Capítulo #52: "Al terminar la magia"

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Capítulo #52: "Al terminar la magia"

*Punto de Vista: Sara Nolan*

Esa magia de la navidad culminó para mi a los 8 años cuando mi padre me golpeó por primera vez, recibí tantos golpes y muchas veces quedé inconsciente. Mi hermano pronto comenzó a crecer y las heridas en él comenzaron antes que conmigo, por su maldita sabiduría y su vasto conocimiento.  A mi me encantaba verlo tardar unos minutos en leerse un libro completo y aquello le parecía a mi padre una aberración y terminaba por golpearlo.

Luego nació mi hermana pequeña, jamás permití que nadie le pusiera un dedo encima, ella no tiene la culpa de vivir y de nacer en este seno de familia y si tenía que dar mi vida solo para protegerla, lo haré.

No pude dormir y Oliver tampoco podía sentir como se levantaba y golpeaba o se ponía a hacer ejercicio o quizás a fumar, intentó buscar una solución contra la ira que lo consumía. La mañana demoró en llegar, pero llegó, baje las escaleras y vi a mi padre sumido en sus sueños. Mientras que mi madre estaba de rodillas en el suelo con las manos en su rostro cubriéndolo, no puedo definir si está despierta o dormida.

Volví a la habitación de mi hermana, Oliver la cargaba ya en su hombro aún dormida, mientras que yo termine de recoger la maleta. Baje escalón a escalón primero que él y de que él cogiera la delantera para llevarla al auto. Mientras que me quede intentando levantar a mi madre.

— Mamá — sacudí su hombre — vámonos de aquí — dije ayudándola a levantarse.

El brusco movimiento que hizo, me obligándome a apartarme.

— Tenemos que irnos — le dije.

— ¡Yo no me voy a ir! — gritó mi madre y vi a mi padre retorcerse en el sofá, di un paso atrás nervioso por si despertaba.

— Mamá, deja de decir esas cosas y vamos — le supliqué.

— ¡No! — gritó aún más alto.

Pude ver a mi padre abriendo los ojos y el escalofrío recorrió mi cuerpo, recibir golpes ya no entra en mi rutina. Y no puedo recibir esos golpes, esta vez no.

*Recuerdo*

La noche antes de salir para Los Ángeles, donde viven mis padres tuvimos esta conversación:

— Tengo un retraso de dos semanas Oliver, ¿Que vamos a hacer? — las lágrimas se formaban en mi rostro.

— Cariño, ya vas a terminar la universidad, podemos criarlo perfectamente. Además sabes que quiero ser padre. Nos lo merecemos.

— ¿Tu quieres?

— Si

— ¿Me lo juras? ¿No me vas a abandonar?

— Jamás.

Beso mi sien.

*Fin del recuerdo*

No esta vez.

— ¿Qué haces aquí? — preguntó Nolan, una sonrisa torcida se formó en sus estúpidos labios — ¿Viniste a recibir otro de esos golpes?

Se pone de pie y se quita el cinturón.

La puerta se abre dejando la vista clara de Oliver. Sus ojos se agrandas y camina hasta mi con pasos rápidos y largos. Me protege poniéndose en medio.

— Quítate — le gritó Nolan a Oli.

— ¡NO! — su voz ronca y su expresión fría. Que incluso a mi me causa miedo.

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