El cazador observó el frasco con el liquido gris azulado: la poción estaba lista. Una gran sonrisa se extendió por su rostro mientras miraba alternadamente el elixir y al brujo, maravillado.
-Lo logró, de verdad pudo hacerlo- felicitó al más joven dando un par de palmadas en su hombro.
Elliot apenas podía con la emoción de estar siendo felicitado por su éxito. Nunca le había ocurrido antes y menos con una pócima tan complicada.
Cuando Doris colocó en sus manos el resto del pago prometido, sintió como una lágrima de alegría se deslizaba hasta su barbilla.
-Oh, no llores, Elliot- Ezra lo abrazó un poco y luego le limpió la cara con el pulgar -Te dije que eras capaz de hacerlo todo. Eres un brujo brillante- lo felicitó.
Estaba por abrazarlo de nuevo cuando el cazador se interpuso entre ambos, manteniendo la expresión bondadosa.
-Estoy muy complacido con su trabajo, Elliot y espero no arruinar el momento pero quisiera discutir algo con usted- hizo una pequeña pausa y miró a Ezra -¿Podría disculparnos un momento?-
El panadero no ocultó su sorpresa ante tal petición, pero se limitó a asentir mientras se apartaba para salir de la cabaña y esperar en el pórtico.
Elliot no comprendía del todo lo que ocurría, así que permaneció en silencio.
-El asunto del que debo hablarle es especialmente delicado...- Doris comenzó su monologo mientras apoyaba una mano en la espalda del más joven para guiarlo al sillón, instándolo a sentarse -No quiero que se asuste, pero en realidad vine aquí hoy para hacerle una advertencia-
La cara del brujo reflejaba toda su expectativa, por lo que el cazador continuó, esta vez con una pregunta.
-¿Conoce de hace mucho a su amigo Joel?-
-Así es- rápidamente el menor mintió, despues de todo había acordado una serie de respuestas que debían dar él y el demonio en caso de que alguien preguntara por su "amistad" -Lo conocí hace cuatro o cinco años en un viaje que hice a las montañas del este. Estaba buscando una especie de hierba y él vivía en el pueblo donde me hospedé.... ¿Por qué lo pregunta?-
El semblante de Doris se endureció cual roca.
-Ya veo... En ese caso la noticia que voy a darle no le gustará del todo- tomó una bocanada de aire - ...creo que su amigo está muerto-
Tal afirmación hizo que al brujo se le revolviera el estómago. Las palabras salieron de su boca en automático.
-¿Q..qué quiere decir?-
-Quiero decir que el Joel que está aquí en su casa es un impostor...- habló mas bajo y miró a la puerta, cuidando que no lo escucharan -Es un demonio, estoy 100% seguro-
La cara de Elliot se puso pálida al instante ¿Los había descubierto? ¿Cómo? Probablemente era cuestión de tiempo para que Doris los denunciara ante el clero. Bitru sería sellado y a él lo quemarían en la hoguera por trabajar con magia negra.
-No puede ser...- susurró, sintiendo que iba a desmayarse.
Doris se percató de su asombro y le puso una mano en la espalda intentando tranquilizarlo con ello, ignorante de la verdadera causa de la preocupación ajena.
-Claro que puede ser.... Esa cosa que está afuera es específicamente un incubo. Un demonio que roba la energía vital de las personas cometiendo pecados carnales con ellas- afirmó -Debe ser duro para usted enterarse ahora pero los signos son muy claros: sus cambios radicales de peso y complexión, su apariencia siempre atractiva, carisma entre las mujeres e incluso pareciera que usa perfume, como si de un rico se tratara-
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Tu alma es mía
FantasyElliot es un joven brujo que intenta seguir los pasos de su madre y ganarse la vida vendiendo pociones, sin embargo tiene un problema: la magia no se le da muy bien. Frustrado de no mejorar pese a años de práctica, decide evocar a un demonio para...
