yo solté una risita.

—Nunca le hago caso, solo que a veces creo que tiene razón. Soy un monstruo y no sé controlar mis emociones —le confesé, caminando lento por la acera fría.

—Yo creo que todos tenemos que luchar con algo interno, no creo que sea un monstruo —me dijo, caminando a mi lado. Suspiré.

—Usted no me conoce, no sabe quién soy —le recordé, mirando hacia un costado, donde las luces de la ciudad se veían borrosas.

—Ok, quizá tenga razón, no sé nada de usted. Pero ¿le digo algo? Yo veo en usted a una chica que solo está frustrada, y no sé por qué. Solo siento que necesita sacar eso de su vida; en sus ojos se le nota que algo la está aquejando —exclamó mirándome fijo.
Tenía toda la razón. Me sentía tan frustrada con lo de Villa... quería arrancarlo de mi corazón, pero al mismo tiempo, solo recordar su voz me hacía temblar las piernas. Y ver a Tini con su novio, lejos de alegrarme, me dio una rabia tenaz. Sabía que eso también lo lastimaba a él.

—¿Quiere que entremos? ¿O prefiere seguir aquí afuera? —me preguntó.
—No quiero ver a Martín por ahora —le contesté, todavía herida por su traición.

—Oiga, no sé qué pasó allá adentro con Martín, pero ese man no es de malos sentimientos. Sea lo que sea, lo hizo sin intención. No dañe su amistad por eso... pero si quiere, yo me puedo quedar aquí a su lado —me dijo. Me sorprendió; el tipo estaba ahí, firme conmigo sin conocerme.

—Gracias, Alejandro, pero de buena que quiero estar sola —le contesté para no quitarle más tiempo. Él asintió y se despidió con una sonrisa.
Me quedé ahí, pensando que Alejandro se parecía al Isaza de hace años, el que me cuidaba en los momentos difíciles. De pronto, el claxon de un auto me sacó de mis pensamientos. Tan inoportuno como siempre, Isaza se bajaba de un BMW de alguien que no alcancé a ver.

"𝑷𝒐𝒓𝒇𝒂 𝒏𝒐 𝒕𝒆 𝒗𝒂𝒚𝒂𝒔" Donde viven las historias. Descúbrelo ahora