67.- Volvemos a la UA

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- ¿Qué demonios es esto? - escuché.

Abrí los ojos de golpe. Estaba tumbada en la camilla, encima de Izuku y orientada hacia un lado. Mi cabeza descansaba sobre el pecho de Izuku, y sus manos rodeaban mi cintura. Me aparté rápidamente, e Izuku se bajó de la camilla.

- ¿Se puede saber qué hacíais? - preguntó Shota.

- ¿Dormir? - respondí.

- ¿Los dos en la camilla?

- No hay sillones y/o sofás a parte de en el que estábais, y no podía dormir en esa silla maltrecha - inquirí - A menos, claro, que te parezca bien que se fastidie la columna.

- No me vengas con esa, Shayumi - dijo, y de giró hacia Izuku - Midoriya, te recomiendo que te marches.

- ¡S-sí, s-señor! ¡Iré a v-ver a Kirishima!

Salió de la habitación rojo como un tomate, y Shota me dirigió una mirada seria.

- ¿Qué estábais haciendo? - volvió a preguntar.

- Dormir, ya te lo he dicho.

- Shota, relájate - trató de convencerlo - No estaban haciendo nada malo, solo dormían. Ni que tú y yo no hubiéramos dormido juntos a su edad...

- Bueno, demasiada información, voy a pediros que os marchéis - dije - Me gustaría poder cambiarme, y de paso, librarme de vuestros "recuerdos lujuriosos".

Shota iba a protestar de nuevo, pero fue arrastrado por Hizashi fuera de la habitación. Suspiré profundamente y me levanté de la camilla con cuidado, aún con algún que otro pequeño pinchazo de dolor. Me dirigí al baño de la habitación, me quité la bata de hospital, la igual que los vendajes, y me metí en la ducha. El agua cayendo sobre mi cuerpo me relajó enormemente, destensándome los músculos, y las gotas impactando contra el suelo o mi piel desviaban mis pensamientos. Salí de la mampara de la ducha, cogí una toalla y empecé a secarme el pelo.

Mi vista se dirigió al espejo del baño, y fue cuando fui consciente de mis cicatrices. La del abdomen era como un estrecho corte diagonal, no muy llamativo. Las otras dos eran pequeñas manchas, no muy visibles. Pero, la de la espalda... Eso ya era otro tema. Me giré levemente, lo bastante como para poder ver mi espalda reflejada en el espejo. Era una cicatriz grande y rojiza, que me recorría la espalada del omóplato a la lumbar. Era fea y vistosa...

Aparte la mirada del espejo y suspiré. Acabé de secarme, me coloqué vendajes limpios y me puse el uniforme de la UA. Recogí las cosas de la habitación y salí. Fuera me estaban esperando Shota e Izuku, este último parecía algo incómodo.

- ¿Dónde está papá? - pregunté.

- Ha tenido que marcharse a la UA para arreglar unas cosas - explicó.

Agarré la maleta y empezamos a caminar. Nos dirigíamos a la salida del hospital, cuando escuchamos las noticias en el televisor. El convoy en el que transportaban a Chisaki había sido interceptado por algunos miembros de la Liga de Villanos. Sus brazos habían sido desintegrados, y el convoy había ardido en llamas.

- No hablan de nada más que de eso ahora... - dijo Recovery Girl, que se encontraba en un sillón.

Shota debió ver que habíamos palidecido tras escucharlo, pues se dirigió a Izuku y a mí.

- No dejéis que os afecte, no sois los responsables... De todos modos, os enviaré de regreso a la escuela - explicó - Necesitan monitorear la condición de Togata por algo más de tiempo, pero... Los otros han recibido tratamiento y deberían recuperarse completamente pronto.

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