Las aseveraciones del cazador causaron diferentes efectos en cada uno de los contrarios: En primer lugar, Joel evitaba a toda costa que alguna de sus expresiones lo revelara como culpable. Elliot contenia las ganas de mirar de reojo al incubo para saber si estaba involucrado y Domi observaba con curiosidad la bolsa que cargaba Doris.
-¿Quién es?- después de algunos segundos, el brujo se atrevió a preguntar -¿quién es la persona que está hechizada?-
El demonio sintió un hueco en el estómago, todo su juego estaba por derrumbarse y lo que había empezado como una simple diversión de jugar con Ezra ahora podía ponerse en contra suya, todo si aquel sujeto revelaba el nombre del panadero.
Dominik se dio cuenta de la expresión de su jefe e intentó suavizar el ambiente.
-Creo que el señor fue muy claro en que no va a decirnos hasta que lo confirme- suspiró, respondiéndole a Elliot -Para eso necesitará la poción, así que mejor ponte a trabajar- agregó aquello último confiado.
A juzgar por lo que le había contado Bitru del brujo, era difícil que las pociones sencillas le salieran bien, así que no tendrían mucho de que preocuparse si el brebaje para descubrir a la persona encantada era uno tan complicado de elaborar.
Doris los observaba en silencio; había algo que no le parecía normal entre aquellos tres sujetos. No estaba seguro de si alguno de ellos tendría que ver en algo con el enamoramiento profundo del panadero, pero observarlos podría ayudarle a saberlo.
-¿Entonces qué dice? ¿Puede tomar el encargo? Si es necesario le dejaré una parte del dinero ahora y cuando la poción esté terminada le pagaré el resto... Si no funciona solo quédese con el anticipo ¿está bien?-
Le tendió una pequeña bolsa de monedas de plata al menor, quien seguía demasiado aturdido como para procesar lo que ocurría.
Domi le dió un codazo.
-¡Ah! ¡sí! seguro...- observó la bolsa entre sus manos, aún teñidas de azul -Creo que... Tardará dos o tres semanas... ¿Está bien con eso?-
-Por supuesto-
El cazador le dedicó una cálida sonrisa y afirmó con la cabeza antes de mirar el cielo unos segundos.
-Vaya, que bonito está el día de hoy.... Ideal para la caza. Creo que aprovecharé e iré a los prados del Sur. Con la ayuda de Dios, seguro atrapo algún ciervo o al menos un par de aves-
Ante la mención divina, tanto Joel como Domi contuvieron una mueca de desagrado.
-Disimulen al menos- el brujo los regañó en un susurro casi inaudible.
Doris no notó nada de ello. Se limitó a respirar profundo y luego volvió la mirada a los tres.
-Los dejo entonces, caballeros. Que tengan un excelente día-
Dicho eso, hizo una leve reverencia con la cabeza y se retiró por el mismo camino por el que había llegado.
El brujo y los dos incubos se quedaron mirando hasta que vieron su silueta desaparecer del todo.
-¿Por qué los humanos insisten tanto en pedirle ayuda al idiota de arriba?- Domi mostró su desagrado contenido -Como si en serio él señor ese fuera a bajar aquí a resolverles los problemas... Pff... Nos dicen malos a nosotros los demonios pero somos quienes si venimos a cumplirles caprichos cuando quieren-
Joel asintió con la cabeza.
-Tienes toda la razón...-
Elliot los miraba a los dos con una ceja levantada y los brazos cruzados.
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Tu alma es mía
FantasyElliot es un joven brujo que intenta seguir los pasos de su madre y ganarse la vida vendiendo pociones, sin embargo tiene un problema: la magia no se le da muy bien. Frustrado de no mejorar pese a años de práctica, decide evocar a un demonio para...
