Joel daba vueltas por la cabaña, ansioso. No se había sentido así de atrapado desde que Elliot recién lo hizo su familiar.
Pasaba frente a la puerta de madera una y otra vez sin poder atravezarla, siendo repelido hacia atrás cada vez que lo intentaba.
Estaba preso.
"-Iré al pueblo, tienes prohibido salir de la cabaña hasta que yo te diga-"
Esas fueron las palabras que el brujo le dijo fríamente antes de irse a toda prisa por la mañana, cuando el sol apenas salía.
Pese a que protestó de inmediato, no pudo impedir que Elliot se fuera sin siquiera mirarlo. Se quedó encerrado ahí, prisionero por su contrato.
-Va a volver... Tiene que volver en algún momento... No puede estar tan enojado conmigo ¿O sí?-
Ninguno de los dos había pegado el ojo en toda la noche: Elliot por la obvia conmoción de las visiones y Joel por la culpa que le oprimía el pecho.
Aun así, el demonio se las había ingeniado para demostrar una actitud dócil y calmada hacia el menor, intentando compensar lo que hizo. Era justo por eso que le resultaba preocupante que Elliot se marchara sin permitirle siquiera salir de casa.
Las horas transcurrían una tras otra; cada tanto el incubo se acercaba de nuevo a la puerta para intentar cruzarla, pero todo lo que obtenía a cambio era algo similar a un fuerte golpe en el pecho que lo dejaba tumbado en el suelo.
Si aquello era un castigo, sabía que se lo merecía... Pero no dejaba de ser doloroso.
Estaba preocupado por Elliot... Y preocupado por lo que pasaría con Ezra y con Doris. Estar ahí encerrado y aislado solo lo hacía pensar en los peores escenarios posibles, donde el brujo confesaba al anciano su naturaleza demoniaca y le ordenaba quedarse quieto para dejarse matar.... ¿Elliot le haría eso como venganza por la visión?
"Deja de pensar pendejadas y contrólate"
Se regañó a sí mismo y se dejó caer en el sillón, agotado mentalmente.
Si toda aquella ansiedad era consecuencia de sus emociones hacia el brujo, ahora entendía mejor porque los demonios solían no enamorarse.
Era muy difícil y complejo.
Todavía no terminaba de asimilar que aceptó internamente sus sentimientos por el menor y ya le estaba causando conflictos ¿Qué diablos iba a pasar si las cosas continuaban mal entre los dos?
Escondió la cara entre las manos, lleno de frustración. Fue entonces que un par de golpecitos en la ventana lo regresaron a la realidad.
-¿Jefe?- la carita manchada de Dominik se asomó por la ventana, iluminandose cuando visualizó al príncipe -JEFEEEEEEE-
En un pestañeo, el vizconde apareció dentro de la sala de estar, pegándose de inmediato al mayor en un efusivo abrazo.
-Oh, por Lucifer ¡Hace tanto que no veía su majestuosidad de cerca! ¡Lo echaba mucho de menos! Estaba preocupado por lo de la poción esa que tenía que hacer el estúpido humano y....-
Domi detuvo su abrazo, confundido. Si bien, Bitru solía ser permisivo con él desde que era muy joven, generalmente luego de algunos segundos le ordenaba alejarse o le insistía para que se comportara, cosa que ahora no hacía.
-...Señor ¿Está bien?-
Joel no respondió, se quedó en la misma pose, apoyando su cabeza en el hombro del contrario.
-¿Mi señor?- Ante su silencio, Domi insistió.
-Lo siento, deja que me quede así solo un segundo...-
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Tu alma es mía
FantasyElliot es un joven brujo que intenta seguir los pasos de su madre y ganarse la vida vendiendo pociones, sin embargo tiene un problema: la magia no se le da muy bien. Frustrado de no mejorar pese a años de práctica, decide evocar a un demonio para...
