Capítulo #16: "La Discusión"

345 64 34
                                        

Capítulo #16: "La Discusión"

*Punto de Vista: Dereck David (D) *

Charlotte y el idiota de Kevin se van y nos dejan solos a mi con mi hermana. Puedo escuchar los latidos de mi corazón resonando en mi cabeza, estoy en un punto de enojo que nunca había sentido antes de esa noche. Y ella lo hace a propósito le beso en la mejilla para que lo viese.

— No vuelvas a estar cerca de él Dereck.

— ¿Desde cuando me mandas?

— Desde que empezaste a meterte en mi vida, yo nunca lo había controlado sabes, pero ya te pasaste de la raya — dice molesta, una vena se le marca en la frente.

— Te vi llorar una vez por un chico, ¡no voy a volver a permitirme verte así! — Dije molesto, con rabia en cada una de esas letras, ver llorar a mi hermana me descontrola.

— Él no me hará daño Dereck

— ¿Y cómo sabes eso? — me cruce de brazos

— Solo lo sé — se acerca a mi y me abraza yo aún estoy molesto por lo que no le devuelvo el abrazo.

— Si te pasa algo, el tendrá que pagar cada una de tus lágrimas Valeria — sujete su cabeza y bese su frente — No puedo verte sufrir por nadie, ¿lo entiendes no?

— Hermanito, yo sé cuidarme sola, preocúpate más por conquistar a Lote, puedo ver en tu rostro como te gusta.

— No te preocupes ella ya es mía.

Te aclaró hace un rato que no lo era.

Lo será.

Una discusión con mi hermana puede significar el fin para mi, sin ella siento que algo me falta, es ella la persona que más control tiene sobre mi.

¿Sabes que Charlotte lo tendrá más no?

Por ahora es solo ella.

Verla llorar podría provocar que se desate una cólera dentro de mi provocando un diluvio fuera. Mi pequeña y inmadura hermana es lo más parecido a un tesoro que tuve nunca. Cuando eres pequeño sabes bien que dependes de los demás, y con el tiempo te vuelves independiente, mi hermana aún continúa siendo de lo que dependo. Y a ella no le molesta, le agrada atenderme, complacerme y lo hace por voluntad propia.

Te quiero Vale.

No tengo que decirlo, se que ella lo siente, las palabras sobran cuando se tratan de dos corazones que han vivido junto tanto tiempo.

Esta noche dormimos juntos, abrazados el uno al otro, porque yo quería protegerla como cuando era pequeña y se caí y se hacía daño en las rodillas, como cuando venía de entrenar y se había golpeado. Como cuando estaba en boxeo y llegaba con sangre en la mano y ella no podía mirarla porque se desmayaba. Mi hermana es fuerte, pero tan frágil a la vez.

— Te quiero D. No te vas a ir nunca ¿cierto?

— Nunca pequeña — bese su frente y seguimos durmiendo los dos.

Era temprano y desperté, mi hermana no estaba a mi lado, pero sonreí ante el olor de las tortitas que mamá solía hacer cuando discutíamos y quería que arregláramos las cosas.

Voy de pie a la cocina y me siento en la barra pero hago un pequeño ruido con la silla, ella ni siquiera se gira, no tiene miedo, no hay ni una señal de preocupación.

DescubriendoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora