Alessia:
Han pasado ya dos semanas desde el incidente con Dominik. Desde entonces no ha vuelto a acercarse… aunque en clase sigo sintiendo su mirada fija sobre mí. No me molesta, pero tampoco me interesa. Mientras tanto, yo paso cada vez más tiempo con los chicos. Y la verdad, me siento muy cómoda con ellos. Demasiado.
Aiden ya se recuperó por completo y ahora pasa gran parte de su tiempo con Isaac. Aunque lo nieguen, es evidente: hay algo bonito surgiendo entre ellos. Se nota en los gestos, las miradas, en los silencios cargados. Los hermanos, al confirmar que mi amigo no tiene ningún interés amoroso en mí y que sus ojos solo ven a Isaac, se han suavizado con él. Incluso bromean entre sí.
Hoy es 30 de octubre.
Nos encontramos en una tienda de disfraces, eligiendo los trajes que usaremos mañana en el cumpleaños de Mason. Entre estanterías llenas de lentejuelas, máscaras y telas que huelen a fiesta, cada uno busca lo suyo.
—¿Qué tal me veo? —la voz de Mason interrumpe mis pensamientos. Me giro hacia él… y no puedo evitar soltar una carcajada.
Está vestido con una especie de uniforme de policía sexy para strippers. Le queda escandalosamente bien. No deja nada a la imaginación, y lo mejor —o peor— es que la parte trasera tiene dos círculos sin tela, mostrando sus nalgas redondas sin pudor alguno.
—Vaya , estás muy sexy —respondo, repasando el disfraz con la mirada, sin disimulo. Me acerco—. Pero me voy a poner muy celosa cuando las chicas vean tu lindo trasero.
Le doy una nalgada.
Él se sobresalta, y con rapidez me atrae hacia él, sujetándome por la cintura.
—No debes. Porque soy completamente tuyo —me susurra al oído.
Me deja un beso suave, cargado de promesas… y se separa para ir a cambiarse. Yo vuelvo a escarbar entre las perchas, buscando el disfraz perfecto para mí.
Poco después, aparece en mi campo de visión Matthew… disfrazado de hot dog.
Intento no reírme. No lo logro.
—Mira qué rico estoy —dice con esa sonrisa suya, medio burlona, medio encantadora.
—Tienes razón. Te comería entero. Pero no creo que sea el ideal, mejor sigue buscando —le digo, aún con la risa contenida.
Saco un conjunto de dos piezas: colegiala sexy.
Entro al probador y me lo pongo. La falda me deja media nalga al descubierto, y la blusa, pequeña y ajustada, muestra mi abdomen y aprieta mis pechos, que quedan perfectamente encajados. Me miro al espejo. Sí… esto causará un terremoto.
Salgo para mostrárselo.
Ellos me miran. Sus ojos se abren tanto que parecen recién despertados.
Se los modelo, dándome una vuelta.
—No te pondrás eso —dicen los tres al unísono.
—¿Por qué? ¿Me veo mal? —pregunto, fingiendo inocencia.
—Todo lo contrario —responde Manson—. Pero así solo deberíamos verte nosotros. — me lanza una mirada lasciva —Aunque si lo compras, podrías hacernos un show privado… —agrega con tono esperanzado. Sus hermanos asienten sin disimulo.
—No, ya no me apetece —les lanzo un beso volador y vuelvo al probador. Apenas cierro la cortina, Manson entra sin pedir permiso.
—¿Estás segura? —se acerca con paso lento, como un león acechando.
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Alessia (+18)
Novela JuvenilAlessia, a sus 18 años, tiene todo su futuro claro: estudiar Derecho en la universidad y ser la mejor en lo que hace. Es una chica que no cree en el amor; ya había tenido una muy mala experiencia que la marcó profundamente. ¿Qué pasará cuando co...
