—Josh no tardará en volver —dice en voz baja.
—Mmm...
Abro los ojos parpadeantes y me encuentro con su dulce mirada verdes. Dios... los suyos tienen un color único, especial; sobre todo aquí, en mar abierto: reflejan la luz que reverbera en el agua y en el interior de la cabina a través de los pequeños ojos de buey, sus ojos son un paraíso .
—Aunque me encantaría estar aquí tumbada contigo toda la tarde, Josh necesitará que le ayude con el bote. —Lauren se inclina sobre mí y me besa dulcemente—. Estás tan hermosa ahora mismo, Camz, toda despeinada y tan sexy. Hace que te desee aún más.
Sonríe y se levanta de la cama. Yo me tumbo boca abajo y admiro las vistas.
—Tú tampoco estás mal, capitana.
Chasqueo los labios admirada y ella sonríe satisfecha.
La veo deambular con elegancia por el camarote mientras se viste. Esta maravillosa mujer acaba de hacerme el amor tiernamente otra vez. Apenas puedo creer la suerte que tengo. Apenas puedo creer que esa mujer sea mía. Se sienta a mi lado para ponerse los zapatos.
—Capitana, ¿eh? —dice con sequedad—. Bueno, soy la ama y señora de este barco.
Ladeo la cabeza.
—Tú eres la ama y señora de mi corazón, señora Jáuregui. Y de mi cuerpo... y de mi alma.
Mueve la cabeza, incrédula, y se inclina para besarme.
—Estaré en cubierta. Hay una ducha en el baño, si te apetece. ¿Necesitas algo? ¿Una copa? —pregunta solícito, y lo único que soy capaz de hacer es sonreírle.
¿Es esta la misma mujer? ¿Es la misma Cincuenta?
—¿Qué pasa? —dice como reacción a mi bobalicona sonrisa.
—Tú.
—¿Qué pasa conmigo?
—¿Quién eres tú y qué has hecho con Lauren?
Tuerce la boca y sonríe con tristeza.
—No está muy lejos, Camz—dice suavemente, y hay un deje melancólico en su voz que hace que inmediatamente lamente haberle hecho esa pregunta. Pero Lauren sacude la cabeza para desechar la idea—. No tardarás en verla — dice sonriendo—, sobre todo si no te levantas.
Se acerca y me da un cachete fuerte en el culo, y yo chillo y me río al mismo tiempo.
—Ya me tenías preocupada.
—¿Ah, sí? —Lauren arquea una ceja—. Emites señales contradictorias, Camila. ¿Cómo podría alguien seguirte el ritmo? —Se inclina y vuelve a besarme—. Hasta luego, Camz—añade y, con una sonrisa deslumbrante, se levanta y me deja a solas con mis dispersos pensamientos.
Cuando salgo a cubierta, Josh está de nuevo a bordo, pero enseguida se retira a la cubierta superior en cuanto abro las puertas del salón. Lauren está con su BlackBerry. ¿Hablando con quién?, me pregunto. Se me acerca, me atrae hacia ella y me besa el cabello.
—Una noticia estupenda... bien. Sí... ¿De verdad? ¿La escalera de incendios? ... Entiendo... Sí, esta noche.
Aprieta el botón de fin de llamada, y el ruido de los motores al ponerse en marcha me sobresalta. Josh debe de estar arriba, en el puente de mando.
—Hora de volver —dice Lauren, y me besa una vez más mientras me coloca de nuevo el chaleco salvavidas.
Cuando volvemos al puerto deportivo, con el sol a nuestra espalda poniéndose en el horizonte, pienso en esta tarde maravillosa. Bajo la atenta y paciente tutela de Lauren, he estibado una vela mayor, un foque y una vela balón, y he aprendido a hacer un nudo cuadrado, un ballestrinque y un nudo margarita. Ella ha mantenido los labios prietos durante toda la clase.
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Atormentada por las sombras II - Camren
FanficContinuación de una de las historias mas intensas que he leído, fuera de lo sexual.