Capitulo 36: Advertencia

367 65 54
                                        

El cazador observó el frasco con el liquido gris azulado: la poción estaba lista. Una gran sonrisa se extendió por su rostro mientras miraba alternadamente el elixir y al brujo, maravillado.

-Lo logró, de verdad pudo hacerlo-  felicitó al más joven dando un par de palmadas en su hombro.

Elliot apenas podía con la emoción de estar siendo felicitado por su éxito. Nunca le había ocurrido antes y menos con una pócima tan complicada.

Cuando Doris colocó en sus manos el resto del pago prometido, sintió como una lágrima de alegría se deslizaba hasta su barbilla.

-Oh, no llores, Elliot- Ezra lo abrazó un poco y luego le limpió la cara con el pulgar -Te dije que eras capaz de hacerlo todo. Eres un brujo brillante- lo felicitó.

Estaba por abrazarlo de nuevo cuando el cazador se interpuso entre ambos, manteniendo la expresión bondadosa.

-Estoy muy complacido con su trabajo, Elliot y espero no arruinar el momento pero quisiera discutir algo con usted- hizo una pequeña pausa y miró a Ezra -¿Podría disculparnos un momento?-

El panadero no ocultó su sorpresa ante tal petición, pero se limitó a asentir mientras se apartaba para salir de la cabaña y esperar en el pórtico.

Elliot no comprendía del todo lo que ocurría, así que permaneció en silencio.

-El asunto del que debo hablarle es especialmente delicado...- Doris comenzó su monologo mientras apoyaba una mano en la espalda del más joven para guiarlo al sillón, instándolo a sentarse -No quiero que se asuste, pero en realidad vine aquí hoy para hacerle una advertencia-

La cara del brujo reflejaba toda su expectativa, por lo que el cazador continuó, esta vez con una pregunta.

-¿Conoce de hace mucho a su amigo Joel?-

-Así es- rápidamente el menor mintió, despues de todo había acordado una serie de respuestas que debían dar él y el demonio en caso de que alguien preguntara por su "amistad" -Lo conocí hace cuatro o cinco años en un viaje que hice a las montañas del este. Estaba buscando una especie de hierba y él vivía en el pueblo donde me hospedé.... ¿Por qué lo pregunta?-

El semblante de Doris se endureció cual roca.

-Ya veo... En ese caso la noticia que voy a darle no le gustará del todo- tomó una bocanada de aire - ...creo que su amigo está muerto-

Tal afirmación hizo que al brujo se le revolviera el estómago. Las palabras salieron de su boca en automático.

-¿Q..qué quiere decir?-

-Quiero decir que el Joel que está aquí en su casa es un impostor...- habló mas bajo y miró a la puerta, cuidando que no lo escucharan -Es un demonio, estoy 100% seguro-

La cara de Elliot se puso pálida al instante ¿Los había descubierto? ¿Cómo? Probablemente era cuestión de tiempo para que Doris los denunciara ante el clero. Bitru sería sellado y a él lo quemarían en la hoguera por trabajar con magia negra.

-No puede ser...- susurró, sintiendo que iba a desmayarse.

Doris se percató de su asombro y le puso una mano en la espalda intentando tranquilizarlo con ello, ignorante de la verdadera causa de la preocupación ajena.

-Claro que puede ser.... Esa cosa que está afuera es específicamente un incubo. Un demonio que roba la energía vital de las personas cometiendo pecados carnales con ellas- afirmó -Debe ser duro para usted enterarse ahora pero los signos son muy claros: sus cambios radicales de peso y complexión, su apariencia siempre atractiva, carisma entre las mujeres e incluso pareciera que usa perfume, como si de un rico se tratara-

Tu alma es míaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora