Esta es una chica que es fan de la literatura, naturaleza, y de el agua natural, suele cuidar mucho su peso, le encanta el ejercicio y es muy pesimista.
Ella estudia la universidad, es la tercera mejor de su clase, a su derecha vive Simón su vecino...
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"Simón, Villa, & Vanessa"
Relata Vanessa
Y por fin había llegado el último día de clases. La profesora nos había pedido que no faltáramos; nos iba a entregar nuestros papeles y a dedicarnos unas palabras antes de la ceremonia de la noche. Iba apresurada, corriendo por los pasillos; la alarma había sonado más de tres veces y no la había escuchado. Sentía que estaba resintiendo el cansancio de estos años en el colegio. Abrí la puerta del aula intentando controlar mi respiración y, para mi sorpresa, la profesora aún no había llegado. Miré todo mi entorno y contemplé a Tini Stoessel sentada en su pupitre con la mirada agachada. Respiré profundo y, cerrando mis ojos, me transporté a mi lugar especial; caminé hasta donde se encontraba ella, pensando las palabras adecuadas para decirle.
—¿Qué querés? —me preguntó sentida, con el borde de sus ojos matizados en un rojo irritado e hinchado. Respiré profundo nuevamente; necesitaba paz.
—Lamento haberme comportado así contigo ayer —le confesé, y ella se encogió de hombros.
—Qué más da —me contestó con frialdad. Yo reviré los ojos; definitivamente no estaba hecha para estas cosas.
—¿Habló con él? —le pregunté intentando mantener la calma.
—Sí —respondió con los labios temblando. Se nota que en verdad le dolía mucho. Escuchamos la puerta abrirse y dejamos ver a Villamil entrando. Él nos miró a ambas y después siguió su camino al pupitre.
—Me odia —escupió Tini con dolor.
—Compréndalo —le pedí, intentando que usara el sentido común.
—Lo comprendo perfectamente —me dijo levantándose del asiento—. Sé que lo lastimé en lo más profundo de mi corazón. Vanessa, tenés que prometerme algo... ¡Cuidalo mucho! Sé que tu reacción de ayer fue porque muy dentro de vos sentís algo por él. Abrí mis ojos asustada.
—Siempre me di cuenta que estabas enamorada de Villa, y en verdad lamento haberte causado tantos problemas.
—Se equivoca, Tini —refuté de inmediato—. Es verdad que yo sentía muchas cosas por Villa, pero eso fue hace once meses. Lo que yo sentía por él ya no lo siento. Y claro que me preocupo por él, y creo que siempre lo voy a hacer porque es una persona importante para mí. Por lo que pasó no se disculpe; realmente él no sentía lo mismo por mí, solo que fui muy inmadura y nunca lo quise aceptar —le confesé avergonzada.
—Vanessa, llevalo al baile de hoy —me pidió, y mis ojos se abrieron grandes.
—¿Qué? —pregunté impactada.
—No le diré nada a Isaza. Además, solo como amigos. Él seguramente no irá, se quedará en casa a llorar o a escuchar canciones de dolor.
—Ay, Tini, pero ¿cómo se le ocurre que yo invite a Villa al baile? No creo que sea prudente.