Bitru no podría usar sus poderes para ir rápidamente por el pan. Aún no era tan tarde para que la gente ya estuviera resguardada en sus casas y si alguien lo veía, Elliot y él tendrían condena asegurada.
Suspiró mientras caminaba como un humano común, llegando por fin al pueblo y luego avanzando hasta la panadería a espera de encontrarla abierta.
Ezra aún estaba en el mostrador, sentado sobre un banquito con un libro pequeño en mano. Se levantó al escuchar la campanilla de la puerta.
-Buenas tardes, me disculpo pero ya no hay servicio por...- estaba excusándose cuando se dio cuenta de quién estaba ahí -¡Oh! ¿Joel? ¿Qué pasó? ¿Puedo ayudarte con algo?-
El demonio lo miró fijamente, intentando evaluar su expresión. Ezra parecía igual de amable y cálido incluso con él, pero de todos modos había algo diferente respecto a su trato con el brujo ¿sería el tiempo en que se conocían?
-Elliot olvidó aquí la bolsa con los víveres, pero estaba cansado y me pidió venir a buscarlos yo- explicó a brevedad -¿Sabes dónde están?-
-Vaya- una sonrisa de diversión se formó en el rostro del panadero, quien negó con la cabeza un par de veces entre risas cortas -Elliot sigue siendo tan despistado como siempre. No notaría que perdió la cabeza si alguien no se lo señalara. Es muy divertido- caminó hacia la parte trasera de la panadería, donde había estado cocinando con el brujo antes y volvió con la bolsa de víveres en la mano -lo bueno es que la dejaron en un lugar seguro- se la devolvió al mayor.
Joel observó la bolsa: era pesada y resultaba obvio que Elliot aprovechó para comprar todo lo que hacia falta en casa. Alcanzaba a ver manzanas, zanahorias, papas, col, peras, arroz... Ahora si podría preparar una cena decente.
-Gracias por cuidarla, lamento la molestia-
Estuvo por darse la vuelta cuando Ezra lo tomó del brazo con suavidad para frenarlo.
-Oye no ¿Ya te vas? Tardaste un poco en volver hasta acá así que sospecho que estaban casi llegando a su cabaña cuando se dieron cuenta ¿no? Debes estar cansado. Siéntate- guío al mayor a un banco -te traeré un poco de agua ¿Si?-
El demonio estaba confundido por tanta amabilidad de su parte; si se acababan de conocer, lo más lógico era que el panadero se comportará distante con él. Su cortesía debería limitarse a "Es el amigo de un amigo" no a "Eres mi amigo ahora".
Esperó sentado un momento y el contrario regresó con un vaso de agua que le entregó de inmediato.
-Es una distancia larga, seguro estás cansado. Puedes estar unos minutos si quieres, en lo que recuperas energía-
"Ja, como si yo me fuera a cansar tan rápido como un simple humano" a Joel le causó gracia su preocupación pero no dijo nada y se limitó a beber el agua que le ofrecieron, aunque un par de dudas asaltaban su mente.
-Ezra. Necesito preguntarte algo-
El panadero se sorprendió de la repentina seriedad, pero sonrió con la misma calma de siempre pocos segundos después.
-Adelante, pregunta-
-Es sobre Elliot ¿Qué piensas de él?- lo miró a los ojos antes de dar otro sorbo a su bebida.
El panadero lo reflexionó por algunos segundos, seguro de que aquella pregunta derivaba de curiosidad de saber cómo se conocieron o por mera charla sobre algo que los dos tenían en común. Eso sería normal, aunque no estaba seguro de poder compartir todos sus pensamientos con alguien que recién conocía.
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Tu alma es mía
FantasíaElliot es un joven brujo que intenta seguir los pasos de su madre y ganarse la vida vendiendo pociones, sin embargo tiene un problema: la magia no se le da muy bien. Frustrado de no mejorar pese a años de práctica, decide evocar a un demonio para...
