Capítulo 33

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Alessia:

Suelto un suspiro de aburrimiento y agarro el celular. Marco el número de Manson. Tras unos instantes, contesta.

Königin —dice con esa voz que siempre me deja flotando.

—¿Cómo estás? —pregunto, jugueteando con un mechón de mi cabello.

Bien, ¿y tú?

—Aburrida. ¿Qué tal si salimos a algún lugar?

Lo siento, hoy no podemos. Vamos a pasar la tarde con papá —se disculpa tras una pausa tensa.

—Está bien —digo, resignada—. Nos vemos mañana. Un beso.

Adiós —se despide, y cuelgo.

En vista del panorama, no me voy a quedar aquí encerrada. Abro mi agenda y marco el número de mi mejor amigo.

—Hola —le digo a Aiden—. ¿Qué haces?

Hola, nada en especial. ¿Por qué?

—Paso a recogerte en media hora —le digo, incorporándome en la cama.

Ok. Te espero.

Cuelgo y comienzo a arreglarme.

...

Ya juntos, merendamos en una cafetería. Charlamos un rato, nos reímos, y luego decidimos ir al cine.

Aparco el auto. Salimos.

—¿Qué género quieres ver? —pregunto mientras cruzamos la calle.

—Todos menos terror —responde, justo antes de que yo empuje la puerta de cristal. Es un miedoso, y eso siempre me hace sonreír.

—Oye... esos no son... —dice de pronto, mirando hacia la sala principal.

Giro la cabeza en la dirección que mira , y sujeto su mano cuando intenta avanzar. Me mira, confundido, pero yo lo arrastro hacia un rincón apartado, donde sé que no pueden vernos.

—No hables. Ahora te lo explico —le digo, mientras saco el celular y marco el número de Matthew. Él es el que menos creo capaz de mentirme.

—Alessia —dice, al contestar. Lo veo a lo lejos indicándoles a sus hermanos que es conmigo quien habla.

—Matthew, ¿qué haces? —trato de sonar casual.

Mira a sus hermanos —que han dejado de sonreír— y luego responde con aire nervioso.

—Yo... acostado. Me empezó a doler la cabeza cuando estábamos con papá.

Se pasa una mano por la cara. Y yo... siento la decepción como un puño.

—¿Y tus hermanos? ¿Están contigo? —pregunto, apretando el celular con fuerza. Veo a sus hermanos asentir en su dirección.

—No, están en sus habitaciones. ¿Quieres hablar con ellos?

No puedo más.

—No, gracias. Espero que te mejores.

Cuelgo sin esperar respuesta.

Desde el otro lado, veo a Lea sonriendo mientras toma de la mano a Mason y Manson, guiándolos hacia una de las salas de cine.

—¿Me puedes explicar? —pregunta Aiden, mientras yo intento no romperme por dentro.

—Hoy por la mañana hablé con Manson. Me dijo que no podían salir conmigo porque estarían con su padre —respondo, dolida—. Y ahora los encuentro aquí divirtiéndose con esa estúpida... y encima, cuando llamo a Matthew, me miente en la cara diciendo que están en casa. Los muy hijos de puta...

Alessia (+18)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora