Esta es una chica que es fan de la literatura, naturaleza, y de el agua natural, suele cuidar mucho su peso, le encanta el ejercicio y es muy pesimista.
Ella estudia la universidad, es la tercera mejor de su clase, a su derecha vive Simón su vecino...
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"Eiza, Isaza, & Vanessa" Relata Vanessa
—¿Quien es esa mujer que está con tu novio?—. Exclamó molesta Nath y yo sentí que el corazón se me detenía.
—Es Eiza.
—¿Y quien es esa cualquiera?.— exclamó cruzándose de brazos y yo dejé escapar una lágrima de dolor.
—Ella fue su primer amor.—dije con un nudo en la garganta.
—¿La de la secundaria?—.pregunto y yo negué y le expliqué quien era, pero Nath me alentó a acercarme asegurándome que si yo me ponía frente a él, ella estaba segura que dejaría todo por mi. Asi que tome valor y me acerqué él estaba firmando autógrafos y tomándose fotos, Eiza parecia su sombra detrás de él. Cuando ya estuve cerca ella volteó y me miró, abrio grande los ojos y suspiro, y con un semblante de terror me negó con la cabeza, su mirada decía ¡porfavor no te acerques él ya a sufrido mucho!. Me regrese sintiendo un nudo en el estómago.—¿Te vio? —.me preguntó Nath, y yo negué diciéndole que había mucha gente. Ella molesta se metió entre la multitud asegurando que llamaría su atención, en cinco minutos volvió despeinada asegurando que los psicofans no la dejaron llegar.
—Lo intentamos—.dije con un suspiro doloroso.
— ¿Qué? ¿Así de fácil se va a rendir? —me soltó Nathalia, agarrándome del brazo con una fuerza que no le conocía—. No, mi pequeña Vanessa, así no son las cosas. Neta que nosotras no volamos hasta acá para darnos por vencidas. Te juro por Dios que hablarás con ese hombre, y sé que se van a reconciliar, lo sé. Así que deja de ser una maldita cobarde y ¡vamos a su departamento! —me ordenó ella y yo la miré asustada.
— Pero lo más probable es que no esté ahí, Nath —le dije, sintiendo un nudo en la garganta—. Usted sabe cómo es él después de un evento así de grande.
— Ok, entonces mañana temprano, antes de volver a Colombia, iremos a verlo. Así que mentalízate, Vanessa: no nos iremos sin que ustedes hablen. Asentí, aunque por dentro sentía una jartera miedosa. ¿Qué hacía esa mujer con él ayer? Me aterraba pensar que Isaza ya me hubiera sacado de su vida para siempre. Nath estuvo echando chispas toda la noche en el hotel, no le cabía en la cabeza que estuviéramos separados.
— ¡Uy, neta! ¿Y esa culera qué se cree? —decía Nath caminando de un lado a otro—. Además, estoy segura de que esa canción la escribió para ti. ¿Cómo iba la letra? Algo de que solo te habla en tu cumple y que son extraños... Yo no necesitaba que me la recordara, la letra me martillaba la cabeza: "Hoy duele pretender que somos dos extraños / y solo está bien visto hablarte en tu cumpleaños...". Esa canción me confirmaba que yo le hacía falta, pero quizá me hacía más falta él a mí. Muy temprano, Nath me despertó. Yo estaba pesimista, este embarazo me tenía con los ánimos por el suelo.