—¿Quién era? —inquirió Lay con curiosidad al ver a Yibo tan molesto. Tenía cara de dolor estomacal, lo cual era gracioso, pues además parecía un vagabundo alcohólico con esa pinta que se cargaba, sin mencionar que no soltaba la botella de tequila.
—Nadie importante —se acomodó a lo largo del sillón más amplio, descansó una mano sobre su barriga y en la otra aún sostenía la botella con firmeza. Soltó un eructo sin reparo, resonando en toda la cabaña.
—Que educación —murmuró con sarcasmo, yendo hacia su amigo para quitarle el alcohol—. Entiendo que estés deprimido, pero... si sigues bebiendo así terminarás enfermando.
—¿Y? —se quedó inmóvil en su sitio.
—Deberías tomar un baño e ingerir algo además del alcohol —suspiró Jackson, uniéndose a la discusión—. ¡Y no! ¡Cereal no es una opción! —lo regañó antes de que hablara.
—No debí traerlos —masculló entre dientes, levantándose de la sala y yendo a la cocina.
Jackson sintió alivio al verlo buscar comida en la alacena.
—En teoría... nos invitamos nosotros mismos —murmuró Lay con algo de vergüenza.
—Sí.
—No te íbamos a dejar venir solo —añadió Jackson.
Yibo no dijo nada más, se concentró todo lo que pudo en su búsqueda en la alacena.
—Ven, deja de buscar. El desayuno está listo —Lay tomó el gorro de la sudadera de Yibo y lo arrastró hasta la mesa.
—¿Hace falta tanta agresividad? —dramatizó el menor, pero el enojo se esfumó al ver el rico desayuno ante sus ojos—. Que bueno que se invitaron solos —fue lo único que dijo antes de comenzar a devorar su omelette.
Lay y Jackson se miraron entre sí, suspiraron y se sentaron a la mesa con él.
Fue hasta que estuvieron a punto de terminar el desayuno cuando Jackson recordó que habían tocado la puerta principal.
—Por cierto... ¿Quién llamó a la puerta?
Fue una pregunta casual, de esas que haces solo por curiosidad. Ni Lay ni Jackson se imaginaron que la respuesta de Yibo sería...
—Xiao Zhan.
Lay dejó caer su tenedor, y Jackson palideció. ¡Hace más de media hora que había llamado a la puerta! ¿Seguiría ahí?
—No, creo que estás muy borracho aún —Jackson se pasó una servilleta por los labios y se levantó de inmediato de la mesa para ir a echar un vistazo afuera.
Yibo negó mientras devoraba su desayuno. No tardó en terminarlo, pero todavía tenía hambre, así que fue a la cocina en busca de algo que pudiera seguir comiendo. Lay lo persiguió por todas partes para que no hiciera un desastre, pues sí, aún estaba algo borracho.
Jackson abrió la puerta y descubrió que frente a él estaba un Xiao Zhan igual de sorprendido que él por verlo ahí.
—¿Jackson?
—Xiao Zhan... —abrió mucho sus ojos, no podía creerlo, pero era verdad. Ahí estaba él.
La expresión de Xiao Zhan cambió a una indescifrable para Jackson. ¿Estaba molesto? Quién sabe, quizás solo estaba congelándose ahí afuera.
—¿Puedo hablar con Yibo?
—Sí... eh... sí —miró hacia atrás sobre su hombro y luego lo miró a él de nuevo—. Espérame aquí un momento, ¿si?
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Nosotros
Hayran Kurgu"¿Por qué 'Nosotros'? Porque es lo único que queda cuando hacemos a un lado la fama, las multitudes, las competencias, programas y presentaciones. Somos lo verdadero, lo que queda cuando apagas la luz antes de ir a la cama, lo que tocamos cuando no...
