Jimin y Jungkook se encontraban en una feria de busan cuando pasaron por un juego de tiro al blanco, pero en lugar de dar peluches, daban joyas, no eran joyas caras ni de algún metal costoso pero eran lindas.
-¡Bebé, juega por mí!... Quiero esos anillos.- Pidió Jimin emocionado como un pequeño.
-Amor si quieres un anillo te lo compro y ya está.- Le dijo Jungkook con una sonrisa.
-Nooo, no es lo mismo por que tú lo ganarás para mí... ¿Shi? anda bebé... ¿Por mí?- Puso carita de cachorro abandonado lo cual sabía derretía al pelinegro en microsegundos.
-Eres un lindo.- Apretó una de sus mejillas con cariño. -Bueno pues... Vamos bebecito tramposo.- Dijo encaminándose con su rubio de la mano.
-Es que los quiero... Gracias conejito, te amo.- Le respondió.
Después de obtener los benditos anillos a la primera ya que Jungkook tenía muy buena puntería, se los entregó al rubio que los recibió como si fuera del material más caro del mundo y con una sonrisa del tamaño del sol y dándole besitos de agradecimiento por todo el rostro, eran de metal con 3 minúsculas incrustaciones de algún tipo de cristal, la cosa es que eran demasiado pequeños y sólo les quedaron en los meñiques, no apretados y no flojos, perfectos, aunque al probárselos fue gracioso igual que tierno poder comparar sus meñiques, el del pelinegro era delgado y largo sobresaliendo una falange y media del pequeño y gordito de Jimin que realmente parecía de un bebé, se puso un poquito rojo al darse cuenta de la diferencia de tamaños pero lo hizo sentirse único y la forma en la que Jungkook los miraba, cómo si fuera la cosa más hermosa del mundo, fue lo que lo hizo sentirse especial de muchas maneras.
-Dame el tuyo bebé.- Dijo Jimin extendiendo la mano con la palma hacia arriba.
-Pero es mío.- Dijo Jungkook con un puchero.
-Sí y lo es pero quiero llevar a grabar algo en ellos.- Sonrió dulcemente.
-Mmm, ya sé, dame tú también el tuyo y yo lo llevaré a grabar, tú lleva el mío, así será sorpresa para los dos.- Propuso sonriente.
-Eres listo... Me gusta cómo piensa Señor Jeon.- Le dio un pico en los labios.
(...)
-¿Ya lo tienes conejito?- Preguntó Jimin.
Era un día hermoso y se encontraba en uno de los jardines de la universidad, el rubio lo había esperado sentado en el césped mientras el otro salía de su última clase. Jungkook llegó a donde estaba y se sentó a su lado dejando un beso rápido pero dulce en los pomposos labios de Jimin.
-¿Tú que crees bonito?- Le dijo con una sonrisa y sacando una pequeña bolsita de terciopelo azul, color favorito de su novio. Jimin sonrió hasta que sus ojitos se perdieron en dos lineas.
-Yo también.- Sacó una bolsita del mismo material y tamaño sólo que de color amarillo que era el favorito de Jungkook. -Dame, dame, dame.- Decía dando saltitos de emoción.
-No, primero dame un besho.- Dijo Jungkook sacando sus labios en un piquito, Jimin lo miró con una sonrisa y le dio un pico. -Noooo, eso no fue un beso de lo que sabe dar mi mochi bebé, dame uno bien.- Se acercó de nuevo.
-Ajá y luego el berrinchudo soy yo ¿verdad?- Reprochó pero igual sonrió y cortó la distancia entre sus ellos, el rubio besó tiernamente a Jungkook, envolviendo sus labios con los carnosos suyos, sin detener el beso se movió lentamente y se acomodó sentándose a horcadas sobre él, poniendo sus manitas en su nuca e invadiendo su boca con su lengua, Jungkook tomó su cintura y no tardó en dejar salir un jadeo, ambos sonrieron sobre sus labios mientras abrían los ojos sin separarse. -¿Así o me faltó? Yo digo que me faltó un poq...-
ESTÁS LEYENDO
Siempre tú...
FanfictionJimin y Jungkook solían amarse mucho, eran la pareja perfecta desde la adolescencia, siempre melosos como ellos solos... pero todo cambió el día en que Jimin encontró a la persona que más amaba, el dueño de su corazón, Jungkook, en la cama con uno d...
