Alessia:
Me despierto con la garganta seca. Miro el celular. Pasada la medianoche.
Con pereza me levanto de la cama y, sin encender la luz, camino por el pasillo hasta la cocina. El silencio es tan absoluto que incluso mis pasos parecen demasiado ruidosos.
Tomo agua directamente desde la botella fría y la vuelvo a guardar en la nevera.
Al cerrar la puerta, suelto un pequeño grito. Acto reflejo: le lanzo un puñetazo a quien aparece frente a mí.
-¡Dios! ¡Soy yo! -dice Mason, llevándose la mano a la cara.
-¡Serás idiota! -le reclamo, llevándome la mano al pecho-. Me has asustado.
-Oye, se supone que el que tiene que reclamar soy yo. Me golpeaste fuerte. ¿Se puede saber qué tienes contra mí? -dice, con tono ofendido.
-Fuiste tú el que me asustó. Fue un reflejo -me encojo de hombros y me acerco a él. Le acaricio la mejilla suavemente-. ¿Te duele mucho?
-Puede que se alivie si me das un beso -dice con descaro.
Sonrío ante su dramatismo y le doy un pequeño beso en la mejilla.
-¿Ya? -pregunto.
Él niega con la cabeza. Le doy otro, esta vez en la comisura del labio.
-¿Todavía?
Otra negativa.
Le beso los labios.
Me corresponde enseguida. Sus manos bajan a mis caderas y luego a mis nalgas. Yo sonrío sobre sus labios.
-Creo que ya estás bien.
-Todavía siento una pequeña molestia. Tú sigue. Yo te digo cuándo parar -responde, antes de volver a atacarme los labios, con esa sonrisa traviesa que me hace olvidar todo lo demás.
En un movimiento rápido me alza sentándome en la encimera. Y sigue besándome al mismo tiempo que sus curiosas manos se cuelan por mis muslos adentrándose en la camisa que llevo puesta.Se la pedí prestada a uno de sus hermanos para dormir más cómoda, me queda prácticamente como un vestido así que debajo de ella solo llevo unas pequeñas bragas que las ágiles manos de Mason quitan de un tirón dejándome al descubierto.
Baja su rostro hasta dejarlo a la altura de mi intimidad y sin más preámbulos me empieza a comer el coño sin ninguna compasión haciéndome arquear la espalda y gemir alto, él se separa de mí intimidad unos momentos para decirme con voz ronca.
-Göttin, no seas tan ruidosa que despertarás a mis hermanos.
Vuelve a concentrarse en darme placer, mientras que yo trato de controlar mis gemidos mordiéndome él labio .
- Ahhhh... si joder - gimo con voz entrecortada - no pares.
- Wie gut schmeckst du Göttin*, vuelvo a reafirmarte que eres mi sabor favorito - me dice Mason, de alguna manera su voz se vuelve más gruesa cuando habla en Alemán . Yo muevo mis caderas buscando mas fricción, me succiona el clítoris tan bien que provoca que ponga los ojos en blanco extasiada de placer, baja hasta mi entrada y me penetra con la lengua.
*Wie gut schmeckst du Göttin: Que bien sabes diosa
- Mason - gimo retorciendome de todo el placer que me está proporcionando.
Él me agarra fuerte de las caderas para evitar que me mueva, dirige su mano a mi clítoris y con su dedo pulgar lo frota haciendo que me corra en un arrasador orgasmo mientras que él se bebe toda mi corrida.
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Alessia (+18)
Teen FictionAlessia, a sus 18 años, tiene todo su futuro claro: estudiar Derecho en la universidad y ser la mejor en lo que hace. Es una chica que no cree en el amor; ya había tenido una muy mala experiencia que la marcó profundamente. ¿Qué pasará cuando co...
