By Tom
Me escondía de cualquier profesor en el patio trasero del instituto, necesitaba fumar.
Ese era el rincón donde solíamos ir las personas fumadoras, o al menos las que teníamos un par de huevos a hacerlo en el instituto.
Mientras soltaba el humo, un par de chicos vinieron, los chicos con los que hice la asquerosa apuesta sobre Bill, me repugnaba a mi mismo por haber aceptado. Pero lo hecho hecho esta, no hay vuelta atrás tristemente.
Todo con Bill empezó por un juego gracioso y con el fin de burlarme., un juego para mi, pero terminé siendo yo un jugador, y ahora no quería que acabara la historia del juego y regresar a la sala principal y volver a escoger personaje, o que en la historia termine trágicamente con un "The end" .
-Hey Tom.- me chocaron la mano todos.
Sacaron prácticamente todos sus cajas de cigarros y se posaban uno en los labios y se lo encendían, menos uno que no fumaba pero los acompañaba.
Al principio hablaban de temas normales, luego pasaron ha hablar sobre mujeres y sobre lo putas que eran, sobre todo Tiffany, que era una chica del instituto. Me la follé pero no iba diciendo que era una puta.
Empezaron a hablar de Bill, ellos aún pensaban que yo estaba jugando con él, así que saqué otro cigarrillo y lo encendí para poder quedarme y escuchar lo que decían de él.
Hablaban sobre lo maricona que era, y sobre que me había costado unos meses tenerlo en la palma de mi mano. Empezaba a enfadarme, pero no quería estallar.
-¿Cuándo será el momento de joderle?- mi vista, que estaba totalmente perdida escuchando todo lo que decían de mi novio, se reencontró y se posó tensamente en el chico que lo había dicho.
-Cuando lo decida Tom, ¡venga que nos cansamos de esperar para poder joder a ese puto gay de mierda!
El cigarro que estaba entre mis dedos, lo coloqué entre mis labios rápidamente para poder tener mis manos libres, y acorralé y agarré de la camiseta al cabecilla del grupo, con el que hice la apuesta.
El humo me nublaba la vista pero aún así podría ver sus caras sorprendidas, y la del chico que tenía delante, con algo de miedo.
-Dejar a Bill en paz pedazo de mierdas.- agarraba con más fuera su camiseta y lo levantaba un poco del suelo haciendo que quedara de puntillas.
-¡Ey ey ey Tom relájate! ¡Pero si era el plan acordado!- se calló cuando dirigí mi mirada hacia él.
-Si...si me entero de que hacéis cualquier mierda, cualquier estupidez, os haré la vida imposible de uno en uno, haciéndoos sufrir de la peor manera. No lo toquéis, no lo penséis y ni siquiera pongáis vuestros asquerosos ojos en él.- lo dije suave y lento, pero se pudo notar mi enfado y rabia, y sabían bien y perfectamente que era capaz de joderle la vida a quien sea.
Lo solté, y le di un pequeño empujón haciendo que rebotara con la pared y se fuera deslizando hasta quedar de rodillas en el suelo.
Me estaba alejando, pero antes de salir de ese escondite.
-¿Te has vuelto una maricona como él? ¡¿Es eso acaso?!
Me quede quieto, paralizado al escuchar eso. Apreté mis puños tan fuerte que el sonido del crujir de nudillos se pudo apreciar bastante bien.
Se dieron cuenta de que corrían peligro, pero no se movieron, preferían no hacerlo, pasar desapercibidos.
-Tienes huevos chaval...- me acercaba a él, muy despacio.
Pero en un momento en el que lo pillé desapercibido lo agarré del pelo haciendo que quedara a la altura de mi pecho, aún tenía en mis labios el cigarro, que ya empezaba a estar prácticamente consumido, y sin pensármelo dos veces, como solía hacer de costumbre, lo agarré con los dedos quitándolo de mis labios y apagándolo en la mejilla del que me había tentado.
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MI USO
Fanfic(Novela) Bill, un chico el cual no estaba en su ciudad natal, debido a temas de estudios y otros asuntos personales, llevaba cuatro años fuera de casa. Su hermano era un chico ejemplar pero de un momento para otro cambió totalmente, y esa fue una de...
