Mingyu sonrió de lado, y sin esperar más, alineó su miembro en el ano de Wonwoo, comenzando a introducirse lenta y deliciosamente. Los dos gimieron alto, combinando sus gemidos con los chirridos de los grillos que canturreaban por la noche del bosque; el hombre lobo apretó su agarre en las caderas de Wonwoo, y con la mirada fija en el otro, comenzó a menear sus caderas. El vampiro sonrió con satisfacción, y aunque necesitaba un poco más de tiempo, comenzó a moverse de arriba a abajo por el pene de Mingyu, disfrutando del duro miembro deslizándose en su apretado interior.
—Ah ah... ngh ah Min.. ah sí cariño ah ah ah ah— gemía cada vez más alto mientras iba aumentando el ritmo de sus saltos.
Mingyu disfrutaba del exquisito sonido de sus pieles chocando y los gemidos que salían con placer de los labios del vampiro, aumentando todavía más el ritmo de las embestidas, pues colocó los pies sobre el suelo, para poder mover sus caderas hacia arriba, colisionando con el trasero de Wonwoo que se empujaba hacia abajo. Las uñas del vampiro se aferraron al pecho de Mingyu, enterrándose en la piel y provocándole marcas que tardarían en borrarse y que sabía que el hombre lobo disfrutaría ver cuando tuvieran que separarse -por un tiempo indefinido-.
A medida que la excitación y el calor -en el cuerpo de Mingyu- aumentaban, sus pieles chocando aumentaban de ritmo, provocando insaciables gemidos. Wonwoo comenzó a llevar el ritmo todavía a una velocidad mayor, esa que provocaría un nudo en el interior de su cuerpo, y aunque sabía lo doloroso que era, quería que el licántropo lo anudara, y lo volviera a llenar con su semen para darle nuevamente ese hijo que habían perdido, pero que con la nueva semilla de Jihoon, sabía que podrían volver a conseguir.
—Ah ah ngh ah ah... Won... ah ah ¡Wonwoo, ¿qué haces?!— gimió en un grito cuando fue consciente de un hecho.
El vampiro no había dejado de brincar sobre el pene del hombre lobo, disfrutando como nunca antes de su rudeza, sin embargo, mientras más excitado y más placer sentía, comenzaban a crecer raíces del suelo, estas eran de un ligero tono amarillento, y estaban cubiertas de tierra por el suelo, comenzando a tomar a Mingyu con fuerza. Solo cuando el agarre en su cuerpo se hizo fuerte, es que el moreno se dio cuenta de que estaba siendo amarrado, sus manos seguían en la cadera del vampiro, pero a ellas se habían unido las raíces, acariciándolo con posesión; sus tobillos también fueron tomados con fuerza y sobre su pecho se deslizaban las raíces en busca de reclamar al licántropo como suyas.
—¿P-por qué tus...? Ah ah ah... mgh ah ah— su pregunta se vio interrumpida por los gemidos que escapaban ante lo exquisito que se estaba moviendo el trasero de Wonwoo sobre su pene.
Al vampiro le excitaba cada vez más la idea de tener a Mingyu de esa manera, siempre le gustó tener el control sobre sus parejas, siendo él quien los penetraba, pero desde que había sido débil, y que había dejado que un hombre lobo tomara el control sobre su cuerpo y sobre su placer, sentía que necesitaba hacer algo más por retomar ese control, y gracias a Jihoon, lo estaba tomando de vuelta. Había sido el vampiro nacido quien le había hablado un poco sobre la veces que amarraba a Seungcheol con sus plantas, nunca habría tenido la idea de hacer lo mismo con sus raíces, pero con la detallada explicación, de cómo lo conseguía, tomó la oportunidad en ese momento.
Además, llevaba meses trabajando en mejorar y expandir el potencial de su poder, así que parte de ese trabajo, le daba la oportunidad de tomar a Mingyu como tanto deseaba; aunque a diferencia del vampiro nacido, él no era capaz de sentir sus raíces como una extensión de su tacto, simplemente podía visualizar con más detalle el cuerpo de Mingyu en su mente, dejándole ver cosas que por la posición en la que estaba, no podía.
Se miraban a los ojos constantemente, pero la vista de Wonwoo se paseaba por todo el cuerpo del licántropo siendo tomado demandantemente, haciéndole sentir que tenía el control sobre el cuerpo de su pareja, y ya que era él quien llevaba el ritmo de las penetraciones, eso estaba dándole más poder. Aumentó en una mayor medida sus brincos, gimiendo audiblemente por lo bien que se sentía, por lo exquisito que el pene de Mingyu siempre lograba llenarlo; se echó hacia atrás, apoyándose en los muslos del hombre lobo y acomodó sus piernas, abriéndolas más para tener un mejor control en sus brincos, haciendo que su pene se sacudiera bajo la atenta mirada del menor. Mientras más rápido se movía sobre el miembro, más cerca se encontraba de su orgasmo, hasta que fue inevitable derramarse sobre el pecho de su amado.
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Hidden 2
Fiksi PenggemarEl clan de los Yoon ocultaba muchos secretos de los que si alguien más se enteraban, comenzarían una caza por sus cabezas, y aunque sus dos mayores secretos fueron revelados, tener un vampiro nacido y una alianza con la nueva manada Choi, no eran lo...
