Capítulo #25: "Ya me voy"
*Punto de Vista: "Valeria Victoria (Vale)"
Habíamos pasado esta semana casi todos los días juntos, porque el fin de semana se iría a mi ciudad y no volvería hasta el miércoles. Yo estaba muy nerviosa. Estaba imperativa, incluso tuve que quedarme más tiempo entrenado para quedar cansada y poder dormir tranquila.
No paraba de pensar en cada mínima situación, no dejaba de darle vueltas a mis sentimientos por Kevin, que provocaba un volcán de sensaciones en mi. Yo no había aprendido a dejarlos de lado, yo lo llevaba a todas partes, la cargaba en clases, había discutido, ¡jamás había discutido con un profesor! Le había gritado a mi hermano por dejar ropa regada, solía recogerla sin decir nada.
Entrenado le rompí una costilla a un chico, porque se atrevió a tocarme cuando ya había ganado la pelea, me atacó de espalda y fue una sorpresa para mi. Así que use mis mejores armas. Mi entrenado me felicitó, incluso añadió como extra que se lo merecía, eso era vergonzoso.
Mi hermano también estaba inquieto no se separaba de Carlos, lo vigilaba, casi podía verlo persiguiéndolo. Pero al menos había vuelto a jugar baloncesto con los chicos. Lote estaba centrada con estudiar, había tenido examen de pintura y no había podido trabajar en su proyecto, se pasaba por casa en las noches, antes de irse a dormir.
No había vuelto a ver a Maddison, pero Kevin me había contado que ella se le había acercado en la entrada, dice que no dijo nada relevante, pero un escalofrío me recorrió el cuerpo con solo de pensar que volvería a pasar lo mismo.
Ya había terminado mis entrenamientos, incluso me había dado una ducha refrescante luego de regresar, y subía las escalera de dos en dos. Para encontrarme con los departamentos de Emi y Carlo y el de Kevin y Chris. La puerta de este último estaba abierta. Pero por educación toque con mis nudillos.
— Gatita — sonreí al verme — entra, Chris bajo y dejó como de costumbre la puerta abierta.
— ¿Que haces tú? — pregunté acercándome y dándole un beso sobre sus labios.
— Recogía la ropa — era el último día antes de que se fuera, mañana tomaría un avión a primera hora.
— Te ayudaré
Me ofrecí lo seguí a su habitación, no estaba desordenada, estaba bastante limpia y ligera de ropa. Una maleta yacía sobre la cama mientras que en el closed solo podías encontrar trajes, shores de telas corto, unas cuatas camisetas y sus zapatos.
Comencé a meter la ropa en la maleta de forma ordenada, casi perfecta.
— ¿Que te pasa? — preguntó y me detuve.
— ¿Por qué preguntas eso?
— Llevas días a la defensiva como ahora mismo, y cuando estas nerviosa haces muchas cosas a la vez, mira tus manos — efectivamente estaba jugando con mis dedos encima de mi regazo.
— Yo, es que — me detuve porque aunque lo de mis padres aún era dudoso para mi, creo que había algo más — te voy a extrañar — admití y por primera vez en esta semana me permití aceptar lo que sentía.
— Yo también — me abrazó, junto nuestras frentes, y por últimos nuestros ojos se miraban magnéticamente. Sonreí al verlo tan cerca.
No sé quién lo creo pero se ensañó con su belleza.
Suelo leer historias donde los más lindos son malos, y que cambian por mujeres buenas, dóciles y vulnerables. Pero seamos sinceros, ni Kev era malo, ni yo necesitaba ser rescatada, más bien yo era el dragón de la historia.
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Descubriendo
Dla nastolatkówDescubriendo es el libro de continuación de Conociéndote... Si ya leíste la historia de Mel y Alex estás listo para leer este libro. Aquí encontrarás la vida amorosa de Dereck David y Valeria Victoria. Ellos al igual que sus padres encontrarán el...
