Alessia:
El viernes decidí no ir a la universidad. Por la mañana fui con mi nueva ginecóloga, quien me recetó las pastillas anticonceptivas. Si voy a estar follando con los chicos, es mejor prevenir cualquier accidente.
Después de comprarlas, me tomé la primera y puse una alarma en el celular para que no se me olvide en los próximos días.
El resto de la tarde lo pasé estudiando para los próximos exámenes. Me detengo cuando escucho sonar mi móvil.
—Hola —digo al contestar.
—Buenas noches, Göttin.
No puedo evitar sonreír al escucharlo. Solo Mason me llama así, y me encanta… aún más porque su voz se vuelve más grave cuando habla en alemán.
—¿Me extrañaste tanto que no resististe la tentación de llamar? —pregunto juguetona.
—No sabes cuánto —su risa suena ronca, como si la disfrutara solo para sí—. ¿Qué haces?
—Estudiaba.
—Una chica responsable.
—Siempre. ¿Y tú?
—Pensando en ti.
—Uy, te estás poniendo cursi.
—Solo contigo. ¿Por qué no viniste hoy a la universidad? ¿Estás bien?
—Sí. Solo estuve arreglando unos asuntos.
—Umju... bueno, entonces te dejo descansar. Hasta mañana.
—Hasta mañana. Que sueñes conmigo.
—Eso no lo dudes. Solo con pensarte me pongo duro.
—Adiós, poeta —digo con una sonrisa… y cuelgo.
...
A la mañana siguiente me despierto más tarde de lo normal y no encuentro ni rastro de mi hermano en ninguna parte de la casa. Ruedo los ojos… seguramente está con su noviecita.
Sin nada mejor que hacer, me preparo algo de desayuno y vuelvo a subir a mi habitación. Hoy mi plan es holgazanear todo el día.
Estoy viendo una serie cuando mi celular suena con una llamada de un número desconocido.
—¿Sí? —digo al descolgar.
—Königin —responde la voz de Manson, segura, cargada de burla y ronquedad.
—¿A qué debo el honor de tu llamada?
—A las sietete pasamos a buscar. Vamos a salir.
—¿A dónde? —pregunto, curiosa.
—A salir —dice con obviedad, y yo ruedo los ojos aunque no pueda verme.
—Oh, por favor… no me abrumes con tanta información —le respondo con ironía, mientras escucho su risa del otro lado de la línea.—¿Vamos solo nosotros cuatro.?
—No, por desgracia Isaac se encaprichó en ir.—Mis ojos se iluminan… esta es la oportunidad perfecta.
—Pues Aiden también viene.
—No es necesario.
—No te estaba preguntando. Nos vemos a las siete.
Cuelgo sin esperar respuesta y llamo a Aiden. Está nervioso, pero me afirma que vendrá.
Después de un rato me doy una buena ducha, me visto sin apuro. Como no tengo ni idea de a dónde vamos, elijo algo práctico: jeans altos ajustados, crop top blanco de manga larga, y tenis blancos. Me dejo el cabello suelto y me maquillo solo un poco. Justo cuando estoy poniéndome perfume, suena el timbre. Miro la hora: aún falta para que me recojan. Me imagino que es Aiden.
ESTÁS LEYENDO
Alessia (+18)
Teen FictionAlessia, a sus 18 años, tiene todo su futuro claro: estudiar Derecho en la universidad y ser la mejor en lo que hace. Es una chica que no cree en el amor; ya había tenido una muy mala experiencia que la marcó profundamente. ¿Qué pasará cuando co...
